MADRID. Un estudio de la Universidad Erasmus de Rotterdam, Países Bajos, demostró que el consumo elevado de alimentos ultraprocesados se relaciona con una con una menor fertilidad en los hombres, con un crecimiento más lento del feto y con sacos vitelinos más pequeños (una membrana esencial para el desarrollo del embrión en las primeras semanas).
Consumir alimentos ultraprocesados afecta la fertilidad en mujeres y hombres y en el desarrollo del feto
Investigadores de la Universidad Erasmus (Rotterdam) apuntan que reducir la ingesta de alimentos ultraprocesados favorece a padres y al feto en la gestación
La investigación analizó cómo afecta el consumo de este tipo de alimentos a hombres y mujeres antes de la concepción y durante las primeras semanas de embarazo y los resultados sugieren que reducir la ingesta de estos antes de concebir y durante la gestación, favorece tanto a los progenitores como al feto.
Los resultados del estudio, realizado por la Universidad Erasmus en Rotterdam se publicaron este martes,24 de marzo, en Human Reproduction.
Los alimentos altamente procesados tienen un elevado contenido en azúcares añadidos, sal, grasas saturadas y grasas trans y aditivos, y son bajos en fibra, alimentos integrales y otros nutrientes esenciales.
En los últimos años su consumo ha crecido con mucha rapidez.
Investigación
Gaillard y sus colegas hicieron la investigación con 831 mujeres y 651 parejas masculinas inscritos en el programa Generation R Study Next, un estudio prospectivo de base poblacional que ha seguido a los padres desde antes de la concepción y a lo largo de la infancia de sus hijos.
Las parejas fueron incluidas durante el periodo de preconcepción o durante el embarazo entre 2017 y 2021.
El equipo evaluó la dieta de los progenitores con un cuestionario al inicio del embarazo -sobre las 12 semanas- y clasificaron los alimentos como no procesados o altamente procesados. (Todas las mujeres estaban embarazadas durante el estudio).
El consumo medio de esta categoría alimentaria fue de 22% en la dieta de las mujeres y de 25%, en la de los hombres, cifras cercanas a la media del consumo de ultraprocesados en Países Bajos, muy por debajo de países como Reino Unido o Estados Unidos donde la ingesta ronda 50%, recuerdan los autores del estudio.
En los países del sur de Europa, como España o Italia, la proporción es incluso más baja, de entre 15 y 20% (Marino et al. 2021).
También investigaron el tiempo transcurrido hasta el embarazo de las parejas, la fecundabilidad (la probabilidad de concebir en un mes) y la subfertilidad (un plazo de 12 meses o más hasta el embarazo o el uso de tecnología de reproducción asistida).
Por último, realizaron una LCC o longitud coronilla-rabadilla, una prueba que mide la distancia entre la cabeza y las nalgas del embrión para determinar el tamaño y desarrollo del feto, y midieron el volumen del saco vitelino a las siete, las nueve y las 11 semanas de gestación.
Crecimiento embrionario más lento
Observaron que el consumo de alimentos ultraprocesados en mujeres no estaba relacionado de manera consistente con el riesgo de baja fertilidad ni con el tiempo hasta el embarazo, pero sí con un crecimiento embrionario y un tamaño del saco vitelino ligeramente menores hacia la séptima semana de gestación (lo que se asocia con un mayor riesgo de aborto espontáneo y parto prematuro).
Además, un crecimiento embrionario más lento en el primer trimestre se asocia con problemas en el parto, como parto prematuro (antes de las 37 semanas), bajo peso al nacer, y un mayor riesgo de problemas cardíacos y de los vasos sanguíneos en la infancia, recuerdan los autores.
En los hombres, un mayor consumo de alimentos ultraprocesados se relacionó con un mayor riesgo de baja fertilidad y una duración más larga hasta que se lograba el embarazo, pero no con el desarrollo temprano del embrión.
Estos resultados sugieren que una dieta baja en esta clase de alimentos sería lo mejor para los progenitores, para las posibilidades de embarazo y para la salud del feto.
Aunque, los autores reconocen que al ser un estudio observacional hace falta más investigación para replicar los resultados en distintas poblaciones y estudiar los mecanismos biológicos, creen que estos resultados muestran que hay que pensar de manera más amplia sobre la fertilidad y el embarazo y prestar más atención a la salud masculina en este periodo.
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FUENTE: Con información de EFE
