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CUBA

Crisis energética podría provocar el cierre de muchos negocios privados

Pequeños empresarios aseguran que el costo de inversión que hacen para suplir el déficit energético termina sobrecargándolo a los precios y los afectados terminan siendo los consumidores

Por IVÁN GARCÍA

LA HABANA. - Frente a la pantalla de su ordenador portátil, Damián, dueño de un bodegón de comestibles y artículos de aseo en un barrio al sur de La Habana, Cuba, revisa una y otra vez y compara los números de las ventas. A un lado de la mesa, su esposa introduce gruesos fajos de billetes en una máquina de contar dinero. Las cuentas no cuadran, dice Damián, mientras se pone las manos a la cabeza.

La caída en las ventas se debe a diversas causas. La principal, señala, es “por lo que yo llamo el factor DM: después de la captura de Maduro en Venezuela se ha disparado la escasez de combustible lo que a su vez impacta en los precios”.

Damián explica que “ya desde el año pasado, las ventas de algunos productos disminuían. Pero alimentos básicos como el arroz, frijoles negros, picadillo de pollo, aceite, espaguetis, puré de tomate, mortadela y cuartos de pollo crecían, porque al estar desabastecidos los mercados estatales, los cubanos se ven obligados a comprar en negocios privados”.

No rentable

“El margen de ganancias te permitía cierta rentabilidad, desde luego, siempre manteniendo una doble contabilidad y no declarando todas las ventas a la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT), pues los elevados impuestos generarían pérdidas. Los precios han llegado a un techo y muchos ciudadanos, entre ellos a los trabajadores estatales, compran en menor cantidad o dejan de comprar, por sus bajos salarios y porque cada vez que aumenta el dólar suben los precios en negocios privados”.

“Estos negocios no fueron concebidos pensando en clientes de bajos ingresos. Su nicho de mercado siempre estuvo dirigido a los que reciben dólares o ganan altos sueldos en pesos. El 95 por ciento de los productos que comercializamos son importados. Como el gobierno prohíbe vender directamente en divisas, la fórmula es vender en pesos de acuerdo con la cotización diaria en el mercado informal. Y si esos precios no están al alcance de los asalariados del Estado, mucho menos de los jubilados”.

“Ha sido la feroz crisis económica y la pésima gestión del gobierno la que ha provocado que la mayoría de los cubanos tengan que comprar en mercados particulares. Las autoridades se lavan las manos como Poncio Pilatos. No venden nada por la libreta de racionamiento. Sin embargo, quieren forzarte a topar los precios de determinados productos y constantemente te suben los impuestos, lo que repercute en el bolsillo del consumidor”.

Sin marco legal

Según Damián, la ausencia de un marco jurídico, el disfuncional sistema bancario y la creciente corrupción del cuerpo de inspectores del Estado, provocan que “los negocios privados busquen subterfugios que permitan evadir el fisco. Como no existe un mercado cambiario legal de divisas, los emprendedores tienen que comprar los dólares en el mercado informal a precios más elevados. Las MIPYMES y otros negocios legales nacieron con vacíos legales que cada cual gestiona a su manera. El Estado te deja hacer. Pero cuando determinados negocios ganan demasiado dinero, aumentan los controles”.

Un negocio, comenta el dueño del bodegón habanero, no solo crece por el talento del emprendedor, “también por las relaciones que establezcas con instituciones y funcionarios. Cuba no es el lugar correcto para abrir un negocio. Mientras más honesto te comportes, más perdidas tendrás y al poco tiempo te veras forzado a cerrar. Por lo general, triunfan los más pícaros y deshonestos. Cuando comienzas a tener ganancias sueles invertir en ampliar tu negocio. Yo, por ejemplo, comencé en el portal de una casa que luego compré y ahora la uso como mercado. A los dos años construí otro piso, donde vendo confituras y productos de aseo”.

