SANTIAGO DE CHILE.-Una delegación de diputados alemanes visitó este jueves la ex Colonia Dignidad, un controvertido enclave alemán situado en el sur de Chile que dirigió el exnazi Paul Schäfer, quien se convirtió en el pedófilo más temido de la historia de ese país.
Parlamentarios alemanes visitan Colonia Dignidad, secta nazi que reprimió y torturó en Chile durante 40 años
La visita tenía por objetivo obtener información para promover medidas de apoyo a las víctimas de la secta germana entre los Gobiernos de Chile y Alemania, informó Renate Künast, parlamentaria del Partido Verde, que preside la la Comisión de Derecho y Protección del Consumidor del Parlamento alemán.
"Colonia Dignidad", hoy conocida como Villa Baviera, comenzó a funcionar en 1960 en un predio al interior de la ciudad de Parral, a unos 350 kilómetros al sur de Santiago de Chile, como una comunidad cerrada de inmigrantes alemanes fundada por el pedófilo Paul Schäfer, ex enfermero del Ejército alemán que participó en la Segunda Guerra Mundial, que salió de su país por acusaciones de abuso de menores.
La secta se convirtió en escenario de torturas, abusos de niños y trabajo esclavo y funcionó como campo de concentración durante la dictadura del general Augusto Pinochet (1973-1990). En sus casi 40 años de existencia, sólo cinco personas escaparon del lugar. Schäfer fue detenido en 2006 y condenado a 20 años de prisión. Murió en la cárcel a los 88 años en 2010.
La comitiva parlamentaria alemana tuvo la oportunidad de visitar algunas fosas donde se estima fueron enterrados opositores al régimen de Pinochet. En el lugar los parlamentarios depositaron flores. "Los diputados estaban muy conmovidos", declaró la coordinadora de los familiares de detenidos desaparecidos, Myrna Troncoso, quien acompaño a la delegación junto a familiares de las víctimas.
Una secta de terror enclavada en América Latina
La historia de "Colonia Dignidad" ha estado envuelta en un completo hermetismo desde que a mediados de los años 70 se conoció de su existencia y de los abusos que dentro de ella se cometían. En 2016 se estrenó el film Colonia, una película alemana dirigida por Florian Gallenberger y protagonizada por Daniel Bruhl, Emma Watson y Michel Nvgvist; por lo que la historia de la secta nazi que sirvió para torturar y asesinar a los opositores del régimen de Augusto Pinochet ha cobrado relevancia. Paralelamente se dieron a conocer los archivos secretos de la cancillería alemana que contienen toda la información de la cadena de delitos que allí ocurrieron.
Según investigaciones periodísticas de medios chilenos la "Colonia Dignidad" fue fundada en 1961 por el nazi, Paul Schäfer; quien tuvo que huir de su país al verse envuelto en acusaciones de abuso de menores. Quienes lo conocieron aseguran que él poseía un encanto especial, por lo que logró fundar una ciudad modelo, bajo la premisa que Dios hablaba a través de él. Con él llegaron a Chile unos 300 alemanes que lo obedecían ciegamente.
En el lugar dividió a los hombres de las mujeres; prohibió el matrimonio; así como el sexo entre los habitantes. Para evitar desorden drogaba a los pobladores con pastillas y duplicaba las dosis a aquellos que se intentaban revelar. Los niños eran arrebatados de los brazos de sus madres, y eran criados apartados de su núcleo familiar.
Ex habitantes de la Colonia y víctimas de abuso sexual, aseguran que el "tío Schäfer" disponía de un niño cada noche con la premisa de que era obra de Dios. Ante la imposibilidad de procreación entre los habitantes de la Colonia; comenzó a aceptar a niños chilenos con la promesa de que tendrían un mejor futuro. Meses después le indicaba a sus familias que el niño había fallecido.
Ofrecía servicio médico gratuito en un hospital que construyó en la zona de Parral. Allí captaba a sus futuras víctimas y, ante la necesidad de los pobladores, muchos esperaban que el "tío Schäfer" se llevara a los niños para darle una “vida mejor”.
El lugar se construyó sobre una serie de túneles que iban de un extremo al otro. Los túneles tenían ventilación, iluminación y cuartos secretos. Poseían un sofisticado sistema de seguridad parta evitar que alguien escapara así como métodos de defensa ante la llegada de un extraño o el intento de huida de algún habitante. Para ello, todo el lugar estaba rodeado de una cerca eléctrica, además de cámaras incrustadas en las piedras y bombas que estallaban con el solo paso de una persona. También construían jardines falsos, con árboles construidos sobre tubos de PVC para despistar a la policía.
A los pobladores los hacía trabajar todos los días, más de 12 o 14 horas diarias. Trabajaban en el campo, construyendo carreteras o en algún servicio de la comunidad. No hubo sueldo, ni día de descanso. Para él no había ningún tipo de celebración y aquella persona que intentaba descansar durante las largas jornadas de trabajo, eran brutalmente golpeadas. Para ello tenía un sistema en que los habitantes se delataban los unos a los otros.
Cuando el régimen de Augusto Pinochet llegó al poder; Colonia Dignidad fue usada para torturar a los contrarios al gobierno. Según relatos de las víctimas, allí se aplicaba electricidad con agua en varias partes del cuerpo para obligarlos a hablar. Se asegura que muchos fallecieron en las torturas y fueron enterrados en fosas comunes, que posteriormente fueron desenterrados e incinerados para no dejar rastros de los asesinatos cometidos.
También traficaban con armas; y experimentaban con gas venenoso que se estima fue probado en presos políticos.
Cuando la Colonia Dignidad fue investigada y los pobladores (la mayoría había nacido en el lugar) lograron salir después del año 2000; se encontraron en un mundo desconocido porque no tenían estudio, no sabían cómo venían los niños al mundo; ni conocían ningún avance de civilización. Expertos indican que la mayoría eran adultos con mentalidad de niños de 8 años. Muchos se fueron a Alemania, otros se reinsertaron en la sociedad chilena.
La historia de Colonia Dignidad no ha terminado. Los niños que fueron violados, ahora adultos, están demandando a los gobiernos de Chile y Alemania; porque de alguna manera fueron cómplices de estos aberrados actos. Ante de su detención Paul Schäfer traspasó la propiedad a nombre de otras personas; por lo que ahora en el lugar funciona un museo que muestra las atrocidades.
Algunos chilenos que fueron secuestrados por Schäfer volvieron al seno de sus humildes hogares. Ahora residen en casas dentro de la misma colonia, por lo que deben pagar un condominio a un propietario, que viven en Alemania y fue a quien le quedó la mayoría de los bienes adquiridos por actos delictivos del nazi, considerado el pedófilo más temido de América Latina.
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FUENTE: dpa/REDACCIÓN
