MANAGUA — El Congreso de Nicaragua, controlado por el gobierno, votará a inicios de agosto una reforma para impedir que partidos opositores compitan en las elecciones, a pedido del dictador Daniel Ortega, informó el jefe del Legislativo, Gustavo Porras, en una entrevista difundida este miércoles.
Congreso de Nicaragua anuncia votación para reformar ley que excluiría a opositores en elecciones
El jefe de la Asamblea Nacional controlada por el oficialismo dijo que "en la primera semana de agosto" se someterá "a votación las reformas" que pidió Ortega
De acuerdo con el jefe de la Asamblea Nacional, controlado por el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), los diputados y la autoridad electoral definirán los "elementos para no dejar ni un resquicio" y que no se "pueda meter la manipulación terrible de los imperios y de sus lacayos" en los comicios, dijo Porras, al referirse a los opositores, y precisó que "en la primera semana de agosto" se someterá "a votación las reformas".
Las discusiones entre la Asamblea Nacional y el Consejo Supremo Electoral (CSE) comenzaron este miércoles.
"Somos los nicaragüenses los que decidimos cuándo y cómo serán nuestras elecciones", declaró Porras a medios afines al régimen sandinista y detalló que la iniciativa del dictador se transformará en "leyes".
Ortega, en el poder desde hace casi dos décadas durante la segunda dictadura sandinista, descartó el domingo pasado realizar comicios en los que compitan sus adversarios, a los que acusó de "vendepatrias" al servicio de Estados Unidos.
Plan es instaurar el unipartidismo
El exguerrillero de 80 años adelantó que serán aprobadas leyes que "les pongan un muro, un bloque a los golpistas", de forma que "que por mucha plata que les den los yanquis, no podrán" llegar al poder.
"Esto es lo que nunca va a volver, a eso se refería el comandante Daniel, no va a volver a haber elecciones en manos de los imperialistas para tratar de avasallar y de imponer el poder sobre el pueblo", según Porras.
Estados Unidos advirtió el martes que no se quedará "de brazos cruzados" tras el anuncio del gonbernante sandinista Daniel Ortega de que Nicaragua no tendrá más elecciones, lo que hace temer un avance hacia un modelo de partido único.
El presidente Donald Trump y la comunidad internacional "no se quedarán de brazos cruzados mientras la dictadura (...) profundiza la represión y fabrica inestabilidad que amenaza la seguridad nacional" de Estados Unidos, advirtió el secretario de Estado, Marco Rubio, en X.
"Abolir" las elecciones "demuestra su cobardía y miedo a la voluntad del pueblo nicaragüense", añadió.
Sanciones
Washington aplica sanciones al régimen nicaragüense como la restricción de visados a más de 2.350 funcionarios y sus familiares, pero ha evitado ir tan lejos como en Cuba, sometida a una dura presión que tiene su economía al borde del colapso.
Tras una reforma constitucional aprobada a fines de 2024 que amplió el mandato presidencial de cinco a seis años y elevó el rango de Murilo a "copresidenta", Nicaragua debería celebrar elecciones generales en 2027.
Ortega, que gobernó con mano dura durante la primera dictadura sandinista (1979-1990), pretende consolidar su dinastía. Se ha mantenido en el poder con el apoyo incondicional de la cúpula del Ejército y de la Policía Nacional, cuyo origen es sandinista.
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FUENTE: Con información de AFP
