WASHINGTON .– El Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial concluyó que en Cuba persisten el racismo estructural, la represión contra activistas y graves deficiencias institucionales, en un informe que contradice la narrativa oficial del régimen sobre igualdad racial y derechos sociales.
ONU denuncia racismo estructural, represión y falta de garantías legales en Cuba
El Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial del organismo, cuestionó al régimen por abusos policiales y persecución de activistas
En sus observaciones finales tras examinar al Estado cubano, el Comité señala que la población afrodescendiente “continúa siendo víctima de racismo y discriminación estructural”, una situación vinculada al legado histórico de la esclavitud y reflejada en niveles persistentes de pobreza, marginación y sobrerrepresentación en las cárceles.
Abusos
El informe coincide con denuncias presentadas por organizaciones independientes que documentan cómo los afrodescendientes constituyen una proporción desmedida de la población penitenciaria y son víctimas frecuentes de abusos policiales.
Entre las principales críticas, el organismo cuestionó la falta de estadísticas oficiales actualizadas sobre la situación racial en la isla. El Comité recuerda que Cuba no realiza un censo nacional desde 2012 y advierte que las cifras disponibles no permiten evaluar adecuadamente las condiciones de vida de la población.
Ante ello, insta al régimen cubano a generar y publicar indicadores de derechos humanos desglosados por origen étnico, género y otros factores, con el fin de desarrollar políticas públicas efectivas.
El CERD también pone en duda el impacto del Programa Nacional contra el Racismo, impulsado en 2019, al advertir la falta de información sobre su implementación y resultados después de varios años de funcionamiento.
Asimismo, el organismo recomienda asignar recursos suficientes y garantizar la participación de organizaciones independientes de la sociedad civil en el diseño y seguimiento de estas políticas.
Discriminación
El informe también cuestiona el marco legal cubano y sostiene que sigue siendo insuficiente para enfrentar la discriminación racial. Según el Comité, la legislación vigente no contempla adecuadamente las formas directas e indirectas de discriminación ni ofrece mecanismos efectivos de protección.
Por ello, insta al Estado cubano a aprobar una ley integral contra la discriminación y a reformar el Código Penal conforme a los estándares internacionales.
Otro de los puntos más críticos se refiere a la actuación de las fuerzas de seguridad. El Comité expresa preocupación por denuncias de uso excesivo de la fuerza, detenciones arbitrarias y perfilamiento racial contra afrodescendientes, especialmente aquellos que participan en protestas pacíficas.
Además, denuncia la ausencia de investigaciones independientes sobre estos hechos y exige sanciones para los responsables, así como reparación para las víctimas.
Las conclusiones también apuntan a la criminalización de activistas, periodistas y artistas críticos del régimen. El CERD manifiesta su “profunda preocupación” por denuncias de hostigamiento, amenazas, vigilancia y detenciones arbitrarias contra defensores de derechos humanos, particularmente quienes denuncian discriminación racial.
El organismo cuestiona además las restricciones de viaje y las trabas impuestas a organizaciones independientes para registrarse legalmente o participar en foros internacionales.
En ese sentido, insta al régimen a garantizar un espacio cívico abierto y a evitar el uso del sistema penal como herramienta de persecución política.
Derechos Humanos
Entre sus principales recomendaciones, el Comité pide adoptar medidas para reducir la desigualdad racial, investigar la sobrerrepresentación de afrodescendientes en las cárceles, garantizar el derecho a la protesta pacífica y ratificar tratados internacionales pendientes en materia de derechos civiles y políticos.
Las conclusiones del CERD representan uno de los señalamientos más severos realizados recientemente contra el régimen cubano y refuerzan las denuncias de organizaciones independientes sobre la persistencia de un sistema marcado por exclusión racial, falta de transparencia y represión contra quienes intentan denunciar abusos.
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FUENTE: Con información de Diario Cuba
