Un año cumple la guerra de Rusia en Ucrania. Desde el 24 de febrero de 2022 han muerto más de 42.200 personas y 14 millones han sido desplazadas en lo que Vladimir Putin definió en su discurso como una "operación militar especial" en defensa de la región del Donbás. Lo que las democracias occidentales condenaron desde el primer instante y hoy siguen haciéndolo con sanciones de peso al agresor, fue justificado por el régimen de Cuba, también desde inicios de la contienda.
Respaldo del régimen de Cuba a Rusia cumple un año
Más allá de las consecuencias humanas y materiales para los ucranianos, la primera invasión territorial de un Estado soberano en Europa en 80 años ha tenido repercusiones internacionales, desde la alimentación hasta la energía.
La Habana se ha encargado de reducir las presiones sobre Moscú desde Naciones Unidas y ha amplificado en América Latina la desinformación emprendida por Putin. El 26 de febrero el Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX) de Cuba dejó clara su posición de alineamiento con Moscú, culpó a EEUU y a la OTAN del conflicto y justificó la agresión en una nota oficial compartida por Bruno Rodríguez.
"Rusia tiene derecho a defenderse. No es posible conseguir la paz cercando ni acorralando a los Estados", señaló la titulada "Declaración del Gobierno revolucionario".
"El empeño estadounidense en continuar la progresiva expansión de la OTAN hacia las fronteras de la Federación de Rusia ha conducido a un escenario, con implicaciones de alcance impredecible, que se pudo evitar", señaló el régimen.
Según La Habana, no se puede "examinar con rigor y honestidad la situación actual de Ucrania, sin valorar detenidamente los justos reclamos de la Federación de Rusia a los Estados Unidos y la OTAN y los factores que han conducido al uso de la fuerza y la no observancia de principios legales y normas internacionales que Cuba suscribe y respalda con todo vigor y son referencia imprescindible, particularmente para los países pequeños, contra el hegemonismo, los abusos de poder y las injusticias".
Para el régimen cubano, "fue un error ignorar durante décadas los fundados reclamos de garantías de seguridad por parte de la Federación de Rusia y suponer que ese país permanecería inerme ante una amenaza directa a su seguridad nacional", volvió a justificar.
La protesta formal de Kiev ante La Habana por su apoyo a la invasión de Rusia no se hizo esperar. En un tuit publicado en tres idiomas, Emine Dzheppar, viceministra de la cartera en ese país europeo, llamó al régimen "a instar a Rusia a poner fin a esta agresión".
A finales de febrero el activista cubano Pablo Enrique Delgado Hernández, que entregó un ramo de flores en la embajada de Kiev en La Habana, en solidaridad con el pueblo ucraniano, fue detenido por la Seguridad del Estado, sometido a interrogatorio y amenazado.
La postura de Delgado Hernández siguió a la de más de 300 activistas cubanos que publicaron una declaración abierta para desmarcarse del régimen y condenar la agresión de Putin.
El 28 de febrero el régimen de Cuba, de conjunto con Rusia, Venezuela, China y Eritrea, fueron los únicos gobiernos que votaron en contra de que se celebrara una reunión de urgencia de la Asamblea General de la ONU para, tras el fracaso del Consejo de Seguridad, expresar la condena de la invasión de Moscú contra Ucrania.
El 2 de marzo de 2022, en una decisión histórica, 141 países votaron a favor de otra resolución de condena de la invasión rusa frente a 35 abstenciones (entre ellos China, Cuba, Nicaragua, El Salvador, Bolivia, India, Irán, Irak, Kazajistán y Pakistán) y cinco votos en contra (Corea del Norte, Siria, Bielorrusia, Eritrea y la propia Rusia).
En esa ocasión la posición de La Habana contrastó con su apoyo abierto a Rusia tras la invasión, una postura por momentos ambigua, con llamados a evitar la fuerza para la resolución de los conflictos y a volver a las negociaciones.
