MIAMI.- Náthaly Zaragoza Hernández, diagnosticada en Cuba con leucemia linfoide aguda a sus 9 años, llegó el domingo 29 de enero a EEUU acompañada por su madre Naila Hernández. En el aeropuerto las recibieron familiares, amigos y personas que han seguido la evolución médica de la niña, así como colaboraron en el proceso de traerla a la nación norteamericana y garantizar un tratamiento eficaz para ella.
Llegada de niña enferma a EEUU esperanza a familias cubanas
Estuvieron esperándolas, integrantes de Hometown Foundation; la directora de Salud Global del hospital Nicklaus, Teresita López; el abogado Yunior Piñeiro y la asistente legal Yesenia Piñeiro, quienes hicieron la tramitación legal del caso; y Gloria Rubin —que junto a su esposo Michel Fux, empresario y filántropo cubanoamericano, nacido en la isla, asumieron el patrocinio de Náthaly y su mamá a fin de ayudar a salvar la vida de la menor—, un equipo de DIARIO LAS AMÉRICAS que como medio de comunicación fungió de enlace entre quienes propiciaron este beneficio para la niña, así como otras personas que acudieron a darle la bienvenida.
“Primeramente gracias a Dios porque él fue el que nos dio todo para llegar aquí yo y mi mamá, también muchas gracias a todos ustedes, estoy muy feliz de estar aquí para empezar ya con mi tratamiento y curarme y estar bien. Muchas gracias a mi ángel de la guarda Michael Fux, lo extraño mucho y lo quiero, estoy muy feliz”, fueron las primeras palabras de Náthaly a este rotativo.
También la madre, en el momento de su llegada, dio declaraciones en exclusiva para este diario que ha dado seguimiento al caso desde que en noviembre se conoció la historia de la niña a través de las redes sociales.
“Gracias a todas esas personas que de una forma u otra me ayudaron en todo, siempre lo dije, Dios mandó ángeles para cuidar a mi niña y ayudar en todo este proceso y esos ángeles son todos ustedes, a Michael Fux el ángel de la guarda de Nathy así como ella le dice, agradecida infinitamente por todo, no tengo palabras para expresar esto que siento, solo Dios sabe cómo está mi corazón ahora mismo y gracias a su voluntad todo está marchando bien, gracias muchísimas gracias, bendiciones miles”.
Por su parte, Gloria Rubin, dijo que “es emocionante” verla aquí. “La hemos estado esperando por tanto rato y bueno, ahora el trabajo comienza, decidimos ayudarla, patrocinarla… y hasta el final. A partir de la consulta con el oncólogo seguiremos al frente con lo que se necesite”, aseguró.
En tanto, el abogado Yunior Piñeiro destacó que su oficina gestionó la visa humanitaria. “Con ayuda de Fux, hicimos el proceso legal para que pudiera venir a recibir su tratamiento, con gusto lo hacemos, pero fue una colaboración de muchísimas personas”, dijo.
Para el artista cubano Yotuel Romero, quien también estuvo en el aeropuerto —acompañado por su esposa Beatriz Luengo y la hija pequeña de ambos— para recibir a Náthaly, se trata de “ayudar a estos niños” que están en Cuba.
“Yo creo que, en todo lo que sea salvar vidas, voy a estar. Que me hayan incluido a mí en esta fundación* para también formar parte de todo el trabajo que viene haciendo Mike Fux con Gloria, es una bendición, es darles a esos niños una esperanza”, consideró.
Al día siguiente de la llegada, madre e hija asistieron a una primera consulta de Oncología en el Nicklaus Hospital de Miami, donde le hicieron exámenes a la niña. Debido al comportamiento favorable de sus parámetros médicos a pesar de la leucemia, los médicos decidieron no ingresarla ese mismo día sino en la semana siguiente.
Entretanto, la familia, que acoge a Náthaly, mantiene vivos los sueños de la niña. “Queremos ir a Orlando, donde vive una de mis primas, que la quiere llevar el sábado a Disney antes de ingresar”, dijo Naila.
En medio de las emociones por el recibimiento, nuestro rotativo conversó también con los familiares de madre e hija, incluyendo al bisabuelo de Náthaly. Todos expresaron su conmoción por el desenlace positivo de la historia, que trae esperanzas para otras familias que atraviesan situaciones complicadas por los padecimientos de salud de sus niños, en un contexto en que escasean hasta los insumos médicos básicos.
Desde que se resolvió la salida de Cuba de Náthaly y su madre, varias madres han escrito a DIARIO LAS AMÉRICAS para contar las historias de sus hijos e hijas. En próximas ediciones las compartiremos con los lectores y continuaremos dando seguimiento a estos casos humanitarios.
*La Fundación Fux se dedica y se compromete a “hacer una diferencia en la vida de un niño enfermo” a partir de la filosofía de Michael Fux Family Centers de “brindar un entorno seguro y no clínico para las familias de los niños que reciben cuidados y ofrecer paz y descanso”. Según se lee en la web de la fundación, los creadores esperan “brindar un espacio dedicado para que los padres, pacientes y hermanos interactúen entre sí como familia, a pesar de los desafíos médicos que enfrenta cada hijo”.
En entrevista con DIARIO LAS AMÉRICAS, el filántropo cubanoamericano hizo público el 10 de diciembre su rol de benefactor en el caso de Náthaly y aseveró: “La vamos a traer y vamos a tratar de salvarla. Para mí salvar la vida de un niño o de una niña es un sentimiento increíble (...) Yo trato de ayudar a mucha gente de diferentes maneras. Es obvio que no puedo ayudar a todos, pero me gustaría ayudar a algunos”.
A raíz del avance del caso humanitario de la niña Náthaly Zaragoza que ya en EEUU tuvo su primera consulta y comenzará en breve su tratamiento en el Nicklaus Children Hospital, varias han sido las madres o amigas de madres que han escrito a DIARIO LAS AMÉRICAS para contar la situación crítica que viven con sus hijos.
Madre del bebé Samuel Escalona García (residente en Sancti Spíritus)
Madre de la niña Emilit Sandra Ávila García (residente en Las Tunas)
Amiga de la madre del niño Yonathan Yadir Ozuna Fontela (residente en Cienfuegos)
Muchos de los padecimientos de estos niños están asociados a la forma en que fueron realizados los alumbramientos de sus madres y tienen en común, además, que no son casos de La Habana.
@cabezamestiza
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