MIAMI.- En otro avance científico, el Alzheimer, una enfermedad cerebral causante principal de la demencia en más de 40% de los casos, ya cuenta con tratamientos que frenan su progreso en personas con los síntomas prematuros o incluso en aquellas que puedan desarrollarla en un futuro,
Nuevos tratamientos contra el Alzheimer: avances y limitaciones
Combatir la proteína Tau, una de las causantes, puede retrasar la aparición degenerativa en quienes muestran síntomas prematuros de la enfermedad
Así lo aseguró el médico Aquiles Salas, especialista en geriatría con foco en este padecimiento degenerativo.
Desde hace casi dos años, organizaciones internacionales han aprobado tres medicamentos que ofrecen alivio y esperanza, y han mostrado efectividad en el retardo de los primeros signos de la enfermedad en un 40%.
“Esto es un gran paso porque es una oferta importante que permite retardar el desarrollo de la enfermedad que, como sabemos, lleva a la dependencia por la pérdida de sus habilidades cognitivas”, afirmó Salas, aunque advirtió que “no es el punto final pero ya existen tener armas qué ofrecer”.
Los nuevos tratamientos son producto de recientes investigaciones orientadas a la búsqueda de la raíz del Alzheimer, las cuales se suman a otros esfuerzos dirigidos a estudiar el trastorno neurocognitivo leve o el desarrollo de la enfermedad y así disminuir o eliminar la aparición de los síntomas de manera significativa, explicó.
La enfermedad puede presentarse en personas a partir de los 40 años o 50 años de edad y manifestarse principalmente en personas de 60 años con la pérdida de memoria, olvidos frecuentes que tienden a confundirse con el proceso de envejecimiento, y que afectan la cotidianidad. Esto, aunque también tiene peso el antecedente familiar.
Tratamientos contra el Alzheimer
Salas, profesor y exdirector de la Escuela de Medicina Luis Razetti de la Universidad Central de Venezuela (2008- 2020) señaló que los tratamientos son medicamentos denominados anticuerpos monoclonales.
Estos ofrecen a las personas la capacidad de tener una respuesta inmunológica para combatir las placas de amiloide o las neurofibrillas de Tau, que es una proteína fundamental en el desarrollo de la enfermedad a pesar de que cumple funciones beneficiosas para el cerebro.
La Tau y el beta-amiloide, proveniente la precursora amiloidea, son las proteínas responsables del Alzheimer sobre las cuales gira el debate científico en la actualidad.
En la actualidad, tres medicamentos cuentan con la aprobación de la Food and Drug Administration (FDA) y por la European Medicines Agency- Unión Europea, agencia europea de medicamentos, según dijo.
Estos, en orden de aparición, son el aducanumab, un anticuerpo monoclonal diseñado para palear el Alzheimer en su etapa inicial; el lecanumab, que busca ralentizar el progreso de la enfermedad; y el donanemab, un anticuerpo que ralentizador también y considerado uno de los avances más recientes e importantes en terapias biológicas con atributos modificadores de los primeros síntomas.
“Estos tratamientos son un gran paso y requieren de un protocolo sobre todo a quiénes está dirigido este tipo de tratamiento. Son personas que tienen un diagnóstico a través de biomarcadores de la parte clínica o de imágenes particulares de inicio de los síntomas. Esto es el punto importante”, subrayó.
Medicamentos para quiénes
Salas, quien trata a pacientes como director médico del centro geriátrico La Ponderosa, uno de los más importantes en Caracas, Venezuela, advirtió que estos medicamentos no son útiles para personas que ya han desarrollado síntomas en forma significativa.
“Está dirigido al grupo de personas que aunque los síntomas sean escasos o no exista ninguno, pueden someterse a estudios que pueden determinar biomarcadores que son los que nos pueden dar la información sobre el futuro desarrollo de la enfermedad”.
“Por eso es importante la evaluación sistemática de las personas a través de un protocolo y tomando en cuenta si tienen antecedentes familiares que ya han sido diagnosticados, desde sus abuelos hasta hermanos y tíos, añadió. “Son los primeros pacientes con los que debemos empezar su protocolo de estudio”.
Explicó que este protocolo que consiste en considerar el historial médico de la persona y los primeros síntomas, los cuales conforman la valoración neuropsicológica, dan la pista para desarrollar los estudios necesarios en el cerebro y permiten identificar a las personas que serían los beneficiarios potenciales de los nuevos medicamentos.
Salas también apuntó que las vacunas son otra metodología en la búsqueda de un tratamiento y disminución de la probabilidad de aparición de la enfermedad.
Avances con limitaciones
Sin embargo, los avances también contemplan limitaciones clínicas para el tratamiento contra el Alzheimer
“Uno importantes es que los pacientes a tratar deben someterse a un protocolo donde los tres medicamentos que se administran por vía endovenosa cada 15 o 30 días y se practican observaciones periódicas conllevan un riesgo de producir algún grado de sangrado a nivel cerebral que pocas veces son importantes”, dijo.
Explicó que además del chequeo médico periódico cada vez que se inician las dosis del medicamento cada mes, se hacen pruebas médicas y resonancias de control para verificar la situación de sangrado.
A esta circunstancia, Salas agregó limitaciones de eficacia y si los tratamientos son capaces de revertir la enfermedad en su etapa inicial
“Para ese momento en general no debe haber daño clínico, porque son etapas muy tempranas y la persona no ha perdido habilidades relevantes”, indicó
Dijo que si se desea saber si los medicamentos pueden disminuir la probabilidad de que los síntomas ocurran en los siguientes años hasta un 40%, “todavía no podemos verlo claro”.
“La experiencia nos dirá si son capaces de revertir aún los pequeños síntomas que la persona puede presentar, pero hay que tomar en cuenta que varias de estas personas, a lo mejor con familiares con diagnóstico definitivo de Alzheimer, se benefician aún sin tener síntomas porque pueden ser estudiadas aún sin tener los síntomas”.
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FUENTE: Entrevista al médico Aquiles Salas, internista y geriatra especialista en Alzheimer
