MIAMI — La diabetes emocional es un mito. Los estudios médicos indican que es un padecimiento producido por factores biológicos, no emocionales como muchos creen, pero lo que sí confirman es que existe una relación directa entre el estrés y la subida de glucosa en sangre, que podría ser negativo para una persona con diagnóstico de diabetes.
Qué papel desempeñan las emociones en la diabetes
Los expertos explican que la diabetes se produce por un trastorno metabólico; se presenta cuando se eleva el nivel de glucosa en sangre, también conocido como azúcar en la sangre.
“La glucosa en la sangre es la principal fuente de energía y proviene de los alimentos. La insulina, una hormona que produce el páncreas ayuda a que la glucosa de los alimentos ingrese en las células para usarse como energía. Algunas veces, el cuerpo no produce suficiente o nada de insulina, o no la usa adecuadamente, y la glucosa se queda en la sangre y no llega a las células”, explica el Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales (NIH, por sus siglas en inglés), dedicado a la investigación de esas patologías.
El exceso de la glucosa en la sangre puede causar problemas de salud, afirma el NIH. La diabetes puede aumentar la presión arterial hasta niveles de hipertensión transitoria o permanente, una situación que ocasiona problemas para el corazón y en otros órganos del cuerpo.
Manejo adecuado
Los factores emocionales juegan un papel importante en el control de la diabetes que hasta ahora no tiene cura, pero puede ser controlado. El manejo adecuado de las emociones es uno de esos factores.
Las emociones negativas sí afectan los niveles de glucosa en sangre porque las hormonas del estrés contribuyen a que suban o bajen de manera impredecible.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) afirman que los pensamientos, los sentimientos, las creencias y las actitudes pueden afectar al cuerpo. En ese sentido sostienen que “los problemas de salud mental que no son tratados pueden empeorar la diabetes, y los problemas relacionados con la enfermedad pueden afectar la salud mental. Pero afortunadamente si mejora uno, el otro también tiende a mejorar”.
Emociones como el estrés, la ansiedad, la angustia, la inquietud o lainestabilidad producen adrenalina y cortisol, que son sustancias que estimulan la glándula suprarrenal, ubicada encima de los riñones.
La adrenalina aumenta la frecuencia cardíaca, eleva la presión arterial y aumenta los suministros de energía. El cortisol, la principal hormona del estrés, aumenta los niveles de la glucosa en el torrente sanguíneo, señala una publicación de Mayo Clinic sobre la diabetes y estilo de vida saludable.
Cuando el organismo detecta una subida de adrenalina y cortisol, entiende que el cuerpo necesita más energía, por lo que libera glucosa hacia la sangre, y eso ocurre igual para diabéticos como para personas que no padecen de la enfermedad.
La psicóloga Laura Fuster explicó a Canal Diabetes, que las personas están cargadas de distintas emociones, “en muchos casos positivas que ayudan al desarrollo, y en otras ocasiones negativas que lo dificultan. Saber gestionar correctamente esas emociones, o lo que es lo mismo controlarlas ayuda a mejorar el control de una diabetes”.
Asegura que diversos estudios sugieren los efectos contraproducentes y positivos que ciertas emociones provocan en el paciente con diabetes.
Una vida emocionalmente estable ayudaría al paciente con diabetes a controlar mucho mejor la enfermedad.
“Son muchos los estudios que han concluido que las emociones afectan el modo en que se maneja la diabetes, algunos han señalado que cuando los participantes reflejaban emociones negativas, sus niveles de azúcar en la sangre del día eran elevados, y por el contrario en los días con emociones positivas, sus niveles se acercaban más a las cifras normales. El hecho de llevar una vida emocionalmente sana ayudará a la persona con diabetes a controlar mucho mejor su enfermedad”, explicó la experta.
Otras maneras de enfrentar la enfermedad
Hacer actividad física, realizar incluso una caminata corta puede tener un efecto tranquilizante. Hacer ejercicios de relajación, como meditación o yoga. Socializar. Tomar descanso, salir al aire libre para recargar energías. Limitar el consumo de alcohol y cafeína, comer alimentos saludables y dormir lo suficiente, son parte de las recomendaciones médicas que contribuyen a mejorar las emociones y la calidad de vida de los pacientes con diabetes.
@FloresJudith7
Jflores@diariolasamericas.com
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