RÍO DE JANEIRO. A solo ocho días de una de las elecciones más polarizadas en la historia de Brasil, la visita de Flávio Bolsonaro a Río de Janeiro y de Luiz Inácio Lula da Silva a Sao Paulo no fueron al azar, por el contrario, representan lugares estratégicos porque son dos de los tres mayores colegios electorales del gigante del sur y el voto de las periferias es crucial en la definición del vencedor.
Bolsonaro y Lula buscan votos en periferias de Río de Janeiro y Sao Paulo en unas elecciones polarizadas
A solo ocho días de los comicios, Bolsonaro acusa a Lula de promover una “estafa electoral” al prohibir las apuestas deportivas por Internet
Bolsonaro y Lula son los favoritos para las elecciones presidenciales del 4 de octubre en Brasil.
El senador derechista Bolsonaro participó en una masiva caravana de motocicletas en São João de Meriti, uno de los municipios más pobres de la zona metropolitana de Río de Janeiro.
Mientras, que el izquierdista Lula lideró una marcha en São Miguel, un empobrecido barrio en la zona este de São Paulo, la mayor ciudad de Brasil,
Lula, que aspira a la reelección y a su cuarto mandato no consecutivo a sus 80 años de edad, intenta disminuir la distancia que, según los sondeos, lo separa del hijo del expresidente Jair Bolsonaro en São Paulo, el mayor colegio electoral de Brasil.
Sigue el empate técnico
Bolsonaro intenta aumentar aún más la ventaja que los sondeos le dan en Río de Janeiro, tercer mayor colegio electoral del país, fortín político de la familia Bolsonaro y en donde los sondeos le atribuyen una intención de voto del 37 % frente al 30 % del líder izquierdista.
Según el sondeo divulgado el pasado jueves por la firma Datafolha, en el ámbito nacional los dos candidatos están técnicamente empatados tanto para la primera vuelta como en un eventual balotaje.
Para la primera vuelta, Lula aparece con el 40 % de la intención de voto y Bolsonaro con el 36 %, pero el margen de error es de dos puntos porcentuales hacia arriba o hacia abajo, mientras que en un posible balotaje el mandatario tiene 47 % y el senador 45 %.
Pero en São Paulo, la cuna electoral del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) y del propio Lula, Bolsonaro lidera con un 38 % contra el 33 % del presidente en primera vuelta y su ventaja es aún mayor en un posible balotaje: 49% contra 41 %.
Prohibidas las apuestas en Internet
Fue en la estratégica São Paulo en donde Lula hizo su primer mitin este año y también donde anunció este viernes la prohibición de las apuestas deportivas en Internet, una medida con claro cuño electoral.
Esta prohibición, obviamente, fue el principal asunto en los discursos pronunciados por ambos candidatos este sábado.
“Tomé esa actitud drástica porque sé que hay muchas personas endeudadas por las apuestas. El juego se convirtió en una desgracia en la vida de la gente pobre porque apuestan, pierden, se endeudan para seguir apostando y pierden el control sobre la deuda”, justificó Lula.
En una fuerte crítica a las casas de apuestas, el mandatario afirmó que “quien quiera ganar dinero, que consiga una forma honesta de hacerlo y no matando al pueblo pobre, endeudando al pueblo pobre y vendiendo mentiras”.
Flávio Bolsonaro acusa a Lula de promover una "estafa electoral" por anunciar la prohibición a solo nueve días de los comicios, ya que, argumenta, fue el propio gobierno, el que reglamentó las apuestas, autorizó a 85 empresas a operar y recaudó cerca de 20.000 millones de reales (unos 3.855 millones de dólares) en impuestos de esas operadoras.
Para el senador opositor, la “estafa electoral” quedó comprobada por el hecho de que Lula optó por un decreto ejecutivo para determinar la prohibición, una medida que tiene que ser refrendada por el Congreso en un plazo de 120 días. “Cuando concluya ese plazo y si no hay aprobación del Legislativo, las apuestas volverán con más fuerza, pero las elecciones ya habrán pasado”, dijo.
“Lula está hundiendo al país y está desesperado”, aseguró este sábado Bolsonaro en una referencia a diferentes medidas anunciadas en los últimos días por el presidente y que inicialmente, no estaban previstas por el gobierno, como la prohibición de las apuestas, el aumento de los subsidios a los más pobres y la distribución gratuita de plumas adelgazantes inyectables.
El senador cantó junto con sus seguidores la letra de un popular funk, la música nacida precisamente en las periferias de Río de Janeiro, para referirse al presidente como un “descontrolado”.
“Ese presidente está hundiendo a los brasileños en deudas, porque él es el padre de las apuestas y de los casinos virtuales”, afirmó el líder opositor al insistir en que fue su adversario el que reglamentó estos juegos de azar en Brasil.
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FUENTE: Con información de EFE
