viernes 6  de  febrero 2026
VENEZUELA

Arresto de Alex Saab: señal directa de que no hay blindajes para casos similares

El caso reabre dudas sobre acuerdos pasados, revela el peso de Washington en Caracas y coloca a antiguos operadores del poder bajo un nuevo escenario

Diario las Américas | REYES UREÑA
Por REYES UREÑA

Alex Saab ha sido nuevamente arrestado, esta vez en Venezuela, tomado en custodia por el SEBIN (Servicio Bolivariano de Inteligencia), a poco más de un mes del arresto de Nicolás Maduro y tras haber sido una pieza clave de canje con Estados Unidos hace apenas más de un año.

El arresto de Saab coloca al chavismo nuevamente frente a sus propias contradicciones y abre un escenario de alta tensión política. No es un hecho menor ni aislado. Se trata de una figura que durante años fue presentada como intocable y que hoy vuelve a prisión en un momento de extrema fragilidad para el poder en Caracas.

La información fue dada a conocer inicialmente por la emisora colombiana Caracol Radio, que citó fuentes de Inteligencia en Estados Unidos y aseguró que Saab había sido detenido en Caracas durante la madrugada del miércoles en un operativo conjunto entre funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) y el Buró Federal de Investigaciones (FBI). Según ese reporte, el empresario colombo-venezolano quedó bajo custodia a la espera de un nuevo proceso de extradición.

Horas después, el FBI evitó desmentir la información y se limitó a responder “sin comentarios” ante consultas periodísticas de la agencia de noticias EFE; mientras, la Fiscalía venezolana aseguraba no tener confirmación oficial del procedimiento. Voceros diplomáticos de Colombia en Caracas también dijeron no estar en capacidad de confirmar el hecho. Desde el chavismo, el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, afirmó no tener información sobre el caso, y activistas cercanos a Saab negaron públicamente la detención. Sin embargo, los hechos ya habían colocado el tema en el centro del debate político regional.

Para el general venezolano retirado Antonio Rivero, el caso no puede leerse como un simple episodio judicial ni como una confusión mediática. Por el contrario, revela fisuras internas dentro del aparato que hoy controla Venezuela y deja en evidencia el reducido margen de maniobra del régimen encabezado, de facto, por Delcy Rodríguez, tras la captura del dictador Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.

“De aquí se pueden sacar varias interpretaciones”, señala Rivero. Según su análisis, solo existen tres escenarios posibles. El primero, que Saab haya incurrido en nuevos actos de corrupción que ahora se le estén imputando. El segundo, que esté vinculado a una organización criminal internacional con operaciones que afecten directamente a Venezuela. Y el tercero, el más delicado, que tenga algún nivel de implicación en los hechos relacionados con la captura de Nicolás Maduro. En cualquiera de los casos, sostiene Rivero, se trata de una ruptura de confianza dentro del propio entramado chavista.

El oficial retirado recuerda que desde hace tiempo circulan versiones persistentes sobre una posible colaboración de Saab con agencias estadounidenses, incluido el FBI. “Si eso es así, estamos hablando de una vulnerabilidad enorme para el régimen”.

Saab no es un actor secundario, conoce como pocos el entramado económico, financiero y político que sostuvo al chavismo durante años, desde la evasión de sanciones hasta el manejo de contratos y flujos de dinero.

Extradición

Uno de los puntos más sensibles del caso es la posibilidad de una extradición a Estados Unidos. Para Rivero, ese escenario sería un golpe político casi imposible de digerir para el chavismo.

“Extraditar a Saab sería una afrenta contra ellos mismos”, afirma. Todo el despliegue propagandístico, diplomático y político activado para lograr su liberación anterior quedaría completamente deslegitimado. “Sería admitir que todo ese esfuerzo fue inútil y que, en realidad, están sujetos al control judicial, policial y de Inteligencia de Estados Unidos”, sostiene.

Desde el punto de vista jurídico, explica que, si los delitos imputados son considerados como cometidos contra Venezuela, no habría base legal para una extradición. Pero insiste en que el problema central no es legal, sino político. La pérdida total del relato y del control sobre una figura que fue presentada durante años como símbolo de resistencia frente a Washington.

