CARACAS. En 2023, el empresario colombo venezolano, Álex Nain Saab Morán, fue excarcelado, luego de pasar casi tres años detenido en Estados Unidos. Su liberación se logró por un canje: 10 estadounidenses que purgaban prisión en Venezuela fueron puestos en libertad. La negociación fue entre Nicolás Maduro y Joe Biden, para la fecha presidente de EEUU.
Álex Saab, el hombre que sabe dónde está el dinero de Venezuela
El empresario colombo-venezolano será una vez más ficha de cambio. A Delcy Rodríguez le conviene entregarlo a la justicia de EEUU para recibir beneficios
Saab Morán fue capturado en Cabo Verde, el 12 de junio de 2020. Tenía una alerta de roja de Interpol emitida por el Departamento de Estado y fue extraditados a Estados Unidos el 16 de octubre de 2021.
El abogado Zair Mundaray, exdirector de Actuación Procesal del Ministerio Público venezolano, dijo a Diario Las Américas, que el empresario colombo-venezolano, Álex Saab otra vez representa una ficha de cambio, la cual muy probablemente utilice el régimen de Delcy Rodríguez para obtener beneficios si entrega al empresario nacido en Barranquilla, Colombia.
Saab Morán es la pieza con la cual se completará el rompecabezas: es el hombre que sabe dónde está todo el dinero de Venezuela porque fue el que armó todo el entramado de empresas usadas para corrupción, lavado de dinero, pago de sobornos y narcotráfico, entre otros delitos.
También porque con él puede develar que todo ese entramado que se creó realmente pertenecen a Maduro y Flores.
Las actividades ilícitas del trio Saab, Maduro y Flores figuran en el continente americano y se extendieron desde EEUU prácticamente hasta La Patagonia. También existen en Europa y Asia.
La Corporación del Crimen
En 2025, la ONG Transparencia Venezuela rastreó al menos 106 empresas registradas —varias en paraísos fiscales— en más de 15 países, algunas activas y otras suspendidas. En la mayoría, Saab Morán tiene vinculación directa o a través de terceras personas. Este dato lo proporcionó Mercedes De Freitas, directora de esta ONG, a Diario Las Américas.
Mundaray deja en claro que Maduro es socio de Saab. “Eso lo dice todo el mundo”. En 2017, en la investigación que realizó el Ministerio Público de Venezuela, cuando la fiscal era Luisa Ortega Díaz —hoy en el exilio—, vinculó a Saab y a su socio, Álvaro Pulido, “directamente con Nicolás Maduro”.
“Nosotros sí sabíamos que Maduro era socio. No se puede creer que unas empresas sin ninguna experiencia en materia de construcción de viviendas o de alimentos se gane todos los contratos públicos. Eso no existe, sin ningún tipo de concurso. ¿Por qué fueron otorgados a dedos los contratos? Maduro es el socio”, dijo el exfiscal también en el exilio.
CORPOVEX cuna de la corrupción y sobornos
Con datos de Transparencia Venezuela, se exponen algunos de los casos más sonados en Venezuela.
Uno de los más graves fue la compra de alimentos con sobreprecio y de mala calidad. Este fue el programa bandera de Maduro: “Comités Locales de Abastecimiento y Producción”, popularmente conocido como CLAP. La importación se hizo a través de la Corporación Venezolana de Comercio Exterior (CORPOVEX).
El exfiscal señala que le pusieron ese nombre de organismo público cuando en realidad era un agente privado. El fin, hacer creer que el pago se acreditaba al Estado venezolano, pero en realidad se apropiaron de los recursos.
Con respecto a CORPOVEX, De Freitas afirma que otorgó contratos de cientos de millones de dólares (con tasa de cambio preferencial) a más de una docena de empresas para que compraran alimentos en otros países y los trasladaran a Venezuela. Entre otros proveedores se cuentan México, Chile y Colombia. Les vendieron esos productos a esas compañías intermediarias y luego se los entregaban a empresas y organismos públicos para su distribución en el país.
A modo de ejemplo, dos de las operaciones con el CLAP que causaron gran daño al patrimonio público de Venezuela.
Una de las investigaciones en Colombia tuvo que ver con 400 toneladas de comida descompuesta. Los containers fueron descubiertos en el puerto de Cartagena de Indias. El 17 de mayo de 2018, el entonces presidente Juan Manuel Santos informó sobre la incautación. Los delitos relacionados con este cargamento fueron: corrupción, lavado de activos y enriquecimiento ilícito.
23 empresas participaron en el transporte de alimentos desde México y Colombia para Venezuela. Estuvieron involucrados nueve países de América Latina y Europa. El daño patrimonial de Venezuela se calculó en 29 millones de dólares.
