WASHINGTON — El Gobierno del presidente Donald Trump ha deportado a unas 980.000 personas desde el inicio de su segundo mandato, una de sus principales promesas de la campaña que lo llevó a la presidencia.
El análisis abarca desde el 20 de enero, el día en que Trump asumió la presidencia, hasta el 31 de julio de 2026 y se basa en datos públicos obtenidos
WASHINGTON — El Gobierno del presidente Donald Trump ha deportado a unas 980.000 personas desde el inicio de su segundo mandato, una de sus principales promesas de la campaña que lo llevó a la presidencia.
Un informe del Migration Policy Institute (MPI) documenta las consecuencias de la política de mano dura contra la inmigración indocumentada, en momentos en que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) no publica cifras oficiales.
El análisis abarca el periodo del 20 de enero —el día en que Trump asumió la presidencia— hasta el 31 de julio de 2026 y se basa en datos públicos obtenidos mediante solicitudes bajo la Ley de Libertad de Información (FOIA), ya que el DHS dejó de difundir este tipo de estadísticas en enero de 2025.
Trump llegó a la Casa Blanca con la promesa de realizar "la mayor operación de deportación" en la historia del país y con la meta de un millón de deportaciones al año.
Según el informe, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) completaron en conjunto unas 980.000 deportaciones.
Si se calcula por año fiscal (de octubre a septiembre), el ritmo equivale a unas 620.000 deportaciones en 2025 y unas 660.000 en 2026, lo que equivaldría a casi un millón 300 mil deportados en dos años, según el informe.
Pese a que los cruces en la frontera con México están en mínimos históricos, el 69 % de las deportaciones correspondió a personas interceptadas en la frontera, indica el informe: unas 340.000 fueron devueltas directamente por la CBP y otras 340.000 fueron detenidas en la frontera y deportadas por ICE tras ser procesadas dentro del país.
El 31 % restante, unas 300.000, fueron inmigrantes arrestados en el interior de EEUU, es decir, según el MPI, personas que probablemente llevaban años viviendo en comunidades estadounidenses.
Y es que, las detenciones en el interior del país, que el Gobierno Trump ha publicitado a través de videos en redes sociales y grandes operativos en ciudades como Chicago o Minneapolis, pasaron de representar el 28 % de las deportaciones en 2025 al 34% en el primer semestre de 2026 y al 39 % en julio, y su promedio mensual subió de 8.000 en los tres primeros meses del mandato a 19.000 entre mayo y julio de 2026.
Sin contar las devoluciones fronterizas de la CBP, el 61 % de las personas deportadas por ICE (390.000) llevaría al menos dos años en el país y el 15% (90.000), diez años o más, según el estudio.
En cuanto a los antecedentes penales, el informe señala que el 71% de los deportados con al menos dos años de residencia (280.000, que entraron durante la política de fronteras abiertas de la administración demócrata de Joe Biden) nunca había sido condenado por un delito, y que entre quienes llevaban una década o más en el país, el 61% (57.000) tampoco tenía condenas.
La Administración ha insistido en que la prioridad es deportar a personas con antecedentes criminales, a quienes llama "lo peor de lo peor".
En total, según el MPI, solo el 20% (190.000) de las 980.000 deportaciones afectó a personas condenadas por cometer algún delito.
FUENTE: Con información de EFE
