MIAMI.- Cuando a Laura Padrón le diagnosticaron diabetes, su mamá pensó que pronto se moriría, porque hace 36 años no existían las alternativas y los avances que hay en la actualidad. Ahora, cuando Laura ya tiene 46, puede decir que es posible vivir con la diabetes sin sufrirla.
El primer paso ante la diabetes: identificarla
Para aquellas personas que recién conocen sobre esta enfermedad, la primera recomendación es informarse sobre qué es la diabetes, por qué se produce, los tipos que hay y cómo iniciar los controles y tratamientos.
El Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos definen a la diabetes como una enfermedad que se presenta cuando el nivel de glucosa en la sangre, también conocido como azúcar en la sangre, es demasiado alto. Hay que recordar que el azúcar (glucosa) en la sangre es la principal fuente de energía y proviene de los alimentos. Pero su presencia en sangre es controlada por la insulina, que es una hormona que se produce desde el páncreas y actúa como ente regulador ayudando a que la glucosa de los alimentos ingrese a las células de manera adecuada y pueda usarse como energía.
El problema ocurre cuando el páncreas (por alguna razón y tema para otro trabajo) deja de producir suficiente insulina o no produce nada y esta glucosa que se ingiere con los alimentos, se queda reposada en la sangre y no llega a las células, para cumplir su misión de llevar energías.
Según explica el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales de EEUU (NIDDK) con el tiempo ese exceso de glucosa en la sangre puede causar problemas de salud, pero advierte que aunque la diabetes no tiene cura, la persona con diabetes puede tomar medidas para controlar su enfermedad y mantenerse sana.
A través del tiempo y por medio de las investigaciones, los científicos hicieron una división del tipo de diabetes, ya que cada una requiere una atención médica asistencial diferente.
El NIDDK explica que los principales tipos de diabetes son tipo 1, tipo 2 y la diabetes gestacional, por lo que se hace imperativo para el paciente ubicarse en qué grado se encuentra su enfermedad para lograr controlarla.
Diabetes tipo 1: Si la persona recibe este diagnóstico se debe a que su organismo, no produce insulina porque el sistema inmunitario ataca y destruye las células del páncreas que la producen. El NIDDK amplía la información, asegurando que por lo general se diagnostica la diabetes tipo 1 en niños y adultos jóvenes, aunque puede aparecer a cualquier edad. En este caso las personas con diabetes tipo 1 tienen que usar insulina todos los días para sobrevivir. Pero antes lo más recomendable es consultar a un especialista.
Diabetes tipo 2: En este caso el cuerpo no produce o no usa la insulina adecuadamente. Esta puede ser diagnosticada en pacientes de cualquier edad. Aunque se puede presentar en niños, lo más común es que sea diagnosticada en pacientes adultos jóvenes y en personas de la tercera edad, por lo que es el tipo más común de diabetes.
Diabetes gestacional: Es un tipo de diabetes que afecta a las mujeres en estado de gestación. Es común que ésta desaparezca cuando nace el bebé. Aunque en la mayoría de los casos no se presentan síntomas después del alumbramiento, los estudios señalan que estas madres tienen una mayor probabilidad de padecer de diabetes tipo 2 cuando sean adultos mayores.
Según NIDDK existen otros tipos de diabetes que aunque son menos comunes, son importantes mencionar como es la hereditaria, y aquella relacionada con la fibrosis quística.
Frecuencia en Estados Unidos
Para el año 2015, 30.3 millones de personas en los Estados Unidos, es decir, el 9.4 por ciento de la población, tenían diabetes. Más de 1 de cada 4 de estas personas no sabían que tenían la enfermedad. La diabetes afecta a 1 de cada 4 personas mayores de 65 años de edad. Alrededor del 90-95 por ciento de los casos en adultos corresponden a la diabetes tipo 2.
Según el último estudio del 2020 publicado por Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, las estimaciones brutas para 2018 fueron: 34,2 millones de personas de todas las edades (o el 10,5% de la población de EEUU) tenían diabetes. Es decir, casi 4 millones más que el registro anterior.
Cabe resaltar que la población afroamericana concentra el mayor número de casos con 16.4 millones, seguido de los asiáticos con 14.9 millones, mientras que los hispanos alcanzan a 14.7 millones con diabetes dentro del territorio de los Estados Unidos. La población blanca, no hispana, alcanzó los 11.9 millones de personas con la enfermedad.
Pero cabe la pregunta, quién tiene más probabilidad de sufrir de diabetes tipo 2. Según el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales son aquellas personas, mayores de 45 años de edad, que tienen antecedentes de familiares (padre, madres o hermanos) con el diagnóstico, o personas con sobrepeso. Por lo que la recomendación más general de los especialistas es cuidar la alimentación, hacer ejercicios por lo menos tres veces por semana, revisar la presión arterial, evitar el consumo del alcohol y el consumo de cigarrillos.
Para la mamá de Laura fue una pesadilla conocer el diagnóstico de su hija cuando apenas tenía 10 años, ahora vive como cualquier otro adulto, porque logró adaptarse a un nuevo estilo de vida.
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