SANTIAGO DE CHILE.- Cada tanto, Chile es sacudido por desastres naturales como terremotos, tsunamis, erupciones volcánicas o sequías, que han dejado a su paso destrucción y víctimas. Actualmente, parte de su territorio es arrasado por el más devastador incendio forestal jamás conocido en la historia del país.
400 mil hectáreas han sido arrasadas por el fuego en Chile
Unas 400.000 hectáreas de bosques y pastizales (unos 4.000 kilómetros cuadrados) han sido hasta el momento presas del fuego que se desató a fines de la primera quincena de enero en regiones del centro y sur de Chile, según cifras oficiales.
Al menos 11 personas han fallecido y más de 1.000 modestas viviendas destruidas por las llamas como en Santa Olga, una pequeña localidad ubicada en la comuna de Constitución, a unos 360 kilómetros al suroeste de la capital Santiago de Chile, donde sus habitantes, trabajadores de empresas madereras de la zona, se quedaron con lo que tenían puesto por escapar de las llamas.
"Se quemó todo. No quedó nada en pie", declaró el alcalde de Constitución, Carlos Valenzuela, tras la catástrofe del jueves 26 de enero, en la que un anciano murió calcinado al quedar atrapado entre los escombros de su casa.
En el combate al fuego participan tanto brigadas de bomberos como voluntarios locales, estimados en unos 9.000, apoyados por equipos de alrededor de 500 expertos llegados a Chile desde distintos países de América Latina y Europa en una de las cruzadas solidarias de mayor envergadura conocidas en el país sudamericano.
Desde el aire, apuntalan el trabajo de sus colegas en tierra una flota compuesta por el Supertanker 747-400, el avión más grande del mundo para combatir incendios, un Ilyushin II-76, el súper avión cisterna ruso, y un Antovov 266, un carguero de origen ucraniano, que trajo en su interior cuatro helicópteros para combatir las llamas, para apoyar a unos 40 aparatos más pequeños.
Los orígenes del peor incendio en la historia de país aún no están del todo claros. Sin embargo, autoridades del Gobierno, como la presidenta Michelle Bachelet, no descartaron que algunos de las decenas de focos de fuego que aparecen en uno y otro lado del territorio sean provocados intencionadamente.
Mauricio Richards, un Fiscal de la región del Maule, una de las regiones más afectadas por el fuego, estima que "algunos incendios son accidentes, otros producto del poco cuidado o la falta de diligencias de algunas personas, o -derechamente- provocados con la intención de causar daño".
En tanto, unas 40 personas han sido detenidas por su presunta responsabilidad en algunos de los focos de incendios, presuntamente intencionados.
Los incendios forestales son una más de las varias catástrofes que ha debido enfrentar la presidenta Bachelet en su dos períodos presidenciales de cuatro años cada uno.
Casi al concluir el primero (1996-2010), tuvo que hacer frente a un terremoto de magnitud 8.8, seguido de un tsunami, ocurrido el 27 de febrero de 2010, que dejó un balance de 524 muertos y la destrucción de varias ciudades.
En su segundo mandato, que asumió en marzo de 2014, el país ha sufrido al menos una decena de desastres naturales como sismos, aluviones y erupciones volcánicas.
Sin embargo, no hay casi ningún Gobierno en Chile que en los últimos 50 años no haya tenido que enfrentar calamidades en el país.
En los 60, el presidente demócrata cristiano Eduardo Frei Montalva tuvo, entre otras, la llamada "gran sequía" de 1968, cuando se registró el mayor déficit de lluvias durante el siglo XX.
El Gobierno de Salvador Allende (1970-1973) debió encarar el terremoto del 8 de julio 1971, que dejó 85 muertos en el norte, mientras durante el régimen dictatorial de Augusto Pinochet (1973-1990) el país sufrió el 8 de marzo de 1985 un fuerte sismo que se llevó las vidas de 150 personas, principalmente en la zona central de Chile.
Más recientemente, el conservador Sebastián Piñera (2010-2014) llevaba poco más de cinco meses en el Gobierno cuando ocurrió el accidente de 33 mineros, entre ellos un boliviano, que quedaron atrapados a más de 700 metros de profundidad en una mina del norte del país, el 5 de agosto de 2010.
Felizmente, y luego de 70 días, fueron sacados con vida desde el yacimiento, en lo que constituyó el más exitoso rescate en la historia de la minería.
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FUENTE: dpa