En México, el 18 de octubre de 2018, la Procuraduría de ese país desmanteló una red que operaba para hacer importaciones fraudulentas de alimentos para el CLAP de baja calidad, los cuales se vendieron a la población con 112% más. El daño al erario venezolano fue de 140 millones de dólares.
Investiga tribunal de Florida
Otro caso, copilado por Transparencia Venezuela, el pago de sobornos para beneficiarse de lucrativos contratos de importación de alimentos y medicinas para Venezuela.
El 22 de octubre de 2021, el tribunal federal del Distrito Sur de Florida de EEUU, acusó a tres colombianos y dos venezolanos de pertenecer a esta red.
Los colombianos Álvaro Pulido Vargas, anteriormente conocido como Germán Enrique Rubio Salas (alias Cuchi), su hijo, Emmanuel Enrique Rubio González y Carlos Rolando Lizcano Manrique, junto con los venezolanos José Gregorio Vielma Mora, exgobernador del estado Táchira (al occidente del país) y Ana Guillermo Luis, presuntamente participaron en una red para lavar dinero obtenido ilegalmente mediante el CLAP.
Los fiscales estadounidenses aseguraron que Pulido, Vielma Mora, Rubio, Lizcano, Guillermo y otros obtuvieron contratos con diferentes entidades del gobierno venezolano para importar y distribuir cajas de alimentos y medicamentos en Venezuela a través del CLAP, mediante el pago de sobornos a funcionarios del gobierno venezolano, incluido Vielma Mora.
Hubo sobreprecio en los productos para pagar los sobornos. A partir de julio de 2015 y hasta 2020, los acusados recibieron $1.600.000.000 del patrimonio público venezolano y transfirieron aproximadamente USD 180.000.000 a través o hacia los Estados Unidos desde cuentas bancarias en Antigua, Emiratos Árabes Unidos y otros países. Cada uno de los acusados está imputado con cinco cargos de conspiración para cometer blanqueo de dinero. Si son declarados culpables, deberán enfrentar una pena máxima total de 100 años de prisión.
Antes, en 2019, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de EEUU, sancionó al barranquillero y a su socio Pulido Vargas por sobornar a los hijastros de Maduro: Walter, Yosser y Yoswal Gavidia Flores y a otros funcionarios del gobierno para obtener contratos, a los cuales le incrementaron artificialmente su valor y a través de una red de sociedades pantalla estaban lavando dinero.
La Gran Misión Vivienda
De Freitas que conoce bien el conglomerado delictual, describe otro gran negocio que perjudicó a los venezolanos. Las exportaciones ficticias de productos prefabricados y que fueron sobrevaluados por la empresa Fondo Global de Construcción que hizo entre 2012 y 2013.
La fabricación de viviendas que favorecería a las clases más desposeídas.
Una característica especial, fue que se usó como moneda el Sucre (Sistema Único de Compensación). Los pagos fueron, presuntamente, directos del Banco Central de Venezuela al Banco Central de Ecuador y de allí transferidos a cuentas de empresas en Ecuador y luego, enviados a paraísos fiscales.
El año patrimonial se calculó en $ 159.900.000. Delito: lavado de dinero, sobrefacturación e importación ficticia.
También en otro negocio de fabricación de casas para la clase pobre, se vio involucrado EEUU. De acuerdo con el Departamento de Justicia, Saab Morán y su socio Álvaro Pulido entre noviembre de 2011 y septiembre de 2015, conspiraron para lavar dinero a través de sobornos desde cuentas bancarias en Venezuela a cuentas en EEUU. Aprovecharon el cambio controlado por el régimen de Venezuela para obtener divisas a una tasa favorable. Presentaron documentos de importación falsos para la importación de materiales que nunca llegaron a Venezuela.
Saab y Pulido transfirieron aproximadamente US$ 350.000.000 de Venezuela, a través de los Estados Unidos, a cuentas en el extranjero que poseían o controlaban. Ese es el monto del perjuicio al erario público y los delitos imputados fueron: lavado de dinero y soborno.
Petróleo y minería
La osadía de Saab y sus “socios” los llevó también a involucrarse en áreas de hidrocarburos y minería.
En agosto de 2025, Petróleos de Venezuela (PDVSA) licitó un proyecto multimillonario en la Faja del Orinoco, (oriente del país) el mayor reservorio de crudo del mundo.
Saab estaba al mando de la empresa Trading Energy and Coal (TRENACO) y esta obtuvo el proyecto. Los recursos públicos comprometidos alcanzaron la cifra de $ 4.400.000.000. La mayoría de las empresas de esta corporación son de bienes raíces, consultorías de inversión de capital y comercialización de productos.
En el campo de la minería incursionó en un opaco intercambio de metales preciosos por bienes de consumo. En agosto de 2018, se creó la empresa mixta Sociedad Anónima Minería Binacional Turquía-Venezuela. Hasta ahora no se sabe cuál fue el daño patrimonial para Venezuela. Demás está decir que los personajes vinculados fueron Álex Saab y Nicolás Maduro.
