BOGOTÁ.- El presidente colombiano Abelardo De la Espriella dio un giro a la política de erradicación de cultivos ilícitos al derogar la norma que desde 2015 impedía la aspersión aérea con glifosato, uno de los mecanismos más controvertidos empleados por Colombia en su lucha contra el narcotráfico.
Colombia abre la puerta al retorno de la fumigación aérea con glifosato a cultivos ilícitos
El presidente Abelardo De la Espriella derogó la norma que desde 2015 impedía este mecanismo, aunque su reactivación está sujeta a condiciones judiciales
La decisión quedó establecida en la Resolución 0006 del 18 de agosto de 2026, emitida por el Consejo Nacional de Estupefacientes. El documento, conocido este viernes, dejó sin efecto la resolución aprobada durante la administración del expresidente Juan Manuel Santos, que suspendió las fumigaciones aéreas con este herbicida.
La medida, sin embargo, no autoriza el reinicio inmediato de las operaciones aéreas. El propio texto establece que la derogación no implica la reanudación automática del programa de aspersión con glifosato, debido a las condiciones fijadas por la Corte Constitucional.
El glifosato es un herbicida ampliamente utilizado en la agricultura y en jardinería para eliminar malezas y plantas no deseadas. Es uno de los herbicidas más populares en el mundo debido a su eficacia y bajo costo.
Un giro en la política antidrogas
La decisión forma parte de la estrategia de seguridad impulsada por De la Espriella desde su llegada a la Presidencia el 7 de agosto. El mandatario plantea una política de mayor confrontación contra las organizaciones dedicadas al narcotráfico y busca fortalecer la cooperación con Estados Unidos.
Durante sus primeros 15 días en el cargo, De la Espriella informó sobre la incautación de más de 12 toneladas de cocaína y 11 toneladas de marihuana. En ese contexto, resumió su postura frente al narcotráfico con una frase publicada en redes sociales: “La droga es el peor cáncer de Colombia. Y al cáncer no se le contempla: se le extirpa”.
El nuevo enfoque coincide con la incorporación de Colombia al denominado Escudo de las Américas, una iniciativa regional de lucha contra el narcotráfico promovida por el presidente estadounidense Donald Trump.
La suspensión de 2015
Colombia suspendió la aspersión aérea con glifosato en 2015, durante el gobierno de Juan Manuel Santos, en medio de cuestionamientos sobre los posibles efectos del herbicida sobre la salud y el medio ambiente.
Ese año, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), organismo especializado de la Organización Mundial de la Salud (OMS), clasificó el glifosato como “probablemente cancerígeno para los seres humanos”, dentro del Grupo 2A.
La decisión de suspender las fumigaciones también se produjo en el contexto de las negociaciones de paz entre el gobierno de Santos y las entonces Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
La Corte Constitucional impone condiciones
El eventual regreso de las fumigaciones deberá ajustarse a los criterios establecidos por la Corte Constitucional colombiana.
En su sentencia T-236 de 2017, el tribunal fijó condiciones para una posible reactivación de la aspersión aérea, entre ellas la protección de la salud y del medio ambiente, la evaluación permanente de los riesgos y la realización de investigaciones científicas rigurosas e imparciales.
También estableció mecanismos de participación de las comunidades potencialmente afectadas y la obligación de realizar consultas previas cuando corresponda.
Por esta razón, la resolución adoptada por el Gobierno no significa que las aeronaves puedan comenzar de inmediato a rociar glifosato sobre los cultivos de coca. Antes de una eventual operación deberán cumplirse las exigencias ambientales, sanitarias y judiciales establecidas por las autoridades competentes.
Con la derogación de la resolución de 2015, De la Espriella elimina el principal obstáculo administrativo que mantenía suspendida la aspersión aérea. El siguiente paso será determinar si su administración logra cumplir las exigencias judiciales, ambientales y sanitarias necesarias para recuperar este mecanismo de erradicación.
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FUENTE: Con información de AFP/Europa Press
