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INVESTIGACIÓN

Odebrecht pone bajo sospecha de corrupción a casi toda la clase política brasileña

Entre los políticos incluidos en la lista están cinco de los 29 ministros de Temer. Se cuentan el nuevo titular de Exteriores, Aloysio Nunes, así como el jefe de Gabinete, Eliseu Padilha

RIO DE JANEIRO.- Ministros, senadores, parlamentarios y dos expresidentes: el escándalo de corrupción de la constructora Odebrecht alcanzó una nueva dimensión en Brasil, poniendo bajo sospecha a gran parte de las élites políticas del país sudamericano.

Aunque eran esperadas y las sospechas se acumulaban desde hace tiempo, las denuncias de Odebrecht en su cooperación con la Justicia sacudieron a la opinión pública brasileña en la noche del martes.

El fiscal general, Rodrigo Janot, pidió investigar a 83 políticos, hasta cinco de ellos miembros del actual Gabinete de Michel Temer. La decisión sobre la apertura de las investigaciones le corresponde ahora al Tribunal Supremo (STF), ya que la mayoría de los implicados tienen son aforados.

Y aunque los nombres están en teoría bajo secreto judicial, varios medios brasileños revelaron en las últimas horas detalles citando a diversas fuentes.

La llamada "lista de Janot" implica a los tres grandes partidos brasileños: el izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), el conservador Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) de Temer y el centrista Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).

La revelaciones son parte de las llamadas "delaciones premiadas", las declaraciones de 77 directivos de Odebrecht a cambio de ventajas en sus propios procesos judiciales. La constructora está envuelta desde hace meses en un escándalo de corrupción por el pago de sobornos en al menos diez países de América Latina.

Debido a su potencial explosivo, las denuncias de Odebrecht eran llamadas desde hace tiempo como la "delación del fin del mundo" en Brasil. Y los primeros detalles parecían cumplir con las expectativas: entre los políticos incluidos en la lista están cinco de los 29 ministros de Temer, entre ellos el nuevo titular de Exteriores, Aloysio Nunes, así como el jefe de Gabinete, Eliseu Padilha.

También están el presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, y el del Senado, Eúnicio Oliveira, ambos estrechos aliados de Temer.

Y además de los ex presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff, son mencionados los dos antiguos ministros del PT Guido Mantega y Antonio Palocci, ya desaforados por acusaciones de la megacausa sobre corrupción política "Lava Jato" ("Lavado de coches"), de la que partieron las indagaciones contra Odebrecht. También Lula debe responder en al menos tres procesos de "Lava Jato".

En total, la Procuradoría General (fiscalía) brasileña envió el martes 320 solicitudes al Supremo, contando pedidos para trasladar casos. En los documentos son citados al menos 170 políticos aforados, aseguró el canal Globo News. Un total de 116 fiscales participaron en los 950 interrogatorios a los ejecutivos de Odebrecht.

En el país sudamericano las especulaciones se centraban hoy en los impactos que podrían tener las denuncias. "Los parlamentarios y ministros trazan un cronograma para intentar sobrevivir a 'Lavo Jato'", señalaba una columnista del diario "Folha de Sao Paulo".

"Prevén tres o cuatro meses de agonía con la divulgación del grueso de las delaciones", agregó. La estrategia podría ser esperar a que transcurra ese tiempo para poner en marcha después las duras reformas que planea el Gobierno de Temer para afrontar la crisis económica, como la del deficitario sistema público de pensiones. Los planes de esa reforma generaron hoy, justamente, huelgas en todo el país.

Las denuncias de Odebrecht podrían alcanzar en algún momento incluso al propio Temer. El presidente podría entrar en la línea de fuego debido a informaciones de que la constructora hizo aportes ilegales a la campaña de Rousseff y Temer para las elecciones de 2014.

El actual mandatario, que sustituyó a Rousseff tras la controvertida destitución de ésta el año pasado, era parte de la fórmula electoral victoriosa como candidato a vicepresidente.

El potencial destructivo de la corrupción de Odebrecht también se extiende al extranjero. La compañía admitió en diciembre haber pagado desde 2001 más de 785 millones de dólares en sobornos en 12 países, entre ellos diez de América Latina, para obtener contratos públicos.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, negó el martes, poco antes de que estallara la última bomba en Brasil, haber sabido de la llegada de fondos de Odebrecht a su campaña electoral de 2010, como admitió uno de sus colaboradores.

El fiscal brasileño Janot ha pedido ahora que los detalles de las revelaciones de Odebrecht sean hechas públicos para "promover la transparencia y garantizar el interés público". El terremoto de la corrupción de Odebrecht continúa

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FUENTE: dpa

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