Un mes después de iniciada la guerra La Habana volvió a abstener en otra votación en la Asamblea General de la ONU que exigió el "cese inmediato" de la invasión de Rusia contra Ucrania y de "todo ataque contra civiles y objetivos civiles".
En mayo el Consejo de Derechos Humanos de la ONU aprobó por amplia mayoría iniciar una investigación sobre las atrocidades atribuidas a las tropas rusas que invadieron Ucrania, en una votación en la que el régimen de Cuba volvió a abstenerse. Ese mismo mes votó en contra de una resolución de la asamblea anual de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que condenó "en los términos más enérgicos" la agresión militar rusa y denunció la emergencia sanitaria que ha causado, así como los ataques de Moscú a instalaciones médicas del país vecino.
A finales de septiembre de 2022 el régimen cubano votó en contra de una intervención del presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, ante la Asamblea General de la ONU.
"Solo siete países votaron en contra: Bielorrusia, Cuba, Corea del Norte, Eritrea, Nicaragua, Rusia y Siria", cuestionó Zelensky.
"Si esta coalición está en contra de nuestra determinación, entonces los felicito a todos, porque eso significa que la paz prevalecerá sobre cualquier agresión y que no hay obstáculos para que implementemos la fórmula de la paz", subrayó entonces.
Ante la Asamblea de la ONU, Zelensky pidió un tribunal especial que juzgue a Rusia y un sistema de compensación por los daños causados a su país por la invasión de la potencia vecina.
La Asamblea General de la ONU transmitió el esperado discurso por video de Zelensky horas después de que el presidente ruso, Vladimir Putin, anunciara una movilización parcial de reservistas para impulsar su guerra contra Ucrania.
El régimen de Cuba volvió a quedar en evidencia en Naciones Unidas el 11 de octubre de 2022. Ese día se opuso a que un sufragio de la Asamblea General para condenar la anexión de territorios de Ucrania por Moscú se realizara de forma secreta.
La Habana votó junto a Rusia, Bielorrusia, Corea del Norte, Siria, China, República Centroafricana, Eritrea, Irán Kazajistán, Mali, Nicaragua, Zimbabue y Sudán en apoyo a una petición que fue, no obstante, rechazada por 107 países y ante la que 39 se abstuvieron.
La votación que Rusia pretendía llevar a cabo en secreto fue una condena impulsada por Estados Unidos a la anexión rusa de cuatro regiones del este de Ucrania ocupados por Moscú, tras los referéndums celebrados allí entre el 23 y el 27 de septiembre de 2022.
Finalmente, La Habana se abstuvo en una votación en la que la Asamblea General de Naciones Unidas condenó a Rusia por anexionarse esos los territorios, y que fue aprobada por 143 de los 193 países miembros.
La resolución reafirmó la soberanía, independencia, la unidad e integridad territorial de Ucrania dentro de sus fronteras internacionalmente reconocidas. Fue rechazada únicamente por Rusia, Siria, Nicaragua, Corea del Norte y Bielorrusia. Cuba se abstuvo junto a otros 35 países, entre ellos China.
El documento aprobado demandó a Moscú dar marcha atrás a sus acciones sobre el estatus de las regiones de Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón y le exigió que retirara sus tropas inmediatamente y sin condiciones de Ucrania.
El 14 de noviembre pasado la ONU aprobó que Rusia debía reparar a Ucrania con otro voto en contra del régimen cubano. La Habana se opuso junto a su aliado Moscú, China, Nicaragua, Irán, Malí, Corea del Norte, Siria y Eritrea.
Y este mismo jueves la Asamblea General de la ONU aprobó por aplastante mayoría una resolución que exigió la "retirada inmediata" de las tropas rusas de Ucrania, en una votación en la que el régimen cubano volvió a abstenerse.
