SANTIAGO.- A tres años de las protestas ocurridas en Chile, que desencadenaron un proceso constituyente que sigue abierto hasta hoy, el 58% de la población cree que sus efectos han sido negativos, según precisa un estudio del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello.
Chile: 58% de la población cree que efectos de las protestas son negativos
El estudio, cuyo trabajo de campo se realizó entre el 7 y 14 de octubre, también precisa que un 57% de la ciudadanía considera que en la actualidad la economía chilena está en retroceso, el 31% que está estancada y solo el 8% cree que está progresando.
En cuanto a la vigencia de las demandas sociales, el 83% de los encuestados considera que no se ha evolucionado en la respuesta ante las demandas de la ciudadanía, mientras que solo el 14% manifiesta que sí.
Vandalismo causó pérdidas millonarias
El presidente de Chile, Gabriel Boric, declaró este martes que tras la revuelta de 2019 las cosas “llegaron a un extremo que no debieron haber llegado”. El vandalismo causó daños por 1.400 millones de dólares, según las autoridades de la época, que incluyeron incendios y daños a 118 estaciones del subterráneo, iglesias quemadas y saqueos a locales comerciales en todo el país. La agrupación de medianos y pequeños comerciantes indicó que 17.000 locales fueron saqueados.
"El estallido no fue una revolución anticapitalista y tampoco, como han querido instalar en los últimos días, una pura ola de delincuencia. Fue una expresión de dolores y fracturas de nuestra sociedad que la política, de la cual somos parte, no ha sabido interpretar ni dar respuesta", alegó Boric, el presidente más joven del país y con ideología de izquierda.
Este tercer aniversario de las protestas de Chile es el primero desde que Boric está en La Moneda y la oposición ya se ha encargado de recordar el pasado de algunas de las nuevas autoridades.
Las movilizaciones por el aniversario del año pasado se saldaron con al menos dos muertos y unos 450 detenidos, además de que se registraran saqueos y diversos hechos violentos después de que la marcha se hubiera desarrollado en gran parte de forma pacífica.
El 18 de octubre de 2019, el pueblo de Chile salió masivamente a las calles para protestar por el alza del precio del transporte público, iniciando movilizaciones que se mantuvieron constantes durante varios meses y que canalizaron el descontento de la sociedad por la apabullante desigualdad. Las demandas escalaron rápidamente y una de las principales era la redacción de una nueva Constitución, ya que la vigente en aquel momento databa de la dictadura de Augusto Pinochet.
El entonces presidente de Chile, Sebastián Piñera, declaró el estado de emergencia y un toque de queda para aplacar las protestas. Mientras las demandas de los ciudadanos no eran atendidas en un primer momento, el papel de las fuerzas de seguridad, especialmente Carabineros (policía), fue ampliamente criticado y objeto de investigación por parte de organizaciones chilenas e internacionales, que señalaron numerosos y flagrantes casos de violaciones de los Derechos Humanos.
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FUENTE: Con información de Redacción, AP y AFP
