WASHINGTON — El presidente Donald Trump dijo el miércoles que no busca una simple renovación del acuerdo de libre comercio de Norteamérica, el T-MEC, lo que prepara el terreno para negociaciones prolongadas en los próximos meses.
Trump pone en duda la extensión del acuerdo de libre comercio T-MEC: "No busco renovarlo"
Las partes del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) tienen hasta el 1 de julio para indicar si desean prorrogar sus términos por otros 16 años
Las partes del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) tienen hasta el 1 de julio para indicar si desean prorrogar sus términos por otros 16 años.
Sin una renovación, y a menos que una de las partes se retire por completo, el acuerdo seguirá en vigor, sujeto a revisiones anuales hasta 2036.
"No busco renovarlo", declaró el presidente a los periodistas en la Casa Blanca, al ser preguntado por la fecha límite del 1 de julio.
"No sé si voy a renovarlo porque, para ser sincero, a Estados Unidos le va mucho mejor", dijo Trump —en el Despacho Oval— durante la firma de una ley para financiar los servicios de inmigración en los próximos tres años.
"No necesitamos nada de lo que tiene Canadá, no necesitamos nada de lo que tiene México, pero ellos necesitan todo lo que tenemos nosotros, y tienen que tratarnos mejor (...) No necesitamos sus automóviles, no necesitamos su madera, no necesitamos su energía; no necesitamos nada de lo que ellos tienen", indicó el mandatario republicano.
México y Canadá son los dos principales socios comerciales de Estados Unidos.
Los intercambios entre los tres países representaron un total de 1,6 billones de dólares en 2025, según datos del gobierno estadounidense. El déficit comercial de Estados Unidos con México se encuentra, además, entre los más importantes.
Drogas y tráfico de migrantes
Las relaciones comerciales entre los tres países se tensaron desde el retorno de Trump al poder el año pasado.
El principal motivo de fricción ha sido la imposición de aranceles a los productos canadienses y mexicanos, en represalia, según el presidente estadounidense, por la incapacidad de México y Ottawa de cerrar sus respectivas fronteras al tráfico de drogas y a los migrantes que afecta a Estados Unidos.
Sin embargo, estos aranceles no afectan a los productos que ingresan en Estados Unidos en el marco del T-MEC, que representan más del 80% del total, según Canadá y México.
"Tienen que tratarnos mejor", insistió el miércoles Trump.
Socios solicitan la renovación
A comienzos de mes, Canadá y México solicitaron la renovación del acuerdo por 16 años, como prevé el texto.
Washington, por su parte, decidió abrir negociaciones bilaterales con sus dos socios.
Los funcionarios estadounidenses han elogiado el enfoque de México en las negociaciones comerciales, pero no así el de Canadá y de su primer ministro Mark Carney, convertido en uno de los críticos más prominentes de Trump en el escenario mundial.
Una primera ronda de negociaciones entre Estados Unidos y México tuvo lugar en mayo. Está prevista una nueva ronda en Washington la semana próxima.
El plazo de la renovación se acerca
El actual tratado trilateral entre las naciones norteamericanas sustituyó al TLCAN y entró en vigor en 2020, al establecer una revisión conjunta seis años después de su puesta en marcha.
Si los tres países acuerdan renovarlo antes del 1 de julio, el pacto se extendería automáticamente durante otros dieciséis años, algo que ya han pedido Canadá y México. En caso contrario, comenzaría un período de revisiones anuales durante una década antes de su posible expiración.
Trump advirtió este miércoles que la "razón principal" por la que aceptó el T-MEC fue porque el TLCAN, en vigor desde 1994 hasta 2020, "era el peor acuerdo comercial jamás firmado con diferencia" porque no incluía el "derecho a terminarlo". Incluso se quejó de que tenía "errores tipográficos".
La Administración del republicano ya ha iniciado conversaciones formales con México para revisar el acuerdo trilateral y, aunque todavía no ha hecho lo mismo con Canadá, el ministro de comercio canadiense, Dominic LeBlanc, anunció —la semana pasada— que tuvo una reunión positiva con el representante comercial de EEUU, Jamieson Greer.
Washington ha dado señales -durante el último año y medio- de que no quiere una simple renovación automática del tratado y busca modificaciones importantes, especialmente en sectores como el automotriz y el acceso al mercado lácteo canadiense.
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FUENTE: Con información de AFP y EFE
