TEGUCIGALPA - El escrutinio especial de las elecciones presidenciales en Honduras avanza con lentitud y bajo un clima de creciente tensión política, en un escenario marcado por la estrecha diferencia entre los principales candidatos y por cuestionamientos a la transparencia del proceso.
El recuento electoral en Honduras entra en su fase más crítica
El CNE ha procesado solo 652 de casi 2.800 actas observadas, en medio de advertencias sobre anulación indebida de votos
El Consejo Nacional Electoral (CNE) informó que hasta ahora se procesaron 652 de las cerca de 2.800 actas que presentan inconsistencias, cuando han transcurrido casi 20 días desde la jornada electoral.
De ese total, 48 actas fueron puestas en cero, una decisión que encendió las alertas sobre la posible comisión de delitos electorales y profundizó la desconfianza entre las fuerzas políticas, en momentos en que el país espera la definición oficial de los resultados.
La presidenta del CNE, Ana Paola Hall, confirmó que “al día de hoy, con 652 actas procesadas en escrutinio especial, hay 48 actas puestas en cero”, un dato que reavivó el debate público sobre la legalidad y los criterios aplicados por las juntas escrutadoras durante la revisión de los votos.
"Escrutinio especial"
En ese contexto, Hall recordó que los integrantes de las juntas encargadas del escrutinio especial “han sido postulados por los partidos políticos y no son empleados del CNE”, por lo que las fuerzas políticas que los propusieron deben responder por su actuación.
Sin embargo, advirtió que, si se configura un delito electoral, “la responsabilidad penal será personalísima”, según señaló en una publicación en la red social X.
La titular del organismo electoral alertó además que “consignar votos en cero cuando existen papeletas válidas dentro de la maleta electoral puede constituir delito electoral”, al implicar la anulación de votos legítimamente emitidos y el desconocimiento de “actas originales, hojas de incidencia y papeletas retornadas”.
En ese sentido, enfatizó que “el compromiso es y debe ser uno solo: defender la voluntad popular”, e instó a los actores involucrados en el proceso a no “jugar” con la democracia, al subrayar que esta “es la salida” en un contexto de alta polarización.
Las declaraciones de Hall encontraron respuesta en el candidato del Partido Liberal de Honduras (PLH), Salvador Nasralla, quien solicitó —amparándose en la Ley Electoral— que cada votante firme el cuadernillo correspondiente y reciba el sello de “votó”. Según explicó, si el número de firmas no coincide con los votos consignados en el acta, “no hay forma de comprobar que el número de votantes del acta es real, pues no hay prueba”.
Nasralla señaló además que el proceso se mantiene bajo constante vigilancia y recordó que, “además de las cámaras de televisión, los escrutadores han sido vigilados por fiscales”. Advirtió que permitir “la suma de votos no sustentados por el cuadernillo está tipificado como delito” en el Código Penal hondureño.
El candidato liberal indicó que aún faltan por abrir 2.141 urnas y que se han identificado 8.845 urnas con inconsistencias de distinto tipo. En ese escenario, exigió que, una vez concluido el escrutinio especial y ante las irregularidades detectadas, “deben abrirse de inmediato las 8.845 urnas” en las que el PLH asegura haber documentado errores.
“Lucharemos hasta que se cumpla la voluntad del pueblo hondureño expresada en las urnas y se cuenten voto por voto las 2.100 urnas que faltan del proceso y las 8.845 urnas que tienen inconsistencias, cuyos argumentos legales y pruebas fueron presentados en tiempo y forma al CNE antes del 15 de diciembre”, aseguró Nasralla en la misma red social.
Leve ventaja de Asfura
Este cruce de declaraciones se produjo un día después de que el Consejo Nacional Electoral de Honduras iniciara formalmente el escrutinio especial de las cerca de 2.800 actas observadas. Hasta este jueves, el recuento general alcanzaba el 99,80%, y según datos difundidos por el diario El Heraldo y la emisora HRN, el candidato del Partido Nacional, Nasry Asfura, concentraba el 40,54% de los votos, seguido muy de cerca por Salvador Nasralla, del Partido Liberal, con el 39,20%.
El escrutinio se desarrolla en el Centro Logístico Electoral (CLE), ubicado en el Instituto Nacional de Formación Profesional (Infop), en Tegucigalpa, bajo la observación de misiones nacionales e internacionales, en un proceso clave para la credibilidad institucional y la estabilidad política del país.
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FUENTE: Con información de Europa Press
