MIAMI.- La ciudad de Doral, en el sur de Florida, se prepara para acoger la tercera edición de la Feria Internacional de Arte de Doral (DIAF), que tendrá lugar del 6 al 9 de noviembre, sirviendo como un anticipo vibrante a la Semana del Arte de Miami. Este evento multicultural, de entrada gratuita y abierto al público, reunirá a más de 30 galerías, curadores, coleccionistas y críticos, destacando la participación estelar de la caricaturista venezolana Rayma.
Colección de obras de Rayma destaca poder de la libertad
En una conversación con DIARIO LAS AMÉRICAS, la ilustradora venezolana profundiza sobre el propósito y la evolución de su trabajo en este nuevo contexto de exhibición
En una conversación exclusiva con DIARIO LAS AMÉRICAS, la artista profundiza sobre el propósito y la evolución de su trabajo en este nuevo contexto de exhibición:
“Mi trabajo siempre ha sido una manera de decir lo que muchos piensan y pocos se atreven a expresar. En esta feria, quiero que mis obras hablen del poder transformador de la libertad. Cada línea que dibujo está cargada de memoria, de resistencia y de esperanza”, expresa.
Sin embargo, destaca que ya no dibuja con el objetivo único de denunciar, sino que utiliza el arte para reconstruir el país interior de los venezolanos. “En la DIAF muestro piezas que nacen del exilio, pero que se liberan del dolor para abrazar la posibilidad de volver a empezar”.
Subraya también que el arte es un lenguaje universal que le permite conectar más allá de las barreras geográficas.
“El arte me permite cruzar fronteras sin pasaporte. Mis caricaturas y pinturas son mi manera de contar historias que cualquier persona puede sentir como propias: la pérdida, el miedo, la nostalgia, pero también la esperanza y el sentido del humor frente a la adversidad. A través del arte puedo hablarle al mundo, y el mundo responde, porque las emociones no necesitan traducción.”
La llama de la democracia
Otro proyecto, uno de alto impacto político, es el diseño del galardón que será entregado a Juan Almagro, Secretario General de la OEA, durante el Diálogo Presidencial del grupo IDEA, consolidando a la DIAF como un foro de diálogo entre el arte, la cultura y los Derechos Humanos.
“Este premio lo concebí como una llama que no se apaga. Quise reflejar la idea de que la democracia es frágil como un pájaro y vital como sus alas al vuelo; que necesita de voces valientes para mantenerse viva. En el diseño hay luz, movimiento y equilibrio: tres elementos que representan la libertad, la justicia y la responsabilidad”, revela.
Para ella, este encargo es un acto de justicia poética y un recordatorio del poder de su oficio.
“Mi vida ha estado marcada por la censura, por el exilio y por la convicción de que la libertad de expresión es sagrada. Que mi obra se use para reconocer la defensa de la democracia es como cerrar un círculo: del dibujo que incomodó al poder a la creación que celebra a quienes luchan por la libertad".
Rayma enfatiza que su rol como crítica y como diseñadora de un premio con peso político provienen de la misma fuente: la coherencia.
“No es una obra complaciente; es una pieza que habla de compromiso y de valores. Como caricaturista, cuestionó el poder; como artista, reconozco a quienes lo ejercen con ética... Todo lo que hago... parte de una sola convicción: la libertad no se negocia, se defiende con arte, con ideas y con verdad”, destaca.
Un eco colectivo
Exponer en Doral, un epicentro de la diáspora venezolana, tiene un significado especial para la caricaturista.
"Exponer en Miami tiene un valor profundamente simbólico. Aquí se respira la energía de miles de venezolanos que, como yo, tuvieron que empezar de nuevo. Cuando un compatriota se detiene frente a una de mis obras, no ve solo una imagen: se reconoce. Mi protesta, en ese sentido, se vuelve compartida; deja de ser individual y se transforma en un eco colectivo”, explica.
Respecto a la evolución de su estilo, Rayma asegura que, aunque su trazo sigue siendo irónico y directo, el exilio le ha brindado una nueva paleta:
“Mi trazo sigue siendo el mismo... pero ahora tiene más color, más respiración. El exilio me regaló perspectiva y tiempo para mirar más allá de la política y entrar en lo humano. He aprendido que la belleza también puede ser un acto de resistencia. El dolor se transformó en color, y la crítica, en reflexión”, concluye.
La artista extiende una invitación al público para que la acompañen del 6 al 9 de noviembre en la Feria Internacional de Arte del Doral, una experiencia que asegura será maravillosa, y en la que podrán observar la evolución de su trabajo.
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FUENTE: Jorgimar Gómez
