MIAMI.- La agorafobia o el pánico a salir a la calle y la ansiedad generalizada causadas por el COVID-19 empeoran la crisis de la población venezolana, que no cuenta con un buen sistema de salud capaz de tratar los efectos catastróficos de esta pandemia, y se siente en riesgo porque no tiene recursos económicos suficientes para correr con los costos excesivos en caso de que enferme.
La pandemia dispara la ansiedad y el miedo en la sociedad venezolana
La psicóloga clínica egresada de la Universidad Central de Venezuela, Mariana Hernández, explicó que el espectro de la ansiedad es muy grande, manifestándose como ansiedad generalizada, pánico, agorafobia y fobias específicas, pero lo que se ha visto más en la sociedad venezolana ha sido la ansiedad generalizada y el pánico,
Aclaró que no se puede decir que 100% de los venezolanos siente pánico, pero aseguró que sí lo ha percibido en la consulta porque siempre sale el tema del coronavirus cuando trata un caso de problema familiar, de pareja o al hacer una evaluación de salud mental.
“Esa sensación de carencia para mí es uno de los factores más predominantes en lo que es el desarrollo de cualquier patología. No tengo cómo resolver, no tengo cómo hacerlo, me siento solo, no tengo el nivel económico. Toda esa carencia siempre va a exacerbar lo que es cualquier factor psicológico que pueda derivar en una patología especialmente cuando hablamos de la ansiedad. La ansiedad es una patología bastante difícil de tratar”, aseveró
La especialista en terapia conductual que labora en Corpo 2026 Glam, añadió que ciertos rasgos de grados ansiosos se han visto muchísimo en consultas de psicólogos y psiquiatras que hablan de que esos rasgos se han exacerbado, incluso en personas que antes de la pandemia no habían tenido patologías previas, que no tenían esos antecedentes psicológicos o psiquiátricos.
Planteó que no es raro ver este tipo de patología en esa sociedad que ha sido bastante afectada a nivel psicológico por la crisis social, política y económica antes de la pandemia y durante ésta por la afectación en su calidad de vida.
“A pesar de que sí sé que no se habla mucho de esto no hay cifras oficiales, por ejemplo, que eso es algo que a mí me llama bastante la atención, que no tenemos cifras de todo lo que ha sido la afectación psicológica o a nivel de la salud mental en Venezuela, pero sí se ha visto una disminución”, expresó.
Urgen los cambios de hábitos
Hernández es psicólogo cognitivo conductual y según explicó ésta es una rama dedicada a la programación de los pensamientos automáticos y cognitivos para que sean un poco más adaptativos con efectos a largo plazo bastante positivos.
Los psicólogos aplican una técnica denominada reestructuración cognitiva que consiste en la modificación de los pensamientos automáticos o incontrolables y que son catastróficos por otros más adaptativos.
Planteó como ejemplo que una persona que piensa constantemente que en Venezuela no se puede vivir, que allí morirá y que no tiene qué comer, debe tomarse de diez a 15 minutos para evaluar cómo ha sido esa cadena de pensamientos durante el día y decir algo más positivo como “estoy intentado hacer lo mejor que puedo aquí en Venezuela para más adelante tener una vida mejor, o para que más adelante pueda emigrar, o para que más adelante yo pueda conseguir algo más estable”.
“El punto es que la gente no entiende que la programación neurolingüística es muy importante y si tú programas a tu cerebro para pensar de una manera catastrófica y negativa sobre todas las aristas de tu vida, entonces eso es lo que posiblemente va a ´pasar, vas a tener una vida muy complicada, no vas a poder relajarte, no vas a poder estar tranquila porque para eso te programaste”, afirmó.
Otra recomendación para los venezolanos es evitar la doble exposición a la información de portales, Twitter y otras redes sociales porque tiende a ser catastrófica, lo que puede generar ansiedad generalizada, rasgos ansiosos con efectos psicosomáticos porque esa información queda en el cerebro.
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