Dijo el escritor francés, Georges Bernanos: “La esperanza es un riesgo que hay que correr” y es, precisamente la esperanza, el refugio de quienes esperan, tanto dentro como fuera de la isla, la reapertura de la embajada de EEUU en Cuba, para, de esta manera descongelar los trámites pendientes, detenidos en el tiempo de la desesperación, desde 2017 y cuyas alternativas de tercer país se vieron truncas por las incidencias de la pandemia del COVID-19.
La Embajada de EEUU en Cuba: entre la espera y la esperanza
Con la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca, muchos se aventuraron a predecir un rápido restablecimiento de relaciones entre Washington y La Habana y un regreso “inminente” a las políticas impulsadas bajo la administración Obama. Sin embargo, el tema Cuba, se ha mantenido con muy bajo perfil en los primeros 100 días de mandato demócrata.
Sin embargo, a principios de esta semana, el abogado de inmigración Willy Allen, en una entrevista publicada en el portal Cibercuba, aseguró: "Yo creo que en los próximos meses se va a llegar a algún tipo de acuerdo y yo espero que para octubre o noviembre la embajada americana esté abierta en Cuba. Yo tengo mucha confianza en Bob Menéndez…él tiene la llave de cómo se va a negociar con Cuba y tengo esperanzas que, para final de este año, principio del año fiscal nuevo, tengamos la embajada abierta en La Habana".
Ahora, no debemos pasar por alto que el cierre de la embajada fue un derivado de los presuntos ataques sónicos contra personal diplomático estadounidense en la capital cubana. Las recientes declaraciones o sucesos no parecen estar encaminadas a un “pasar por alto” lo ocurrido.
Biden designó a la embajadora Pamela Spartlen para liderar el grupo de trabajo encargado de responder al denominado "síndrome de La Habana”. Spratlen, oficial de carrera del servicio exterior, funge como asesora principal del Grupo de Trabajo de Respuesta a Incidentes de Salud, que se creó en 2018 para coordinar la respuesta a los incidentes que causaron lesiones cerebrales a largo plazo.
“No tenemos mayor prioridad que la salud y la seguridad de nuestra gente, y Spratlen nos ayudará a abordar este problema donde sea que afecte al personal del Departamento y sus familias", dijo el Secretario de Estado, Antony Blinken.
Por su parte Ned Price, Vocero del Departamento de Estado afirmó que EEUU está revisando la política que se ha seguido respecto a Cuba durante todos estos años y añadió que se busca “empoderar al pueblo cubano para que determine su propio futuro” y que los pasos a seguir respecto a la isla serán “el apoyo a la democracia y los derechos humanos”, así como demostrar “que los estadounidenses son los mejores embajadores para la libertad en Cuba”.
Es como si todo fuera en cámara lenta. El abogado de inmigración, Ángel Leal dijo a DIARIO LAS AMERICAS: “Sabemos que parte de la inmigración regular es de los cubanos. Yo creo que encaja con la estrategia que la nueva administración Biden tiene referente a inmigración, en tratar de proveer vías para una inmigración más ordenada. También creo que les corresponde por el compromiso que hay con el pueblo de Cuba, yo pienso que va a suceder en algún momento, ahora más complicado por la pandemia, pero estoy seguro de que va a pasar”.
Entretanto, cubanos residentes en Estados Unidos, a la espera de reunificación familiar, realizaron una manifestación el pasado domingo 2 de mayo para reclamar en Miami que se reabra la embajada.
Los afectados denunciaron incluso haber pagado por los trámites sin recibir ningún tipo de respuesta y recordaron la promesa de campaña de Biden de reabrir el programa y la sede diplomática.
El pasado 19 de abril, los congresistas de Florida Mario Díaz-Balart y María Elvira Salazar presentaron un proyecto de ley para sentar las bases de un nuevo programa de reunificación familiar de los cubanos y con la posibilidad de realizar las entrevistas en la Base Naval de Guantánamo.
No obstante, habrá que esperar a ver cuál es el giro o dirección que tome Biden. Mientras tanto, los senadores Marco Rubio, Rick Scott y Ted Cruz enviaron una carta a los líderes del senado Schumer y McConnel pidiéndoles no debilitar la política hacia la isla con la nueva administración y agregaron que no darían su consentimiento a ninguna legislación que beneficie al régimen castrista.
Datos preliminares sitúan en alrededor de 70.000 las familias cubanas inmersas en trámites migratorios interrumpidos y aunque una cosa no necesariamente conlleve a la otra, es posible, que la reapertura de la embajada impulse el restablecimiento de la reunificación familiar. El abogado de inmigración Santiago Alpízar, sostiene que “este programa trajo muy buenos resultados porque lo que hace es canalizar las 20.000 visas que por acuerdo migratorio se le han estado concediendo a los cubanos y debido a la cancelación temporal de este programa ya no se están otorgando desde hace varios años. Esto facilitaría nuevamente el flujo migratorio adecuado y mesurado a través de puentes más seguros y cercanos”.
Otras iniciativas surgen en las redes sociales y plataformas cibernéticas para pedir que Biden se ocupe del tema “Cuba”, una de ellas con particular fuerza en Change.org. En medio de estos ires y venires, el sufrimiento de muchas familias, fracturada por el estrecho de la Florida.
Al momento de esta información la embajada de EEUU en Cuba sigue cerrada para los trámites de rutina y solo atiende casos de emergencia; por su parte el gobierno cubano, a consecuencias de la pandemia, canceló los vuelos entre Guyana y la Isla que realiza la compañía Caribbean Airlines.
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