WASHINGTON._ Los países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) acordaron este viernes crear un grupo voluntario para intentar abrir un canal de diálogo con Nicaragua, sometida a un creciente aislamiento internacional por el deterioro de las instituciones democráticas bajo el mando de los dictadores Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo.
La OEA crea grupo de diálogo para abordar la crisis democrática en Nicaragua
Los países miembros expresaron su preocupación por el deterioro institucional y dieron 60 días al nuevo mecanismo para presentar sus conclusiones
Reunidos en una sesión extraordinaria en Washington, los cancilleres y representantes de los 32 países activos de la organización expresaron su "profunda preocupación" por "el continuo desmantelamiento de la democracia representativa" en el país centroamericano, según una declaración aprobada por consenso.
El grupo tendrá 60 días para presentar sus conclusiones y buscará establecer un "diálogo rápido y directo con las autoridades" de Managua.
"Lo más importante es buscar el diálogo con los que mandan, para honrar el espíritu de cooperación en esta región", afirmó el secretario general de la OEA, Albert Ramdin.
Un mecanismo pese a la salida de Managua
Nicaragua abandonó formalmente la OEA en noviembre de 2023, después de denunciar la Carta de la organización. Sin embargo, los países miembros recordaron que esa decisión no la exime de sus compromisos internacionales en materia de derechos humanos.
"La denuncia de la Carta de la Organización no exime al Estado de sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos", señala el documento.
La última reunión de consulta de cancilleres convocada por la OEA tuvo lugar a finales de 2019, cuando el organismo abordó la situación venezolana y las posibles medidas frente al régimen de Nicolás Maduro.
Washington advierte sobre Managua
La situación interna del país ha generado nuevas fricciones con Estados Unidos, que en los últimos años ha impuesto sanciones a integrantes de la pareja presidencial, familiares, funcionarios y entidades vinculadas al Estado.
El vicesecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, destacó la aprobación del documento y aseguró que representa un mensaje de vigilancia internacional hacia Managua.
"Aprobar esta resolución por consenso demuestra nuestra resolución para decirle a esta dictadura: 'todos nosotros les estamos vigilando'", manifestó.
Landau informó además que el Gobierno nicaragüense rechazó la víspera otorgar su beneplácito a Natasha Franceschi, nominada por Washington como embajadora en Managua.
Los cancilleres advirtieron que las decisiones adoptadas por las autoridades nicaragüenses "tienen el potencial de poner en peligro la paz y la seguridad de nuestra región".
Brasil y Uruguay marcan distancia
Brasil y Uruguay tomaron distancia de esa apreciación y dejaron constancia de sus reservas en notas al pie de la declaración.
"La llamada paz por la fuerza, entre comillas, es un lema que puede tener cierta resonancia en determinados círculos", sostuvo el embajador brasileño ante la OEA, Benoni Belli.
A su juicio, esa concepción de la paz implica "la alienación de la soberanía nacional".
Represión y cierre del espacio opositor
El régimen de Ortega y Murillo califica a sus adversarios de "traidores a la patria" y los acusa de estar "al servicio" de Washington.
"Los nicaragüenses viven bajo una dictadura", denunció Rosa María Payá, relatora especial de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
"La situación en Nicaragua es una amenaza a la seguridad regional y no solo un problema interno", agregó.
La situación política se ha deteriorado en paralelo con nuevas restricciones a la oposición y el debilitamiento de los mecanismos de participación electoral.
China y Rusia, otro foco de preocupación
La relación de Managua con China y Rusia también genera inquietud entre varios gobiernos, particularmente por la cooperación en áreas estratégicas como defensa, tecnología y minería.
Washington ha puesto especial atención en esos vínculos dentro de su política hacia la creciente participación de potencias extrarregionales en el hemisferio.
Después de las negociaciones, los representantes ante la OEA acordaron expresar su "profunda preocupación por el riesgo de la interferencia extranjera en Nicaragua en materia de seguridad, de suministro de tecnología y de intercambio de información".
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FUENTE: Con información de AFP
