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Venezuela

Venezuela aún no se recupera totalmente del apagón del lunes

En algunos estados como Zulia, al noroccidente de Venezuela, la situación de oscuridad persiste. Habitantes de esta entidad han informado este miércoles que ya llevan más de 40 horas sin luz.

CARACAS.- Las consecuencias del apagón que se registró en Venezuela este lunes 22 de julio aún se sienten en el país caribeño. A pesar de que Caracas, la ciudad capital, recuperó el servicio eléctrico en un 100%, el servicio del Metro aún se mantiene suspendido en todas sus líneas.

En algunos estados como Zulia, al noroccidente de Venezuela, la situación de oscuridad persiste. Habitantes de esta entidad han informado este miércoles que ya llevan más de 40 horas sin luz. En zonas del estado Carabobo, también en el occidente del país, la energía retornó en horas de la mañana de hoy.

En el estado Táchira, la gobernadora de Táchira, Leidy Gómez, dijo que la entidad amaneció con protestas en diversos sectores por la falta de combustible, que fue causado por la falta de electricidad, reportó el diario Panorama.

"Al estado Táchira no llega ni el 22% de combustible que requiere la región y esto se debe a las recientes fallas en el suministro de energía eléctrica", dijo Gómez al canal de noticias Globovisión.

Nora Bracho, diputada a la Asamblea Nacional y presidenta de la Comisión de Administración y Servicios del Parlamento, aseguró, que "el Gobierno no asume la responsabilidad del deterioro del Sistema Eléctrico Nacional" y añadió que "ahora atribuyen a un ataque electromagnético", y aseguró "nosotros en la Asamblea Nacional queremos profundizar sobre ese ataque", reseñó Panorama.

En el estado Anzoátegui, al nororiente venezolano, el 45% de los negocios ya está operativo tras el masivo corte de luz, según información oficial.

En Caracas, la luz no volvió sino en la tarde del martes. Tal es el caso de la urbanización Santa Mónica, donde los vecinos intentaban sobrellevar la situación, en medio del desánimo y la incertidumbre.

"Mi preocupación es que lleguemos al sitio donde quedemos desconectados de todo", señaló Alfredo Cova, un veterinario de 55 años, que habita el edificio Doleli, un inmueble construido a mitad del siglo pasado por inmigrantes italianos, y que ha comenzado a sufrir los embates del deterioro y la falta de mantenimiento producto de la crisis económica.

El corte del suministro eléctrico, que comenzó al inicio de la hora punta del lunes por la tarde, fue uno más en una serie de largas fallas que han enervado a los venezolanos este año. Caracas se había librado de la peor parte, pero este apagón generalizado fue otro duro recordatorio de que ningún lugar es inmune a las crecientes dificultades que enfrenta el país.

Olvidados en la historia

Cuando los residentes del edificio Doleli se despertaron el martes en la mañana, sus frigoríficos seguían en silencio. El calor emanaba de las paredes y los aparatos de aire acondicionado permanecían inmóviles. Los propietarios de pequeños negocios de la primera planta del inmueble aguardaban ansiosos al otro lado de las cerradas puertas, esperando que la electricidad regresase rápido para no perder todas las ganancias del día.

“Ya también Caracas está colapsando", manifestó una frustrada Carolina Chinchilla, de 53 años, propietaria de una decadente agencia de viajes.

El inmueble se mantuvo en pie a lo largo de la turbulenta historia de Venezuela y sobrevivió a dos grandes sismos sin apenas una grieta, según sus residentes.

"Era bello", dijo José Vásquez, que ha vivido en el Doleli desde que nació y, a sus 42 años, es su residente más joven.

Ahora, mientras el país se hunde en una crisis económica considerada peor que la Gran Depresión de Estados Unidos y los apagones son más habituales, los residentes se dan cuenta de que sus menguantes salarios y pensiones no alcanzan para cubrir los gastos de mantenimiento.

Las parejas jóvenes con hijos, cuyos lloros llenaban en su día el inmueble, se han marchado a Chile, Estados Unidos y Canadá. Algunos envían remesas a sus padres mayores, que siguen viviendo en el Doleli, mientras que otros departamentos están vacíos.

"Se fueron”, manifestó Cova. “Todos se fueron”.

Desde su edificio, los residentes pudieron observar cómo la electricidad regresó a otras partes de la capital durante la noche. Cuando en Santa Mónica no ocurrió lo mismo, en lugar se enfadarse, la mayoría estaban simplemente resignados. El líder de la oposición, Juan Guaidó, celebró un mitin el martes, pero ninguno acudió, incluso aunque culpan al presidente, Nicolás Maduro, de los problemas de la nación.

"Lo peor es que nos estamos acostumbrando a eso", señaló Chinchilla.

A medida que la mañana del martes daba paso a la tarde, los residentes buscaban la forma de seguir su rutina incluso sin electricidad.

Pero mientras el edificio se acercaba a las 24 horas sin electricidad, lo que parecía un milagro finalmente ocurrió: las luces volvieron a encenderse.

Y la esperanza regresó, al menos temporalmente.

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FUENTE: Con información de AP

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