MIAMI.- El café es la segunda bebida más consumida en el mundo después del agua, por lo que vale la pena redescubrir su magia como lo que es, un fenómeno gastronómico cargado de detalles. Y es que para muchos miamenses en el café de la mañana se encuentra la fuente de la eterna energía, razón más que suficiente para explorar los atributos que son necesarios para que la bebida logre desplegar todo su potencial en la taza, y para reconocer a los profesionales que lo cultivan, lo tuestan y, por supuesto, a quienes lo preparan: los baristas.
Baristas cautivan paladares en Miami con café colombiano
“Hay una cadena productiva cargada de detalles en el mundo del café”, expone Oscar Romero a DIARIO LAS AMÉRICAS, barista colombiano de la marca Luka Coffee.
“Llegué a Estados Unidos para capacitar baristas, y posteriormente traje a mi familia. Hoy en día puedo decir que vivo orgulloso de mi pasión en Miami, el café”, comentó el experto desde la barra de Luka Restaurante en Doral, lugar donde pone a punto las cafeteras y equipamientos más innovadores para deleitar a los comensales del lugar con un café de especialidad, de origen antioqueño, orgánico y excelso.
“Colombia es considerado uno de los mayores productores de café del mundo, y destaca porque por ley cultivamos café 100% arábico, que, a diferencia del robusto, es más suave y tiene menos concentración de cafeína”, expuso.
Representando a la marca que cultiva café en Fredonia, Antioquia, Oscar Romero destaca que Luka Coffee trae a Miami el grano verde desde Colombia. Lo que permite que el producto sea tostado cada semana en el sur de Florida, con el objetivo de garantizar su máxima frescura y calidad.
“Cuando la gente lo prueba percibe de inmediato la diferencia con el café comercial que se encuentra en los mercados, y que lleva tostado más de un año”, aseguró y describió que trabaja con una máquina europea cuyo costo bordea los 30 mil dólares, sin contar el precio del molino de precisión con el que el restaurante presenta una de las barras de café más lujosas y concurridas de Miami.
“El mundo del café está cargado de detalles. Por ejemplo, nuestra marca selecciona manualmente sus granos. Ya que esto garantiza que ningún grano defectuoso afecte las notas finales que pueden ser de chocolate, caramelo o vainilla”, dijo y advirtió también la importancia de la calidad del agua que es fundamental en el proceso.
“El agua del café debe ser filtrada previamente, y a través de una buena máquina se debe controlar el punto de evolución de esta. Si no, el café se va a quemar y perderá sus atributos. Lo ideal para el café es un agua entre 90 y 96 grados Celsius. Por otra parte, es muy importante moler el café al momento de su preparación, es decir, vale la pena comprar el café en grano y contar con molino casero accesible”, recomendó Oscar Romero a los amantes de la popular bebida.
“Al buen café de especialidad no se pone azúcar, ya que el endulzante impide que se puedan saborear sus notas. Y es que tomar esta bebida es como catar un buen vino”, agregó el experto y sugirió también controlar la preparación de la leche, ya que, si se quema, esto también afecta el sabor del café.
“Finalmente, recomiendo tomar el café en una taza de cerámica precalentada, porque si la taza está fría y el café caliente, se genera un choque térmico que también afecta el sabor. Este es un mundo muy interesante de explorar con amor, pasión y mucha disciplina para lograr la excelencia”, finalizó.
Luka Coffee promueve un café de especialidad, de origen antioqueño, orgánico y excelso, y está disponible en Luka Restaurante. Para conocer más de ellos y de sus cursos de barismo, visite el sitio web www.lukarestaurant.com.
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