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BRASIL

Lula regresa al poder, pero más del 50% de los brasileños no lo apoya

El líder izquierdista ganó el balotaje y tomará las riendas del país por tercera vez, pero más del 50% de la población votante no lo apoya
Por REYES UREÑA

Luis Inácio Lula da Silva se quedó con la victoria en las selecciones presidenciales de Brasil, un triunfo reñido que lo lleva por tercera vez al Palacio de Planalto al derrotar a Jair Bolsonaro -mandatario en funciones- con el 50.9% de los votos ante el 49.1% de los sufragios, en una segunda vuelta electoral.

Pero en esta ocasión, Lula tiene un panorama totalmente distinto al de sus dos mandatos anteriores. Si bien ganó, su popularidad no es la de antaño, el pueblo lo ve como un corrupto y tendrá que gobernar en un Brasil dividido.

Su llegada al poder, según analistas, también representa un retroceso para los pueblos latinoamericanos que hoy viven en dictadura.

El regreso de Lula -uno de los tres fundadores del Foro de Sao Paulo, junto con los fallecidos Fidel Castro y Hugo Chávez- da una nueva fuerza a la izquierda y puede perjudicar los esfuerzos para alcanzar la democracia en países como Cuba, Nicaragua y Venezuela.

“Esto es un tema que obviamente vamos a ver. Por ejemplo, el régimen de Venezuela tiene un ambiente más favorable. Al ganar (Gustavo) Petro en Colombia ahora mejora las relaciones con (Nicolás) Maduro y lo mismo pasa con otros líderes de izquierda en América. Esto -el triunfo de Lula en Brasil- no es bueno para fuerzas democráticas en países donde hay dictadura”, indicó Erich de la Fuente, analista político y profesor de la Universidad Internacional de Florida (FIU), en entrevista con DIARIO LAS AMÉRICAS.

“Hay grandes lazos entre los líderes de izquierda, no son nuevos tampoco. Andrés Manuel López Obrador, Lula y Cristina Kichner, por nombrar algunos, son unos viejos políticos que llevan tiempo. No son gente nueva, a lo mejor en Chile llegó una gente nueva de más izquierda, con Gabriel Boric. (Pedro) Castillo en Perú, él será nuevo pero la gente que lo rodea tiene muchos nexos y eso hace tradicionalmente que las dictaduras en Cuba, Venezuela y Nicaragua se mantengan. Yo creo que esos serán gobiernos más amistosos con los regímenes de izquierda”, apuntó.

Para de la Fuente, si bien Latinoamérica gira hacia la ideología de izquierda, considera que no queda claro que sea justamente lo que busca el electorado y explica, “creo que lo que ha pasado en las últimas 15 elecciones de América Latina es que el Gobierno, el presidente que estaba o el partido a cargo, independientemente de la ideología, perdió (...) cuando un gobierno está donde la situación económica no va bien y la inflación mundial está alta, la gente vota en contra para dar un cambio”.

“Quería poner eso en contexto, porque si bien la mayoría de los gobiernos de la región son de izquierda hay que entender cómo llegamos allí. No es necesariamente que el pueblo se haya vuelto más izquierdista, sino que han botado a los que estaban en el poder”, continúa el analista. “Cuando Lula ganó la primera vez (2003-2006) hubo mucho miedo y manejó el país hacia la centro-izquierda, el problema no fue ideológico, aunque lo hubo, sino porque era muy corrupto. Eso te dice dónde estamos con la política en América Latina, que la gente vota en contra de alguien y no a favor de alguien”.

La división política en la sociedad de Brasil será uno de los principales retos de Lula, que a diferencia de sus dos mandatos anteriores (2003-2006 y 2007-2010) donde movía masas, tendrá que gobernar a un pueblo que no votó por él sino en contra de Bolsonaro.

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El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien busca ocupar nuevamente el cargo, a la izquierda, se enfrenta al mandatario Jair Bolsonaro en un debate en la cadena Bandeirantes Television, en Sao Paulo.

