LIMA.- La Misión de Observación Electoral (MOE) de la Organización de Estados Americanos (OEA) desplegó una decena de expertos en distintas regiones de Perú para supervisar las fases posteriores a la votación presidencial, en medio de un clima de tensión política y cuestionamientos al proceso.
Observadores de la OEA vigilan fase clave del proceso electoral en Perú
El organismo desplegó expertos en varias regiones de Perú para monitorear el conteo y garantizar el respeto a la voluntad popular tras cuestionados comicios
Elecciones presidenciales aún sin resultados en Perú
El proceso electoral no ha cerrado el ciclo de inestabilidad política en Perú y las instituciones siguen debilitadas. Los escenarios que se abren dependen de cuánto pueda el sistema político absorber el descontento derivado del resultado de esta primera elección presidencial
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Los observadores fueron asignados a Lima, La Libertad, Arequipa, Cajamarca, Piura y Junín, además de la circunscripción de peruanos en el exterior, con el objetivo de dar seguimiento al repliegue del material electoral, el cómputo de actas, la resolución de actas observadas y las audiencias públicas de recuento de votos.
Retrasos registrados
En un comunicado, la misión hemisférica insistió en la necesidad de esclarecer con precisión las causas de los retrasos registrados en la distribución del material electoral en sectores de la capital, una situación que generó críticas y alimentó la desconfianza en el proceso. Asimismo, advirtió sobre la utilización política de estas irregularidades y el riesgo de que sean instrumentalizadas para profundizar la polarización.
La MOE también respaldó la decisión del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) de descartar la realización de comicios complementarios dentro del proceso presidencial de 2026, indicando que esta determinación busca preservar la integridad electoral y el respeto a la voluntad expresada en las urnas.
"Investigación abierta"
En esa línea, el organismo exhortó a las autoridades peruanas a garantizar el debido proceso en las investigaciones abiertas contra funcionarios electorales, evitando juicios mediáticos sin sustento probatorio. “Es fundamental que cualquier señalamiento se base en pruebas materiales y sea resuelto en las instancias legales correspondientes”, indicó la misión, que llamó a actuar con rigor jurídico para proteger la credibilidad institucional.
El despliegue de la OEA se produce en un contexto de alta incertidumbre política. Con el 95% de las actas escrutadas, la candidata Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, se perfila como ganadora de la primera vuelta. La segunda vuelta, prevista para el 7 de junio, se disputaría con el candidato de izquierda Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, quien mantiene una estrecha ventaja de apenas 20.000 votos sobre el también aspirante Rafael López Aliaga.
Las denuncias de posible fraude, agitadas durante la campaña y reiteradas tras la jornada electoral sin pruebas concluyentes, han contribuido a elevar la tensión en un país marcado por una prolongada inestabilidad institucional.
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) concluyó el procesamiento del total de actas, que ahora deben ser validadas por los jurados electorales antes de su incorporación definitiva a los resultados oficiales.
Este nuevo proceso electoral se desarrolla en medio de una profunda crisis política que, en la última década, ha llevado a Perú a tener ocho presidentes, reflejando el deterioro de su sistema institucional y la fragilidad de su gobernabilidad democrática.
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FUENTE: Con información de Europa Press
