Por estos tiempos de retos para el nuevo año, la balanza pasa de ser un aliado a un temible enemigo. Pasamos a odiarla, culparla y hasta tirarla a la basura. Y cuando convertimos a este inocente objeto en la causa de nuestra frustración, tenemos que detenernos a pensar si estamos poniendo la responsabilidad en el lugar adecuado.
Tira la balanza a la basura
Es común para mí, en los principios de año, recibir la visita de clientes pidiendo dietas mágicas que le devuelvan la figura, el bienestar y la alegría. Y quizás el principal error en que caemos, es en querer una dieta milagrosa que, sin dejar de comernos la bolsa de chocolate, el pastel de queso y la caja de donuts, nos devuelva a la talla que teníamos hace tan solo unos meses atrás.
La verdad no existen dietas milagrosas como seguramente la mayoría de ustedes ya lo habrán descubierto. Mantenernos en un peso saludable depende de nuestros hábitos de vida, de la comida que ingerimos y de nuestro balance emocional. De nada vale que comamos Mana que baje del cielo, si no tenemos paz interior y alegría de vivir. Somos seres holísticos y no tan solo la suma de las partes.
Revisa tus emociones porque, aunque te sorprenda, son una parte importante de la marcación de la balanza. Para la mayoría de la gente, la comida no solo satisface necesidades físicas sino también emocionales. Muchas veces cuando tenemos ansiedad por comer más o desesperación por comernos un dulce, en realidad lo que tenemos es hambre de compañía, de afecto, de tranquilidad, de paz, autoestima o de un sentido de propósito en nuestras vidas.
A esto lo llamo hambre emocional y lo puedo controlar si lo concientizo y me tomo un buen vaso de agua antes de ceder a la tentación. En nuestra cultura occidental, a menudo, lo que llamamos “hambre” es una manifestación física de una emoción que está pidiendo ser “consolada” o “silenciada”.
Come más alimentos naturales que contienen los nutrientes, enzimas y calorías que necesitas durante el día, para que tus órganos estén en perfecto funcionamiento. Los alimentos procesados cargados de químicos, saborizantes, emulsionantes, preservantes etc. ya no tienen nutrientes y lo que hacen es llenar nuestro estómago, gastar nuestra energía metabólica en digestiones pesadas estériles por que no culminan en nutrientes aprovechables y por supuesto nos lleva a sentir hambre con frecuencia, porque el cuerpo sigue necesitando los nutrientes. Este círculo vicioso es lo que nos conduce a la perdida de la salud y a la enfermedad
Tips para olvidarnos de la balanza
- Bebe mucha agua: de coco, con limón, en infusiones naturales. Estar hidratado te libera de la ansiedad de comer. Muchas veces es sed y no hambre.
- Mastica bien. La digestión comienza en la boca. Así le facilitas el trabajo al estómago y vas a poder obtener más nutrientes y sentir menos hambre.
- Si necesitas algo dulce entre comidas, una ración de fruta te suplirá con sus azucares naturales: manzana, kiwi, piña, papaya.
- Si necesitas algo calientico en el estómago o estas falto de energía una infusión de jengibre y limón será ideal
- Acompaña todas tus comidas con ensalada fresca, cruda y colorida. Por cada bocado de comida cocida 2 bocados de comida cruda. Perderás peso sin darte cuenta y recuperaras el balance
- Haz ejercicio, regula nuestro metabolismo y nos ayuda a sentirnos bien con nosotros mismo
- Cena temprano, antes de las 9 de la noche y liviano para que la digestión se complete antes de irte a dormir.
- Duerme al menos 7 horas. Cuando duermes tu hígado se encarga de desechar toxinas que acumulo durante el día, cuando no descansas bien, el hígado en vez de botar las toxinas las encapsula en grasa.
- Elimina los lácteos, las gaseosas, los procesados, los enlatados, el azúcar blanco, la sal de mesa, el arroz blanco y las harinas refinadas. Come lo más natural que puedas, si estas nutrido la sensación de hambre se regula
- Cuando sientas el antojo emocional, levántate y da un paseo, bebe agua, llama a un amigo, escribe una nota o simplemente revisa tu sentimiento y déjalo entrar y salir de forma natural. Vas a sentir una sensación de poder que te llena y fortalece. Es increíble!!!
El apoyo y compañía de un profesional, te puede ayudar a salir de la inercia y recuperar tu salud perfecta. A veces no podemos solos, a veces estando dentro del cuadro es difícil ver la perspectiva. Todos podemos sanar, todos podemos mandar la balanza a la basura !!!
Sarah El Ashuh
Health Coach
@ViveVerdePlace
sarela@viveverde.net
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