“Pero las limitaciones legales y materiales son un freno poderoso. Hubo una etapa AM (antes de la captura de Maduro), que, con irregularidades y contratiempos, si eras creativo, podías ser rentable. Después de la captura de Maduro todo cambió. Comenzó un déficit de combustible que ha elevado los precios de la gasolina a niveles excesivos, ocasiona pérdidas y son un golpe mortal para los negocios privados”, asevera Damián.

Muerte a negocios

La actual crisis energética pone en peligro la supervivencia de un gran número de emprendimientos particulares. Un informe de la consultora AUGE, administrada por Oniel Díaz Castellanos, señala que el 96,4 de las MIPYMES enfrentan un impacto de severo a catastrófico, debido a la escasez de combustible. “La amenaza de una crisis energética aparece no como una preocupación abstracta, sino como una vulnerabilidad operativa real. Un número significativo ya ha realizado inversiones para mitigar su impacto”, recoge el estudio que encuestó a 175 directivos de MIPYMES.

El estudio informa que el 48% de esas pequeñas empresas ya habían realizado inversiones con el objetivo de lidiar con la crisis energética, comprando paneles solares, plantas eléctricas y estaciones portátiles de electricidad.

Sergio, dueño de un restaurante en la barriada del Vedado, compró “dos generadores eléctricos grandes y así garantizar la electricidad durante 15 o 20 horas, pues los apagones en la zona a veces superan las 12 horas diarias. El problema ahora es que no hay combustible. Un litro lo venden entre 4.000 y 6.000 pesos (unos ocho dólares). Y esas plantas necesitan de 15 a 20 litros diarios de gasolina especial”

“He invertido cerca de 10.000 dólares, porque también instalé un sistema fotovoltaico, que no podré recuperar debido a las escasas ventas. El desabastecimiento de combustible encarece la cadena productiva, desde el precio del transporte hasta los alimentos. Y cada vez que subo los precios en el restaurante pierdo clientela. Se ha llegado a una barrera donde ciertos precios son inasumibles, incluso para quienes tienen un alto poder adquisitivo”, expresa Sergio.

Gastos astronómicos

Taymí, dueña de una peluquería en la zona antigua de La Habana, opina que “la mayoría de los pequeños negocios no pueden asumir esos grandes gastos que conllevan comprar plantas eléctricas o paneles solares. Adquirí una estación portátil de energía que me permite tener encendidas las luces, pero no el aire acondicionado, tampoco usar tenazas y otros equipos que consumen muchos watts”.

Rigoberto, dueño de un taller de acabado interior, reconoce que el “régimen cada vez nos la pone más difícil a los privados. A partir del 1 de marzo, además del déficit de combustible, la Zona del Mariel, donde compramos la mayoría de las MIPYMES, modificará la moneda de facturación y el cobro de servicios que era en pesos cubanos, pasará a cobrarlo en dólares. Esto va a repercutir en el precio final al cliente".

"Se rumora que la administración Trump, autorizó a las MIPYMES a importar petróleo. Un isotanque de 25.000 litros ronda los 75.000 dólares. Muy pocos propietarios de pequeños negocios tienen esa cantidad de dinero. Y en caso de reunirlo entre varios, el gobierno se abroga el derecho de entregarte o no la licencia”, aclara Rigoberto.

Una investigación reciente del medio independiente Cubanet, revelaba que de los más de 350 negocios que habían solicitado licencia para importar combustible, solo unas 50 han sido autorizados. Casi todos, como Gaia Mercado, de Lisa Titolo, hija de Mariela Castro y nieta de Raúl Castro, pertenecen a familiares de pesos pesados o testaferros de la dictadura.

Rigoberto considera que “los políticos de Estados Unidos siempre están despistados. No se dan cuenta de que en Cuba el Estado lo controla todo. Es el dueño del estadio, del bate y la pelota. Intentando ayudar al sector privado, siempre terminan privilegiando al gobierno”.

ESPECIAL
@DesdeLaHabana

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