MIAMI. — Laura Fernández, candidata a la presidencia de Costa Rica por el oficialista Partido Pueblo Soberano (PPSO), emitió un enérgico comunicado en el que celebró la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro.
Candidata presidencial costarricense: Con la captura de Maduro "llega la luz para millones de venezolanos"
La candidata presidencial de Costa Rica Laura Fernández calificó la detención del dictador venezolano, Nicolás Maduro, como una "esperanza" para Latinoamérica
A menos de un mes de las elecciones generales del 1 de febrero, la aspirante presidencial fijó su política exterior en alineación con la democracia liberal y las acciones recientes desplegadas por Estados Unidos, tras calificar el suceso como el fin de una "era de oscuridad" para la región.
Fin de la tiranía
En la comunicación difundida por su comando de campaña, Fernández reaccionó a la operación internacional que culminó con la detención de Maduro el sábado 3.
La candidata, quien busca dar continuidad al movimiento político iniciado por el actual mandatario Rodrigo Chaves, aseguró que este hecho representa "una luz de esperanza para toda Latinoamérica".
"Después de años de oscuridad llega la luz para millones de venezolanos, para millones de familias separadas por el exilio", destaca el documento.
Fernández hizo énfasis en las víctimas del régimen, tras recordar a las "personas confinadas a celdas de tortura" y a la juventud que vio truncado su futuro bajo el chavismo.
La aspirante subrayó que el depuesto dictador deberá ahora "responder por sus crímenes a nivel internacional", una postura que resuena con las demandas de justicia de la diáspora venezolana en Costa Rica.
Sintonía con Washington
La contundencia del mensaje de Fernández no es aislada. Analistas políticos interpretan este pronunciamiento como una reafirmación de sus lazos con la Casa Blanca.
La candidata mantiene una relación estratégica con figuras clave del gobierno norteamericano, evidenciada desde su reunión con el actual secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio.
Dicho encuentro, que generó revuelo político en su momento cuando Fernández recién perfilaba su candidatura tras salir del gabinete de Chaves, marcó una pauta clara sobre su visión diplomática.
Rubio, artífice de la política de "máxima presión" que ha derivado en la caída de Maduro, validó interlocutores en la región que garantizan una postura firme contra las dictaduras del socialismo del siglo XXI.
Al felicitar al pueblo venezolano que "nunca se rindió", Fernández capitaliza esa cercanía diplomática para proyectarse como la líder capaz de mantener a Costa Rica como un aliado confiable de las democracias occidentales.
Recta final hacia las urnas
El comunicado cierra con una promesa de campaña explícita: "Como la próxima presidente de Costa Rica, apoyaré la paz en el continente y a una Venezuela libre y democrática".
Fernández, politóloga de 39 años y exministra de la Presidencia y de Planificación, apuesta por mostrar "estatura moral" y capacidad de respuesta ante crisis internacionales, elementos que sus asesores consideran vitales para asegurar el traspaso de mando y la continuidad del "rodriguismo" en el poder.
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