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DICTADURA

Incapaz de generar electricidad, el régimen impulsa que cada cubano produzca la suya

Con nuevos beneficios fiscales y aduaneros, La Habana busca incentivar la importación e instalación de fuentes de energía renovable

Por REDACCIÓN/Diario Las Américas

Dos nuevas resoluciones del Ministerio de Finanzas y Precios del régimen cubano, la 179 y la 180 de 2026, entraron en vigor este sábado en la Isla con el objetivo declarado de incentivar la importación e instalación de fuentes de energía renovable, tanto para particulares como para personas jurídicas, sean privadas o estatales.

Sin embargo, más allá del impacto real que pudiera tener esta medida, tras ella se esconde que el régimen cubano, incapaz de generar la electricidad que necesita la Isla, impulsa que cada quien produzca la suya, reseña el portal web Diario de Cuba.

Así, la entrada en vigor de ambas resoluciones alivia la carga fiscal de quienes inviertan en este tipo de energía, toda vez que eximen del pago de los impuestos aduaneros correspondientes a la importación de sistemas solares fotovoltaicos, así como de sus partes y piezas fundamentales.

De igual forma, podrán entrar a la Isla sin pagar impuestos aduaneros otros equipos de energías renovables, como calentadores solares, bombas fotovoltaicas, pequeños aerogeneradores, biodigestores de geomembrana, motobombas a biogás, sistemas de alumbrado solar y aires acondicionados solares.

Asimismo, de la carga aduanera estarán exentos quienes importen cargadores para vehículos eléctricos que funcionen a partir del aprovechamiento de fuentes renovables de energía, así como quienes inviertan en " equipos destinados al procesamiento de biomasa para la producción de energía y las partes y piezas fundamentales de estos equipos", detalló la Resolución 180.

Más allá de los beneficios aduaneros, las nuevas medidas contemplan deducciones fiscales para aquellas personas naturales y jurídicas que instalen fuentes renovables de energía en centros de servicios a la población. Así, las empresas privadas que garanticen el suministro eléctrico de sitios de alto interés público, allí donde el régimen no logra hacerlo, pagarán menos impuestos.

Se trata de "inversiones en policlínicos, hogares maternos, consultorios, centros de atención a la familia, edificios multifamiliares, viviendas de personas electrodependientes, y también en el bombeo de agua en los municipios", dijo la viceministra de Finanzas y Precios, Yenisley Ortiz.

Además, las disposiciones estatales que entraron en vigor este sábado estipulan que la comercialización de equipos que funcionen con energías renovables deberá realizarse con precios "no recaudatorios", para los cuales el margen comercial no podrá superar el 25% de los costos de la operación.

De igual forma, las nuevas resoluciones amplían el alcance para la compraventa de energía. Si hasta ahora solo estaba regulada la energía solar fotovoltaica, ahora también existen incentivos para comprar y vender la energía producida con biomasa vegetal y energía eólica que sea entregada al Sistema Electroenergético Nacional.

Estas medidas, por sí solas y sin ir a la raíz del problema, que es la destrucción de la red eléctrica cubana, no podrán solucionar el colapso, ni evitar que se sigan produciendo apagones nacionales cada vez más frecuentes en la Isla, como el más reciente, el del pasado 3 de agosto.

En este contexto, julio concluyó como el peor mes histórico de la generación eléctrica en Cuba desde que se tienen registros. De sus 31 días, apenas en tres la energía dejada de aportar bajó de los 2.000MW, lo cual significa que, durante esas jornadas, en el horario de máxima demanda, más del 60% del país estuvo simultáneamente en apagón.

El séptimo mes de 2026 marcó varios récords negativos que los cubanos preferirían olvidar: tres colapsos del Sistema Eléctrico Nacional en ocho días, la normalización de los déficits por encima de los 2.000MW y cuatro días con registros superiores a los 2.300MW, una cifra nunca antes vista.

Esta situación, y el impacto que pudieran tener las nuevas medidas, fue resumida por una vecina de Santiago de Cuba que conversó con este diario: "Tengo mi EcoFlow y mi panel solar, ya me independicé del Sistema Eléctrico Nacional, que era mi mayor sueño. Como van las cosas en Cuba, cada cubano va a tener que autoabastecerse de corriente porque la realidad es que las termoeléctricas son chatarras viejas que ya no pueden más".

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FUENTE: Con información de Europa Press

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