sábado 12  de  septiembre 2026
POLÍTICA

La batalla entre izquierda y derecha: Brasil va a elecciones generales con alta polarización

Los analistas Carlos Torres y Jesús Mazzei creen que los comicios de Brasil se definirán por estrecho margen. La geografía electoral y visión de país será clave

Por Sofía Nederr

BRASILIA.-Con las elecciones generales de Brasil, cuya primera vuelta se celebrará el 4 de octubre, se cierra el ciclo de comicios en la región por 2026.De acuerdo con el Tribunal Superior Electoral (TSE), más de 158 millones de brasileños están habilitados para votar.

Si ningún candidato logra más de 50% de los votos válidos, el balotaje se haría el 25 de octubre.Además del presidente y el vicepresidente, los brasileños escogerán a los miembros del Congreso Nacional, 27 gobernadores, vicegobernadores y asambleas legislativas de todas las unidades federativas y el consejo distrital de Fernando de Noronha.

En el caso del Parlamento, serán electos 513 diputados y dos tercios del Senado: 54 de 81 senadores.Son 13 los candidatos presidenciales que se miden en la contienda, pero las encuestas centran el proceso en el presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva (Partido de los Trabajadores), de 80 años y quien aspira un cuarto mandato, y el senador derechista Flávio Bolsonaro (Partido Liberal), de 45 años e hijo del expresidente Jair Bolsonaro.

Carlos Torres Jiménez, analista e investigador costarricense, indica a DIARIO LAS AMÉRICAS que el proceso electoral brasileño está marcado “por una polarización entre la izquierda y la derecha, donde los candidatos que encabezan las encuestas tiene visiones diametralmente de su país”.

En ese sentido, destaca que esto ocurre al igual que en las últimas cuatro elecciones grandes de la región: Chile, Perú y Colombia.Agrega que se trata de una elección amplia y compleja, “la elección más grande que hay en América, después de la de los Estados Unidos”.

Señala que también hay un número de poblaciones particulares que tienen su voto especial, como es el caso de los grupos indígenas.El analista destaca que Brasil es la sexta economía más grande del mundo, la segunda más grande de las Américas, un gigante industrial y el principal socio comercial de China en las Américas.Considera que va a hacer una elección cerrada, parecida a la de 2022. “Probablemente van a ser muy pocos votos los que van a elegir el presidente en la segunda ronda y ahí van a jugar mucho rol los candidatos que se encuentren en otras posiciones, en terceros y otros lugares”, indica.

Jesús Mazzei, politólogo y diplomático venezolano, indica a DIARIO LAS AMÉRICAS que “hay una alta polarización y una gran fragmentación del espectro político brasileño. Esa fragmentación muy probablemente se va a reducir para la segunda vuelta”.Mazzei asevera que, para la primera vuelta, según encuestas como Datafolha y Quaest, las preferencias electorales las encabeza Lula. De acuerdo con Datafolha, el actual presidente cuenta con 38% de las preferencias electorales. En tanto, Bolsonaro aparece con 33%.

En el caso del escritor Augusto Cury (Partido Centrista Avante), se ubica en tercer lugar con 8%.

Mazzei explica que, hasta ahora, Lula Da Silva tiene la primera opción, pero la segunda opción está llena de muchos imponderables.“Si Flávio Bolsonaro saca una buena votación en la primera vuelta, él sería como el líder absoluto de la oposición. Sí, con una arquitectura y una negociación política logra el acuerdo de otros líderes políticos que están aspirando, puede nuclear ante sí toda la oposición”, apunta.

Geografía política

El politólogo Jesús Mazzei expresa que la geografía política electoral brasileña está dividida. “Por ejemplo, lo que es la oposición tiene un gran asidero en la región sureste, lo que comprende los estados de Río de Janeiro, Sao Paulo y Río Grande del Sur, entre otros”.

Coincide con Carlos Torres Jiménez en que los comicios brasileños se definirán por un estrecho margen.En este punto, destaca que el sistema electoral brasileño “es muy transparente, muy creíble, muy eficiente, muy imparcial. Y lo ha mostrado históricamente a lo largo de todas las elecciones, después de la democratización desde 1985”.

Torres Jiménez refiere que, según los sondeos, en el noreste, sureste y en el centro occidente de Brasil es donde Lula tiene mayor base. En el sur, y paradójicamente el norte de Brasil, Bolsonaro está llevándose la mayor cantidad de ventaja. “Tanto el norte como el sureste tienen la mayor cantidad de votos con terceros candidatos”, agrega.

Por otra parte, Mazzei resalta que, en la sociedad brasileña, especialmente con la presidencia de la izquierdista Dilma Rousseff (2011-2016), se afianzó desde el punto de vista electoral un sentimiento muy anti Partido de los Trabajadores.“Eso también explica la victoria de Jair Bolsonaro en las elecciones en las que derrotó a Fernando Haddad en 2018 por un margen importante”, agrega.