A ello se suma un factor particularmente sensible, el papel de la esposa de Saab, Camilla Fabri. “Ella conoce una interioridad que podría sacar a la luz una cantidad enorme de irregularidades, corrupción y contrabando. En un escenario de venganza o de justicia, ese elemento no puede subestimarse”, advierte Rivero.

Mensaje de Washington

Rivero también vincula la detención de Saab con el nuevo momento diplomático que se abre tras la llegada de la nueva embajadora (o encargada de negocios) de Estados Unidos en Caracas. A su juicio, no se trata de una coincidencia.

“La presencia de una nueva representante de Estados Unidos marca un cambio de etapa”, afirma. “Esto no es una embajada decorativa. Es una embajada de control, de seguimiento y de presión”.

En ese contexto, la detención de Saab funciona como una señal política directa hacia dentro del chavismo y hacia sus aliados internacionales.

¿Participación del FBI?

El señalamiento de Caracol sobre la participación del FBI puede abrir un debate sobre soberanía y legalidad. Rivero aclara que el FBI no actúa fuera de Estados Unidos sin una causa directa. “Si hay coordinación, es porque existe un delito que afecta a los Estados Unidos”, sostiene, y descarta que se trate de una violación de soberanía.

Menciona, además que la detención fue ejecutada formalmente por el SEBIN, lo que permite al régimen mantener una apariencia de legalidad interna, aunque el trasfondo político apunte a una cooperación creciente con Washington en un escenario de control y contención.

Podría repetirse

Rivero fue especialmente enfático al referirse al caso del empresario Raúl Gorrín, al que considera un precedente directo y una advertencia clara para quienes aún creen que los acuerdos con Estados Unidos son definitivos.

Gorrín, señalado por el Departamento de Justicia como pieza clave en tramas de corrupción financiera vinculadas al chavismo, fue detenido y posteriormente liberado en un proceso que se manejó con mucha discreción.

Para Rivero, ese episodio dejó una lección que hoy vuelve a cobrar vigencia con la detención de Saab. “En estos casos no hay borrón y cuenta nueva”. La liberación de Gorrín no implicó el cierre de su expediente ni una absolución política o judicial. Por el contrario, se trató de una pausa estratégica, sujeta a compromisos y a un monitoreo permanente por parte de las autoridades estadounidenses.

“El error del chavismo es creer que esas fichas están cerradas”, advierte Rivero. En su análisis, Washington administra estos casos como activos de presión, no como concesiones definitivas.

Gorrín, explica, quedó marcado como un referente de cómo Estados Unidos dosifica la justicia según sus intereses estratégicos, reactivando expedientes cuando cambian las condiciones políticas o cuando los acuerdos dejan de cumplirse.

Desde esa lógica, la detención de Saab refuerza la idea de que ningún operador financiero del chavismo está realmente fuera de riesgo, incluso si ya fue canjeado, indultado o devuelto al poder.

“El mensaje es claro”, concluye Rivero: “no hay blindajes eternos ni garantías permanentes cuando se trata de dinero, corrupción y crimen transnacional”.

Finalmente, no descarta que situaciones similares puedan repetirse, incluso con figuras que ya fueron piezas de canje, como los llamados “narcosobrinos”.

“Las liberaciones siempre tienen condicionamientos jurídicos. Si hay nuevos elementos, los casos pueden reabrirse”, advierte.

BOX, ficha técnica

Álex Saab: el operador del chavismo en la sombra

Nombre completo: Álex Nain Saab Morán

  • Nacionalidad: Colombiana (naturalizado venezolano)
  • Perfil: Empresario y operador financiero del chavismo
  • Vínculo político: Colaborador cercano de Nicolás Maduro
  • Rol clave: Manejo de contratos estatales, importaciones y esquemas financieros internacionales
  • Caso judicial: Acusado en EEUU por conspiración para lavado de dinero
  • Primera detención: 2020, en Cabo Verde
  • Extradición: 2021, a Estados Unidos
  • Liberación: Diciembre de 2023, tras canje político
  • Regreso al poder: Nombrado ministro en 2024
  • Nueva detención: Febrero de 2026, en Caracas
  • Organismo que lo retiene: SEBIN

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