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Desde La Habana Gustavito comparte su sueño familiar

El reconocido humorista cubano Leonel Martin presenta a su familia e impulsa la carrera de su primogénito Leonel Jr., quien promete disputarle muy pronto los escenarios de la isla
Por CAMILA MENDOZA

Por las calles de La Habana le gritan “eres lo mejor de Cuba”, “el rey del humor”, “regresa a la televisión”, y un sinnúmero de muestras de cariño apabullaron a Leonel Martin alias Gustavito, cuando lo acompañé en su recorrido habitual a la guarapera que inauguró hace seis meses en el Municipio de Playa.

Allí lo esperaba su hijo mayor, Leonel Jr., e Indira Pérez, su esposa desde hace más de 15 años y la mente creativa de esta familia que cada día adquiere más popularidad en la isla, no sólo por los aplaudidos trabajos de Gustavito, sino porque ahora Leonel Jr., su hijo, es quien le hace el peso en los escenarios de la isla sorprendiendo a todos con una espectacular voz de tenorino que a sus 12 años ejecuta de manera magistral.

“Nunca va a ser tan grande como yo”, dijo su padre entre risas cuando Leonel comenzó a cantar. Y es que la dulce y tierna voz del joven, que actualmente cursa séptimo grado en la isla, ya ha conquistado a toda su escuela, a los maestros de la localidad y al público que sigue a Gustavito y que espera ansioso la presencia del pequeño en las giras que el humorista ofrece a través del país.

“Ya hicimos juntos un tour por Pinar del Rio. En el intermedio de los shows estaba programado que Leonel cantara dos canciones, pero la gente siempre pide más. Estoy orgulloso de él porque es buen alumno y muy dedicado, creo que tiene futuro en la música y eso me emociona”, afirmó el humorista a DIARIO LAS AMÉRICAS.

El sueño familiar

Dueño de una exitosa carrera como actor y humorista en Cuba, Gustavito ha participado en novelas como Diana y La otra esquina, en míticos grupos como Pagola la Paga y recordados programas como Sabadazo y Jura decir verdad. En Miami, sus apariciones en la televisión local siempre disparan los niveles de audiencia, al igual que sus concurridas presentaciones en el Teatro Manuel Artime, centros nocturnos y recientemente remplazando a Alexis Valdés en la obra El juicio del PDO.

“Mi papá es uno de los mejores artistas de Cuba. Siempre aprendo algo nuevo de él y de los sacrificios que ha hecho por nosotros, pero creo que lo que más admiro y respeto es su humildad”, confesó Leonel Jr., al ser consultado sobre el popular y querido personaje que interpreta su padre.

Llenos de anhelos y más unidos que nunca, la familia aseguró tener un solo sueño, y es que el pequeño Leonel algún día pueda asistir a un casting que le permita participar de un programa de canto en EEUU. Para eso trabaja duro Gustavito, Indira y hasta el hijo menor de ambos, Leonel Abdul, quien ya es parte de los primeros clubs de fans que han surgido en la isla para apoyar al joven tenorino.

“Canto desde que tengo 4 años y ya compuse mi primera canción. La música es mi pasión y por eso me estoy preparando con clases de canto lírico, y espero seguir aprendiendo mucho para algún día dar el gran salto”, comentó Leonel Jr., quien es fiel seguidor de todos los programas cazatalentos que se realizan en Miami.

“Llegar a uno de esos espacios sería lo más grande. Mis compañeros de aula y mis amigos me apoyan, quieren verme en televisión. Mis padres y mis maestros sueñan con esa oportunidad para mí, y yo sólo espero que Dios me permita lograrlo”.

Primer emprendimiento

Conscientes de que la fama y la popularidad es efímera, Gustavito e Indira a raíz de la apertura comercial en la isla decidieron comenzar su propio negocio, una folclórica guarapera ubicada en Calle 7ma y 13, Santa Fe, en el Municipio de Playa, bautizada como GuaraGUSTA.

“Siempre quise tener algo propio, era un sueño. Soy licenciada en psicología, pero desde muy joven he tenido un gusto especial por los negocios y las finanzas. Llevamos apenas seis meses en este proyecto que funciona como una cooperativa, y que estamos levantando con mucho esfuerzo en una zona en la que sólo había cafeterías. Por eso se me ocurrió probar con una guarapera, y hasta ahora ha funcionado bastante bien”, dijo Indira, quien además busca conquistar a los transeúntes y turistas con el popular pan con lechón cubano.

“Yo le digo a mis hijos, en especial a Leonel, que si quiere ser artista tiene que estudiar mucho, porque este es un mundo muy sacrificado, inestable y de muchos vicios. Cuando yo comencé mi carrera en Cuba dormía en los pisos de los cabarets y me tapaba con los manteles de las mesas... cada vez que recuerdo eso me erizo porque no fue nada fácil. Luego surgió Sabadazo y mi carrera despegó, pero si él quiere ser cantante, tiene que saber que los inicios son siempre duros”, recordó Gustavito.

“Es bonito que los niños ayuden en la guarapera, así pueden ver a su madre trabajar y aprender de eso. Indira podría estar en la casa si quisiera, ya que gracias a Dios y por mi trabajo ella no tendría necesidad de trabajar, pero aun así ella está aquí luchando y sacando adelante este proyecto. Me gusta que los niños aprendan de eso”, agregó el humorista.

Proyectos en Miami

Tras el éxito obtenido en sus recientes giras en la Ciudad del Sol en las que celebró 28 años de carrera artística junto a su amigo y colega Boncó Quiñongo, Gustavito prepara un nuevo show lleno de picardía y cubanía.

“Estoy trabajando en algo muy especial, pero quiero hacerlo con cuidado. Miami es un público complicado, por otra parte, el leguaje del teatro y el cabaret es muy distinto allá. Todo debe prepararse de una manera especial. De seguro abordaré temas políticos, eso es arte de nuestra idiosincrasia, pero quiero hacerlo desde el punto de vista de la reflexión y el encuentro, siempre con respeto. Todos somos cubanos y tenemos mucho en común. El humor es coyuntural, así que todo lo que esté pasando entrará en el show”, adelantó.

Consultado sobre la posibilidad de radicarse en Miami para ayudar a impulsar la carrera de su hijo, Gustavito declaró: “Si se abriera una puerta para él, yo lo acompañaría, sin importar que eso signifique dejar de ser quien soy en Cuba. Aquí la gente me quiere, me respalda, me conoce… sería difícil empezar de cero en Miami con 50 años”.

“Pero también soy un padre apasionado, y como artista sé cómo funciona este mundo, así que estaría allí para apoyarlo. Si yo viera que mi hijo no tuviera talento, sería el primero en decirle que siguiera otro camino, pero tiene una voz privilegiada y un carisma especial. Es mi deber ayudarlo a que lo desarrolle para que el mundo lo conozca”, finalizó.

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