MIAMI.- Las denuncias sobre el posible reclutamiento de ciudadanos cubanos para combatir junto a las fuerzas rusas en la guerra contra Ucrania han abierto interrogantes sobre los mecanismos utilizados para atraer a estos ciudadanos, las condiciones en las que viajan a Rusia y el eventual conocimiento o participación del régimen de La Habana.
Unión Europea debe cortar fondos a La Habana mientras cubanos combaten con Rusia contra Ucrania
Ofertas de empleo, incentivos económicos y promesas de ciudadanía figuran entre los elementos mencionados en testimonios analizados por un especialista
La posibilidad de que cubanos estén siendo incorporados a las fuerzas rusas plantea además interrogantes sobre las motivaciones económicas que podrían llevarlos a aceptar contratos en ese país, las promesas laborales que reciben y el destino de quienes terminan en zonas de combate.
En entrevista exclusiva con DIARIO LAS AMÉRICAS, Erick de la Fuente, profesor de Relaciones Internacionales de Florida International University (FIU), analizó estas denuncias y los testimonios que ha podido conocer de cubanos involucrados en el conflicto, incluidos ciudadanos capturados por las fuerzas ucranianas.
La motivación económica
De acuerdo con la información recopilada por el especialista, algunos cubanos que viajaron a Rusia habrían recibido entre 2.000 y 2.500 dólares, una cantidad considerablemente superior a los ingresos disponibles en Cuba.
De la Fuente aclaró que no puede confirmar como promedio general la cifra de 5.000 dólares mencionada en algunos reportes, aunque no descartó que ese monto pudiera corresponder a casos particulares.
El incentivo económico, según explicó, podría ser uno de los principales factores que llevan a ciudadanos cubanos a aceptar ofertas para viajar a Rusia.
Algunos, de acuerdo con los testimonios que ha conocido, viajaron convencidos de que realizarían trabajos de construcción u otras actividades civiles y posteriormente terminaron en el frente.
Otros sabían que viajarían a Rusia en el contexto de la guerra, pero pensaban que realizarían labores de apoyo, como la construcción de trincheras. También habría quienes conocían desde el principio que podían terminar combatiendo.
"El ángulo económico es la principal fuente para enganchar a cubanos", explicó el académico.
Presos y personas vulnerables
Durante la entrevista también se abordó la posibilidad de que personas privadas de libertad hayan sido incorporadas mediante incentivos económicos.
El especialista señaló que podría existir algún caso en el que se ofrecieran pagos de 5.000 dólares, aunque la información que maneja sitúa entre 2.000 y 2.500 dólares el ingreso de muchos de los cubanos involucrados.
La hipótesis adquiere especial relevancia en el contexto de la crisis económica cubana, donde los bajos salarios pueden convertir las ofertas de dinero provenientes del exterior en un incentivo significativo.
Promesas de ciudadanía
Otro de los mecanismos mencionados por el especialista es la posibilidad de obtener la ciudadanía rusa.
Según Erick de la Fuente, algunos cubanos presuntamente recibieron la promesa de obtener la nacionalidad rusa como una vía para abandonar Cuba. Sin embargo, una vez incorporados a Rusia, se encontraron con obligaciones que dificultarían abandonar las actividades militares.
Algunos, explicó, no querrían regresar a Cuba, pero tampoco desean continuar participando en la guerra.
"Muchos no quieren volver, obviamente, pero tampoco quieren seguir en la guerra con Rusia", señaló.
¿Qué ocurre con los cubanos que desaparecen?
Más allá de determinar cuántos ciudadanos cubanos podrían estar involucrados, una de las principales preocupaciones planteadas durante la entrevista es el destino de quienes mueren o desaparecen en el campo de batalla.
El analista relató que existen casos de cubanos que habrían desaparecido en el Donbás y otras zonas del este de Ucrania. En algunos casos, sus familias no tendrían información clara sobre su destino.
El especialista sostuvo que algunos cuerpos han podido ser recuperados, pero cuestionó la actuación del régimen cubano ante estas situaciones.
Según su relato, las familias pueden terminar obteniendo información mediante otros combatientes cubanos, organizaciones no gubernamentales o grupos que siguen la presencia de extranjeros en la guerra.
"El gobierno cubano no intercede para ayudar a cubanos, ni le ha dado ayuda a los cubanos ni a las familias", afirmó.
La versión de La Habana
La posible participación de cubanos en las fuerzas rusas también ha sido objeto de controversia por la posición oficial del régimen.
