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AGRAVADA POR CORRUPCIÓN E IMPUNIDAD

Guatemaltecos eligen presidente en medio de la crisis

Los guatemaltecos acuden en segunda ronda a unas elecciones rodeadas de la mayor crisis política, económica y social en su corta vida democrática

JOSUÉ BRAVO
Especial

Con el sentimiento colectivo que da por un hecho al comediante Jimmy Morales como ganador; 7,5 millones de guatemaltecos vuelven este domingo a las urnas para elegir al presidente y vicepresidente que los gobernará durante los próximos cuatro años (2016-2020).

Los guatemaltecos acuden en segunda ronda a unas elecciones rodeadas de la mayor crisis política, económica y social en su corta vida democrática.

Los candidatos Sandra Torres y Jimmy Morales firmaron un convenio para la transparencia. (EFE)

La última encuesta del diario local Prensa Libre, dan como claro ganador a Morales, de 46 años, del Frente de Convergencia Nacional (FCN-Nación, ultraderecha), con un 67,9% de intención de voto, frente al 32,1% de su rival, Sandra Torres Casanova, exesposa de Álvaro Colom gobernante entre 2008 – 2012, de 55 años y candidata de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE, social demócrata).

La primera ronda

Los dos fueron los candidatos más votados en la primera ronda el pasado 6 de septiembre (23,85% de Morales y 19,76% de Torres), día en el que los guatemaltecos, hastiados de la corrupción, salieron masivamente a votar alcanzando una participación del 71,33% del censo electoral, la concurrencia más alta desde el fin de las dictadoras militares en 1985.

Lo idéntico en estas dos rondas electorales, es la enorme crisis económica, política y social agravada por la corrupción e impunidad que pasea en la Guatemala de los últimos años; que a la vez constituye un reto para el próximo gobernante de emprender un cambio real en este país con altos niveles de pobreza, inseguridad y narcotráfico.

La exvicepresidenta Roxana Baldettien prisión preventiva acusada de corrupción,
asiste a una audiencia judicial en Ciudad de Guatemala. (EFE)

Encarcelación del presidente y vicepresidente

La desarticulación judicial de una banda de defraudación aduanera, provocó la renuncia del presidente Otto Pérez Molina y su vicepresidenta Roxana Baldetti, ambos encarcelados, así como otros funcionarios de su Gobierno.

También estuvo como antelación multitudinarias protestas callejeras, en las que los ciudadanos rechazaban la corrupción, exigieron siempre la dimisión de Pérez Molina y pidieron una "reforma profunda" a la Ley Electoral y de Partidos Políticos, para resolver "la crisis tan grave de institucionalidad" que en su opinión atraviesa el país centroamericano, petición a la que se ha sumado últimamente el sector empresarial.

Los desafíos del próximo presidente

El reto de recomponer el país estará en manos de un comediante de televisión, un desconocido de la política que promete transparencia en el Gobierno; y una exprimera dama que durante el gobierno de su esposo, obtuvo tanto poder marcado de autoritarismo, que se convirtió en una especie de ‘Primera Ministro’ en un país donde esta figura es inexistente por su sistema presidencialista.

"El ambiente es de decepción y desesperanza, ya que ninguno de los dos candidatos convence realmente. No están dando una alternativa viable para superar los procesos y conflictos que se vivieron en la coyuntura reciente", dijo a medios internacionales Luis Fernando Mack, investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) de Guatemala.

La candidata Sandra Torres en el cierre de campaña. (EFE)

En Guatemala, continuó, existe la conciencia de que "sin cambios estructurales reales" lo ocurrido a lo largo de este año "será meramente anecdótico", añadió.

El presidente de la agrupación no gubernamental Acción Ciudadana, Manfredo Maroquín, opina que el futuro Gobierno, no tendrá la capacidad para darle estabilidad ni gobernabilidad al país; porque ninguno de los aspirantes tiene la solidez, “ni la lucidez ni la proyección que se necesita para garantizar un mediano orden en el corto plazo”.

Decepción y desesperanza

Sostiene que esta segunda ronda dejará un Gobierno que podría ser la continuidad de la crisis actual, porque el problema de fondo en un estado cooptado por las mafias, continúa intacto.

Los candidatos son más de lo mismo, ninguno representa la ruptura del actual sistema, con bases ciudadanas débiles con personas que podrían volver a las calles. En el mejor de los casos, sería un gobierno de transición hacia la refundación del Estado, asegura Marroquín.

“Se encontrará con un Estado uno atrofiado, corrupto, sin capacidad para cobrar impuestos y subordinado a los poderes fácticos”, añade.

Trabajadores movilizan cajas con papeletas para las elecciones presidenciales en Ciudad de Guatemala. (EFE)

Electorado dividido

En ese contexto, el voto castigo a la política tradicional de los guatemaltecos parece favorecer a Morales, un comediante de televisión ajeno a la política, sin experiencia en la función pública, sin los suficientes diputados para emprender reformas y con un pasado nada claro impulsado por un partido la Asociación de Veteranos Militares de Guatemala (Avemilgua), sinónimo de maldad militar en Guatemala.

“Es un hecho un tanto lamentable que los guatemaltecos hasta ahora hayan elegido a Morales, porque él ha recogido entre sus bases a las mismas estructuras militares y empresariales que financiaron al Partido Patriota de Otto”, según el analista Maynor Berganza.

Ha sido su larga carrera como humorista de televisión, carisma personal y dominio escénico, así como su lema de campaña “Ni corrupto ni ladrón”, que lo tienen en el lugar donde está.

Torres en cambio, representa una tendencia frecuente en América Latina, de primeras damas que comparten el poder con sus esposos o directamente asumen el protagonismo en la política.

Ella pertenece a una familia de raíces políticas y ella misma había manifestado vocación aún antes de casarse con el expresidente Alvaro Colom (2003-2011). Poco antes de las elecciones presidenciales de 2011, se divorció de Colom y quiso ser candidata, pero no pudo debido a restricciones de la ley a la postulación de familiares.

El candidato Jimmy Morales, en el cierre de campaña. (EFE)

Su actuar como primera dama o primera ministro, lleno de totalitarismo, le ha valido fuertes críticas al haber actuado fuera de la ley en su posición de poder.

A torres la señalan como guerrillera por sus programas sociales para combatir la pobreza durante el gobierno de su esposo. Tiene familiares con cuentas pendientes con la justicia.

Torres estudió Ciencias de la Comunicación e hizo maestría en Políticas Públicas. Plantea un gran acuerdo nacional conformado por cuatro ejes: solidaridad, desarrollo económico, seguridad democrática y justicia con un gobierno eficaz y transparente.

Así pues, el electorado guatemalteco se divide entre quienes buscan en Morales la figura del antipolítico y quienes se decantan por Torres debido a su experiencia en el Gobierno.

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