“Lo más importante, este no fue un voto a favor de Lula ni por el partido de los Trabajadores (PT). Este fue un voto anti Bolsonaro, y al mismo tiempo anti Lula. Los votantes de Brasil realmente expresaban que no querían a ninguno de los dos”, detalló de la Fuente y agragó, “esto es un Brasil diferente. Esto no fue un voto abrumador para la izquierda y Lula, Solo podía ganarle a Bolsonaro porque los dos eran tan radicales que solo se podían ganar entre ellos. El Brasil que va a gobernar ahora Lula es mucho más conservador y de centro-derecha que antes”.

“Yo creo que Lula va a tener muchas restricciones políticas en lo que pueda pasar. Primero porque su popularidad no es alta. Reitero, el ganó porque muchos decidieron no votar por Bolsonaro. Lo otro es que hay mucha gente que no votó (20,58% de abstención; 3,9 millones de votos fueron nulos y 1,7 millones fueron votados en blanco), porque no les gustaba ninguna de las dos opciones. Incluso, me atrevo a decir que a muchos de los que votaron tampoco les gustaban esas opciones, pero votaron por uno por miedo a que ganara el otro y eso hace que no tenga ese mandato”, añadió.

El Congreso, la piedra de tranca para Lula

Si bien Lula tomará nuevamente las riendas de Brasil a partir del 1° de enero de 2023, deberá demostrar que puede hacerse cargo de un país dividido y trabajar para que el pueblo sea el beneficiario.

Aunque Jair Bolsonaro perdió, controla el Congreso y hay quienes comentan que fue una buena elección porque mantuvo la mayoría en la Cámara baja y la obtuvo en la Cámara alta.

Los diputados pro Bolsonaro lograron obtener 14 nuevas curules para ratificar la mayoría que ya tenían desde 2018. Ahora suman 355 asambleístas, mientras que Lula y sus aliados han logrado sumar tres nuevos diputados para llegar a 131; los partidos de centro han tenido la peor parte tras perder 17 diputados pasando de 44 a 27.

En el Senado, para 2018 Bolsonaro tenía 40 senadores, el centro 26 y Lula 15 y si se unían tenían mayoría para bloquear cualquier proyecto de ley del actual mandatario. Pero el domingo la realidad cambió y ahora la derecha cuenta con 47 senadores, 20 para los partidos de ideología de centro y apenas 14 apoyan a Lula.

“Si ves el voto en el Congreso de Brasil, en las gubernaturas en Sao Paulo, Minas Gerais y Rio de Janeiro, que son los tres lugares más grandes de Brasil, son gobiernos de derecha, por lo cual yo creo que Lula va a tener muchas más restricciones con lo que pueda hacer. Porque no solo que son gobiernos regionales de derecha, sino que es un presidente que gana por muy poco y no porque la gente salió a votar por él porque lo amen”, dice de la Fuente.

“No tiene la popularidad y ese poder masivo de arrastrar a personas en la calle, no tiene control político en el Congreso, las Gubernaturas y esos sitios importantes. Además, en Brasil hay 30 partidos en el Congreso. Es difícil porque tendrá que hacer muchos pactos. Si bien los titulares dicen ‘Lula vuelve’, ‘la izquierda toma Brasil’, yo creo que hay que calmar un poco la situación porque la mayoría de la gente no votó por él. incluso muchos votaron en contra de Bolsonaro”, reiteró.

Aunque Bolsonaro se mantuvo en silencio por casi 48 horas, la noche del martes autorizó la transición a un nuevo gobierno y prometió "cumplir" la Constitución.

"Como presidente de la República y ciudadano, continuaré cumpliendo con todos los mandamientos de nuestra Constitución", dijo en un breve discurso leído en la residencia oficial de la Alvorada, en Brasilia.

Rodeado de ministros y allegados, habló por poco más de dos minutos antes de ceder el podio a su jefe de gabinete, Ciro Nogueira, quien dijo que Bolsonaro "autorizó" el inicio del "proceso de transición" con el equipo de Lula.

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