En 2022, Lula obtuvo 50,84% de los votos contra 49,16% de Jair Bolsonaro. El izquierdista volvió al poder entonces, luego de ser presidente por ocho años, estar en prisión por corrupción y tras la anulación de su condena.Jair Bolsonaro fue sentenciado, en septiembre de 2025, a 27 años y 3 meses de cárcel tras ser acusado de participar en un intento de golpe de Estado, luego de las elecciones presidenciales. Actualmente cumple arresto domiciliario.

Campaña en Brasil

El investigador Carlos Torres Jiménez sostiene que, en los dos temas centrales de la campaña electoral, el combate al crimen organizado y la violencia, Lula y Flávio Bolsonaro aparecen hasta ahora empatados o el aspirante derechista tiene dos o tres puntos por encima.

“Creo que es una elección que se va a decidir particularmente por cuál es el tema que lleve a los votantes a la mesa. Si los temas son seguridad y violencia, Bolsonaro tiene una muy buena probabilidad, de pronto no solamente de llegar a segunda ronda, sino de posiblemente ganarla”, asevera.

Considera que, si se impone la agenda económica y de la imagen del país a nivel internacional, Lula debería ganar.El analista indica que Lula da Silva habla de una economía sana, habla de responsabilidad fiscal, de inversión extranjera, de un Brasil independiente en el mundo, de un Brasil que ha estado luchando contra la pobreza y contra la desigualdad.

“¿Qué vende Bolsonaro? Un país que busca ser más afín a los valores conservadores, valores de familia y demás, habla de una economía más libre, habla de una mayor integración y cercanía a los Estados Unidos, pero habla más del tema central que ha sido vital para casi todos los países de América Latina y es el tema de la inseguridad y la violencia”, puntualiza.

“El candidato Bolsonaro habla mucho del modelo Bukele y también del modelo Maga de Estados Unidos, básicamente menos controles, mayor libertad”, acota Torres Jiménez

.Lula y Flávio Bolsonaro buscaron capitalizar el Día de la Independencia de Brasil, el 7 de septiembre. El actual presidente encabezó el tradicional desfile cívico-militar, en Brasilia, para celebrar los 204 años de independencia de la Corona portuguesa.

Por su parte, el hijo del expresidente reunió a cerca de 28,500 seguidores en la Avenida Paulista de Sao Paulo. Desde allí relacionó a Lula con el juez Alexandre de Moraes, que condujo el juicio que llevó a su padre a la cárcel, y actualmente enfrenta un escándalo por su cercanía con Daniel Vorcaro, un banquero encarcelado.“¡Primeramente, fuera Lula, fuera Moraes!”, dijo Bolsonaro. Prometió "rescatar la credibilidad" de la justicia brasileña.

Política exterior

Por primera vez en esta elección se debate el tema de la política exterior brasileña, señala Jesús Mazzei. En la última semana, Lula subrayó: "Ningún gobernante extranjero tiene derecho a decirnos a quién podemos comprar y a quién podemos vender". Esto en alusión a los aranceles impuestos por Estados Unidos sobre gran parte de los productos brasileños.

Además, el lema del desfile por el Día de la Independencia fue “Soberanía, la fuerza que une a Brasil".

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, dijo en junio que Brasil "se ha vuelto un país un poco duro, un poco peligroso políticamente". En mayo, después de recibir a Lula en Washington, el mandatario republicano se reunió con Flávio Bolsonaro. Describió al senador como un "joven inteligente que ama a su país".

“Trump tuvo, durante su primera presidencia, muy buenas relaciones con Jair Bolsonaro. Ellos tienen una gran sintonía política, convergen en una visión de este movimiento de nuevo derecha, los sectores sociales que los apoyan”, refiere Mazzei.

Destaca también que las elecciones brasileñas serán a un mes de las elecciones de término medio en los Estados Unidos. “Por supuesto no van a influir en el resultado electoral de los Estados Unidos, pero esas elecciones estadounidenses sí pudiesen eventualmente influir indirectamente en la segunda vuelta brasileña”, afirma.

Agrega que, si gana Flávio Bolsonaro, se consolidaría el eje liberal conservador, un bloque de derecha muy consolidado a nivel de América del Sur, fundamentalmente.“En América Latina. México y Uruguay son los únicos dos países que están siendo gobernados por partidos de centro izquierda, Morena y el Frente Amplio”, recuerda.

Por su parte, el politólogo Carlos Torres Jiménez señala que, al día de hoy, Brasil parece no ser tan influido fuertemente por Trump, como ocurrió con otros comicios de la región, y menciona particularmente el caso de Honduras.

“¿Y eso por qué? Porque Flavio Bolsonaro ha cometido varios pecados importantes durante la carrera electoral. El primero es irse contra el sistema de pagos que los brasileños adoran. Segundo, ha estado involucrado en escándalos de corrupción con banqueros y demás. Y tercero, digamos de alguna forma u otra, el brasileño es orgulloso, digamos, de una independencia y de su grandeza y no ve con buenos ojos la intervención de Trump, llamémoslo así”, enfatiza.

@snederr

FUENTE: Con información del DIARIO LAS AMÉRICAS/AFP/EFE/BBC

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