Con 141 votos a favor, siete en contra (Rusia, Bielorrusia, Corea del Norte, Eritrea, Nicaragua, Malí y Siria) y 32 abstenciones, la comunidad internacional aprobó la resolución "Principios de la Carta de las Naciones Unidas en los que se basa una paz general, justa y duradera en Ucrania".
Ecos de la desinformación rusa desde la maquinaria de propaganda de La Habana
Días después del inicio de la invasión de Rusia a Ucrania y de las consiguientes sanciones de Occidente contra Moscú, la oficialista Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) calificó de "violación de derechos consagrados" la decisión europea de bloquear a los medios estatales rusos Russia Today (RT) y Sputnik, acusados de desinformar sobre la guerra en Ucrania.
Sin embargo, en abril de 2022 el sitio oficial de Kiev Ukrinfrom, una de las principales fuentes de información sobre Ucrania, fundada en 1918, fue bloqueado en la Isla.
La UPEC había reivindicado la libertad de expresión frente a lo que calificó de "relato único" de Washington. Ello, pese a hacer silencio sobre el bloqueo en Cuba no solo de los medios independientes que critican al régimen, sino incluso de revistas culturales y publicaciones hispanas de EEUU.
Para la UPEC, se trata de una "guerra contra la información, contra el periodismo honesto y contra la cultura, una guerra que echa por tierra conceptos y valores conquistados por toda la humanidad a lo largo de su historia".
"Niegan los principios democráticos más elementales y demuestran la dictadura del gran capital en función de sus intereses", añadió la UPEC.
"El mundo enfrenta más de una guerra y nuestra negativa a aceptarlas tiene que incluirlas a todas. La desinformación es crimen de lesa cultura, y en las actuales circunstancias favorece el apogeo del neofascismo y otros males", concluyó el comunicado.
Sin embargo, desde el inicio de la agresión, la prensa por la que habla la UPEC ha difundido la versión de la guerra de Moscú y ha desinformado sobre acontecimientos como la masacre de Bucha, que el Noticiero Estelar de la televisión cubana calificó como "un montaje de Occidente", reproduciendo justamente la desinformación de Moscú.
El canal de la televisión estatal cubana Tele Rebelde censuró a inicios de marzo el mensaje de condena a la invasión rusa a Ucrania que la liga de fútbol de España estableció en las transmisiones de sus partidos.
"No a la invasión" se leía en el cintillo que acompañó las emisiones del evento nacional español, al lado del marcador. Sin embargo, Tele Rebelde lo tapó durante la transmisión diferida del partido entre el Real Madrid y la Real Sociedad de San Sebastián, Guipúzcoa.
Asimismo, el diario oficial del Partido Comunista, Granma, alimenta un hilo con las principales noticias sobre el conflicto donde usa como fuente los medios de Rusia, las declaraciones de sus funcionarios y en el que la versión ucraniana está ausente casi por completo.
La Habana y Moscú han impulsado en los últimos años sus vínculos en un intento de volver a la estrecha cooperación que tenían antes de la desaparición de la Unión Soviética en 1991.
Rusia es uno de los diez primeros socios comerciales del régimen de Cuba, y ambos definen su asociación como "estratégica".
Pocas horas antes de la invasión al territorio ucraniano, el 24 de febrero de 2022, Miguel Díaz-Canel recibió a Viacheslav Volodin, presidente de la Duma Estatal de la Asamblea Federal de Rusia.
Una nota oficial replicada entonces por Granma señaló que, durante el encuentro, el gobernante cubano "destacó el excelente estado de las relaciones entre ambas naciones, al tiempo que reiteró la voluntad de consolidar el alto nivel de diálogo político y los intercambios en sectores de interés común, incluida la esfera parlamentaria".
Dos días antes la Duma rusa acordó retrasar hasta 2027 algunos pagos de la deuda de 2.300 millones de dólares que tiene el régimen de Cuba con Moscú, si bien indicó que le cobrará los intereses correspondientes.
NULL
