CARACAS.- Uno de los preso por la trama de corrupción en la empresa petrolera estatal venezolana PDVSA falleció en su residencia donde cumplía arresto domicialirio, informó el fiscal general del régimen, Tarek William Saab.
Muere bajo custodia del régimen otro preso por corrupción
Se trata de Juan Manuel Almeida Morgado, a quien se le había otorgado una medida humanitaria para que estuviera en su casa debido a que sufriá de cirrosis hepática.
"Juan Almeida sufría -desde hace tiempo- una enfermedad terminal diagnosticada como cirrosis hepática: al momento de su deceso, se encontraba en su residencia”, escribió Saab en Twitter la madrugada del martes.
Almeida Morgado fue presentado ante un tribunal el 14 de abril pasado y el acto se llevó a cabo en un centro médico.
En la acusación, la Fiscalía venezolana denominó a Almeida Morgado como "operador tecnológico de la trama PDVSA-Cripto". De acuerdo a la prensa, se hacía llamar en Twitter "hacker N33" y se le responsabiliza por diversos "hackeos" a páginas web y periodistas.
Además, Almeida Morgado era cercano a Tareck El Aissami, el exministro de Petróleo que renunció al cargo en marzo cuando se desveló la trama corrupta en la petrolera, en la que están involucrados varios colaboradores suyos.
Almeida es el segundo implicado en el megaescándalo de corrupción en PDVSA y otras empresas públicas que muere estando bajo custodia del Estado.
El primero fue Leoner Azuaje Urrea, quien era presidente de la empresa estatal Cartones de Venezuela. El régimen de Nicolás Maduro atribuyó la muerte a un "suicidio".
“He comisionado a los fiscales 50 y 67 nacionales para investigar el lamentable suicidio del ciudadano Leoner Azuaje Urrea en su lugar de reclusión: instruyendo a la Unidad Criminalística del MP junto al Cicpc para adelantar la inspección técnica, las entrevistas y autopsia de ley”, escribió Saab en Twitter el 21 de abril.
Azuaje estaba recluido en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), en El Helicoide.
Con Almedia Mortego ya son 11 los detenidos que han muerto bajo custodia del Estado.
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FUENTE: REDACCIÓN
