MIAMI.- “Lo que más padece la población cubana en la desesperanza”, aseguró el sacerdote cubano José Conrado, en conversación con DIARIO LAS AMÉRICAS. El párroco de la iglesia de San Francisco de Paula, en la ciudad de Trinidad, localizada en Sancti Spiritus, al centro de Cuba, recién llegado de visita a Estados Unidos, respondió varias preguntas a este rotativo, durante un encuentro que sostuvo la noche del martes 5 de septiembre en Miami con cubanos exiliados.
Cuba: "Algo ha cambiado, la gente perdió el miedo"
El padre Conrado, como todos le nombran, es de esos líderes religiosos que creyentes y no creyentes asumen como un símbolo de la fe auténtica porque vive y práctica el sacerdocio del lado del pueblo al que guía. Sus palabras precisas y sin ambages acerca del calvario que padecen los cubanos y de la ineficiencia del régimen que mal administra el país, le han valido períodos de exilios forzados y alejamiento de sus familiares, pero su vida está comprometida tanto con la prédica del evangelio como con la necesidad de decir la verdad.
“La gente en Cuba no ve salida”, lamenta el padre. Se aprecia en la estampida de jóvenes que estamos viendo salir a diario. El país se desangra y al régimen no le importa”, apuntó.
“Ellos [quienes están en control] siguen exprimiendo el cadáver en el que han convertido al país, porque algo se sacan, pero solo para beneficio de ellos - definió el padre. Deberían tener asesores que les adviertan acerca de la imagen que proyectan. Mientras el pueblo padece todo tipo de carencias ellos [los ministros y funcionarios] aparecen en televisión con los botones de las camisas que se les revientan del sobrepeso y los rostros rozagantes. Hay un rechazo total a la dirigencia del país. Lo que ellos proyectan es el opuesto a la realidad del pueblo”.
Sin embargo, algo ha cambiado en Cuba de manera palpable, los cubanos han perdido el miedo, aun cuando la represión es notable y se recrudeció tras las manifestaciones masivas ocurridas en julio de 2021, cuando más de cincuenta localidades salieron a las calles de forma espontánea, aunque el discurso oficial asegure que fueron protestas dirigidas y financiadas desde Miami.
“Los que tienen miedo ahora son los que todavía se atreven a defender el sistema [la llamada revolución]. La gente habla hasta por los codos. La represión se ha recrudecido porque el régimen está a la defensiva”, advierte el párroco.
Mientras compartía estas reflexiones, el padre Conrado recordaba las palabras de un académico de Harvard, Jorge Domínguez, quien tras la desaparición del socialismo en Europa del Este hace 30 años le dijo acerca de Cuba: “Ellos [los gobernantes] tienen fuerza suficiente para sostenerse en el poder, pero no para resolver los problemas del país. El ocaso de la dictadura comenzó, pero lo está padeciendo el pueblo cubano”.
En su opinión, esta sentencia de hace tres décadas se está cumpliendo porque la situación que se padece “es peor que la de los años del llamado ‘periodo especial’”, donde los más afectados son los ancianos y aquellos que se ven obligados a sobrevivir con remuneraciones pagadas en una moneda devaluada con una economía en inflación y dolarizada.
Cómo parte de los compromisos que cumplirá el padre Conrado en Miami está la realización de una misa en homenaje a las víctimas del siniestro que se produjo en la base de Supertanqueros de Matanzas donde murieron jóvenes del servicio militar obligatorio, utilizados como bomberos para sofocar el incendio, sin contar con recursos ni entrenamiento.
Asimismo, el padre oficiará varias misas, una de ellas en Puerto Rico, en ocasión de la celebración a la patrona de Cuba, Nuestra Señora María de la Caridad, el 8 de septiembre.
A propósito de esta conmemoración, el padre Conrado sentenció:
“Los cubanos sufrimos en las dos orillas. Nuestra Patria sufre aquí y allá. Pero en esta hora que vivimos, la Virgen María nos ayuda a enfrentar el reto y ese vínculo que mantenemos los cubanos de aquí y de allá nos permite pensar que saldremos adelante”.
“La virgencita es el pasado y el futuro del pueblo; es la que, en este tiempo difícil, de angustia, incertidumbre y tristeza nos puede ayudar a sobrevivir porque encarna todo lo que puede transformar la desesperanza, superar la violencia, el resentimiento y la frustración en obra de amor, servicio y ayuda”.
“La virgen nos deja saber que hay belleza en la vida. Que una buena noticia para todos los cubanos es posible y que como ella atiende a las necesidades de su pueblo, también ayudará a movilizar soluciones”.
@IlianaLavastida
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