CARACAS.- Entre 350.000 y 380.000 niños venezolanos, menores de 5 años de edad, sufrirán desnutrición aguda grave durante el 2017, según reveló una investigación dirigida por Susana Raffali, nutricionista de la Universidad Central de Venezuela y experta en seguridad alimentaria en situaciones de emergencia y desastres.
Al menos 380.000 niños venezolanos sufrirán desnutrición grave en 2017
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“La desnutrición no tiene un tope. El tope es que empieza a aumentar la mortalidad. La velocidad de crecimiento de la desnutrición se va a acelerar, y la peor es la que ocurre antes de los 5 años porque produce un rezago intelectual en los individuos”, advierte Raffali.
Según reseña El Nacional, la nutricionista también precisó, que el aumento de mal nutrición afectará a las mujeres embarazadas y advierte que las muertes causadas por hambre serán cada vez más frecuentes entre las poblaciones en situación de dependencia, como los niños, los ancianos, los enfermos psiquiátricos y los presos.
“El aumento de la desnutrición significa una mayor propensión a enfermedades porque el sistema inmunitario no tiene cómo defenderse (…) Será un gran problema porque los hospitales no tienen la capacidad de manejar la carga aumentada de desnutrición y enfermedades juntas”, indica la experta.
Un gobierno que apuesta por las importaciones y no por la producción agrícola
Para compensar el déficit en la producción agrícola del país caribeño, la cual durante 2016 apenas cubrió 30,5% de la demanda, según información de Fedeagro, el gobierno optó por importar productos.
Sin embargo, en 2017 se requerirán alrededor de 10,8 millardos de dólares, solo para comprar alimentos en el exterior, la mitad de todas las importaciones que se realizaron el año pasado, cuando se gastó 19,3 millardos de dólares.
Para Aquiles Hopkins, vicepresidente de Fedeagro, todo apunta a que la producción caerá aún más, porque a su criterio, el diálogo entre el gobierno y todas las partes en el Consejo Nacional de Economía Productiva, no ha arrojado decisiones que se ajusten a los problemas del sector agrícola.
En ese sentido, Raffali asevera que la agudización de la falta de alimentos conllevará al incremento de la violencia en el país, ya que, para intentar garantizar el acceso a la comida, la gente optará por tres opciones: vender bienes familiares para comprar alimentos, aumento de la delincuencia y actividades que van en contra de la dignidad humana (no solo comer de la basura, también la prostitución) y la desincorporación de miembros de la familia para que se procuren la comida fuera del hogar.
Ante la escasez, recomienda seguir apelando a las frutas, tubérculos y almidones originarios del trópico “que nunca faltarán”, como yuca, plátano, ocumo y apio. Y optar por proteínas de bajo costo como los huevos.
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FUENTE: REDACCIÓN