De la Fuente recordó que, cuando comenzaron a conocerse públicamente estos casos, La Habana negó haber autorizado o promovido la participación de ciudadanos cubanos en la guerra y sostuvo que quienes viajaban a Rusia actuaban como mercenarios.
El especialista sostiene una interpretación diferente y considera que el Estado cubano conoce lo que ocurre.
Según su información, durante un período hubo vuelos frecuentes hacia Rusia y algunos ciudadanos eran atraídos mediante ofertas de empleo en construcción. Posteriormente, algunos terminaron vinculados al conflicto.
"El gobierno cubano ayudaba a toda la logística, a llevar todo el tema del pago, porque es aliado de Rusia en el conflicto", afirmó.
Una posible violación de derechos humanos
La situación también plantea interrogantes desde la perspectiva de los derechos humanos.
El especialista considera que, si se confirma que ciudadanos son trasladados mediante engaños, aprovechando su vulnerabilidad económica y con conocimiento de que terminarán en el frente de batalla, el fenómeno podría ser considerado una forma de tráfico o trata de personas.
"No es una cuestión de que todos fueron engañados", aclaró durante la entrevista. Algunos ciudadanos, según los testimonios que ha conocido, sabían que participarían en la guerra y aceptaron por la remuneración.
Sin embargo, considera que la eventual responsabilidad del Estado debe analizarse a partir de su conocimiento sobre el destino de los ciudadanos y de la asistencia logística que, según su interpretación, habría proporcionado.
El antecedente de Angola
Para entender las diferencias entre la posible participación actual de cubanos en la guerra de Ucrania y otras intervenciones militares de Cuba en el extranjero, el especialista recurrió al antecedente de la Operación Carlota en Angola.
La similitud, explicó, está en que ciudadanos cubanos participan en un conflicto internacional. Sin embargo, existen diferencias sustanciales en la forma en que el Estado cubano asumió ambos episodios.
En Angola, Cuba intervino abiertamente en la guerra civil y reconoció oficialmente el envío de tropas. El gobierno asumía su participación y presentaba a los militares como representantes del Estado.
Los soldados cubanos caídos eran reconocidos oficialmente y, en numerosos casos, incorporados a la narrativa estatal como héroes.
En el caso de Ucrania, la situación sería distinta si se confirman las denuncias actuales. La Habana sostiene que los ciudadanos cubanos que combaten junto a Rusia actúan como mercenarios y niega que exista una política estatal para enviarlos al conflicto.
"El procesamiento público del rol del Estado cubano es muy diferente", explicó el catedrático.
El papel de los organismos internacionales
Ante las denuncias y testimonios sobre ciudadanos cubanos que estarían participando en la guerra, el académico considera que organismos internacionales deberían contribuir a documentar el fenómeno.
Mencionó a Naciones Unidas y otras organizaciones de derechos humanos como actores que podrían ayudar a ampliar el conocimiento sobre los casos.
Erick de la Fuente considera, sin embargo, que la Unión Europea tiene herramientas más concretas para ejercer presión sobre La Habana.
A su juicio, Bruselas podría condicionar la ayuda económica destinada a Cuba a que el régimen deje de respaldar a Rusia en la guerra contra Ucrania.
El especialista cuestiona que Europa financie programas de cooperación con Cuba mientras también destina recursos al apoyo de Ucrania, país que enfrenta la invasión rusa.
"Creo que la Unión Europea debe ser firme y condicionar" la ayuda, sostuvo.
Una dimensión hemisférica
Las denuncias sobre la posible participación de cubanos en las fuerzas rusas también se inscriben en una relación más amplia entre Moscú y La Habana.
Erick de la Fuente considera que Rusia mantiene intereses estratégicos en Cuba y Venezuela debido a su cercanía con Estados Unidos, pero sostiene que la prioridad de Moscú continúa estando en Europa Oriental.
Por ello, considera poco probable que Rusia esté dispuesta a entrar en una confrontación militar directa con Estados Unidos por sus vínculos con Cuba o Venezuela.
La presencia rusa en el hemisferio, en su análisis, puede funcionar como una herramienta de influencia y presión diplomática, mientras el principal esfuerzo estratégico de Moscú continúa concentrado en Ucrania y Europa Oriental.
La posible presencia de cubanos en el frente, mientras tanto, abre un nuevo capítulo en la relación entre La Habana y Moscú y plantea preguntas que aún requieren mayor documentación: cuántos ciudadanos cubanos podrían estar involucrados, bajo qué condiciones viajaron a Rusia, quién facilitó sus desplazamientos y qué responsabilidad corresponde al Estado cubano frente a quienes mueren, desaparecen o son capturados.
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