Saab lo sabe todo
Zair Mundaray comenta que Saab es clave porque es el hombre que armó todo el entramado delictual y es él quien conoce dónde está realmente todo el dinero sustraído del patrimonio público, así como las ganancias de operaciones de lavado de dinero, de inversiones y de otras fórmulas inventadas para obtener dinero mal habido.
El exfiscal refresca la memoria y señala que ese poder de Saab fue lo que llevó al régimen de Maduro a realizar una campaña millonaria para que lo liberaran en EEUU y hasta secuestró ciudadanos estadounidenses para que fueran la ficha de cambio.
Luego le da la nacionalidad venezolana al barranquillero para impedir “cualquiera estructura de traición y para darle protección”.
Mundaray entiende que la situación ha cambiado porque Saab no forma parte de la esfera de los hermanos Rodríguez, Delcy y Jorge.
El abogado acota que Maduro debe estar muy nervioso. Teme que Saab hable. “EEUU necesita un testigo que sea capaz de decir la cantidad de droga que se traficaba, dónde está el dinero colocado y por qué y cómo se hizo la colocación”.
La situación actual de Saab es un misterio porque realmente no se sabe si está preso y si será extraditado a EEUU. Explicó el exfiscal que, de estar realmente detenido, debió ser presentado ante un tribunal de control venezolano junto a una solicitud de extradición en el Tribunal Supremo de Justicia. Nada de eso ha ocurrido.
Explicó que al reanudarse las relaciones diplomáticas en Venezuela y EEUU se facilita el proceso de deportación, aunque el barranquillero esté nacionalizado venezolano. Condición que algunos han invocado para tratar de evitar la extradición, pero que el TSJ puede revocar en el caso de que haya adquirido la nacionalidad después de la comisión de delitos, como es este caso.
“El gobierno tiene el control aún de la justicia. Entonces, si lo vas a entregar tiene que haber un acuerdo entre ellos. No es que se lo vas a dar y te vas a quedar con las manos vacías. Y la pregunta es ¿qué obtengo a cambio?”.
Prejuzga, que el régimen de Delcy Rodríguez lo va a entregar a EEUU, pero a cambio de beneficios. “Delcy quedaría como una heroína con vida”.
Es la mampara de Maduro
De Freitas coincide con Mundaray en el sentido de que Saab es quien controla todo. Lo califica de cleptócrata.
“Es hábil. Supo montar toda una estructura internacional para manejar todo ese dinero y tanto para evadir sanciones, para lavar el dinero, para distribuir los sobornos que tiene que pagar por esos privilegios. Esto es porque logra dinero para el poder, para las personas que lo conectan, que le aprueban los contratos, que lo acercan a las decisiones del poder”.
De Freites tampoco tiene dudas: Saab es la mampara de Nicolás Maduro y Cilia Flores. “Saab, de acuerdo con Transparencia Venezuela, es la persona que más conexiones tiene con la red corrupción y de ilegalidad”.
En el perfil de Saab, lo define como un gran negociador, es la persona que sabe construir esa red de relaciones en la que se paga, se pide sobreprecios. Esa sobrevaluación sirve para lucrarse, pero por supuesto para lucrar a la red de Nicolás Maduro.
Trazabilidad de los pagos
Tanto Mundaray como De Freitas no pueden hablar de las relaciones de Saab con Irán y las milicias de Hezbolá.
Asumen lo que ha dicho el Departamento de Estado de EEUU.
De acuerdo con versiones que circulan EEUU no ha hecho públicas “pruebas forenses” directas (documentos oficiales venezolanos o comunicaciones interceptadas) que muestren que Nicolás Maduro o Álex Saab ordenaban o firmaban acuerdos con Hezbolá, sino que habla de una red de nexos indirectos: personas, clanes y estructuras financieras entre el chavismo y Hezbolá.
La mayor parte de la información proviene de acusaciones formales (indictments), sanciones, investigaciones de la DEA, Departamento del tesoro, reportes de think tanks
El Departamento de Justicia acusó en 2020, al exdiputado venezolano-sirio Adel El Zebayar de participar con Maduro y otros altos funcionarios en una conspiración de narcoterrorismo que involucraba a las FARC, carteles mexicanos, Irán, Siria y Hezbolá.
La acusación se basa en testigos confidenciales de la DEA y fuentes cooperantes que describieron un esquema de “cocaína por armas” en el que un avión libanés con armamento habría llegado al hangar presidencial de Maiquetía en 2014.
Informes recientes sobre la actividad de Hezbolá en Venezuela indican que las sanciones y acusaciones de EEUU han expuesto operaciones de lavado y logística con la participación de altos niveles del régimen venezolano, presuntamente se facilitan movimientos de fondo y personal de Hezbolá.
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