RIVIERA MAYA.- El actor argentino Guillermo Francella afirma que no le ha temido a arriesgarse a lo largo de su carrera.
Guillermo Francella: "La gracia es innata, eres soso o gracioso"
El ícono del cine, honrado con el Platino de Honor en los premios que valora como el Óscar iberoamericano, repasa su trayectoria y afirma que hacer reír es un gran desafío
El protagonista de El Encargado fue merecedor del Premio Platino de Honor en la decimotercera edición de la gran fiesta del cine iberoamericano. Los Premios Platino Xcaret se celebraron en Riviera Maya, México.
“Es algo digno de aplaudir; es nuestro Óscar. Es una gran distinción, sobre todo por el respeto que le tengo a este premio, que hace años que los conozco, y a su creador, Enrique Cerezo, a quien respeto un montón. Y bueno, siempre que uno recibe un premio genera algo lindo al alma. Es un reconocimiento al camino andado y eso tiene otra profundidad. Es una retrospectiva de mi vida, así que muy feliz, me hace sentir pleno”, dijo el actor a DIARIO LAS AMÉRICAS.
A la pregunta sobre su versatilidad interpretativa, respondió:
“Me emociona mucho, ustedes hablaban del modo camaleónico que trato de manejar en mi personaje, pero que siempre amé. Yo creo que lo que más me ha movilizado es tomar riesgos con personajes que sean bien heterogéneos entre sí, bien antagónicos entre sí, pero que no olviden esa identificación con la gente, con el público. Personajes que tienen que ver con lo popular, que me representa a mí. Y es lo que he tratado siempre de lograr con un humor blanco para niños o con más profundidad, pero que siempre tenga eso que cada uno de ustedes, desde el ciudadano de a pie hasta el más intelectual pueda identificarse”, expuso.
"Estoy muy satisfecho por cómo me miman y me cuidan. Esta es una profesión en la que hay que tomar riesgos y ser camaleónico en cualquier género, bien sea drama, comedia o thriller. El bicho de la interpretación me entró cuando finalicé el colegio y representé la obra española Charlatanes. Me movilizó verme en el escenario sin red y ver qué pasaba con el público. Ahí me di cuenta de que este era mi lugar en el mundo”, destacando el valor colectivo de una carrera construida a lo largo de décadas en conexión constante con el público.
Francella recordó que antes de ser actor se formó como periodista en un intento de ganarse la vida, pero no resultó. Lo suyo era la actuación y lo sigue siendo.
“Cuando terminé mi colegio de segundo año, lo único que me gustaba era el teatro, pero iba a ser muy difícil poder vivir de la profesión, que lo fue, me costó mucho pero después lo pude hacer. Entonces sentía que en el periodismo había algo de la actuación. No en el escrito, en el oral, en estar frente a una cámara. Y me encantó, me recibí y todo. Me fui a trabajar a una revista y fui despedido en poquito tiempo, no por incapacidad”, contó.
“Me gustaba lo actoral que había en el periodismo oral. Cuando uno miraba una cámara, daba una noticia y generaba humor dándola”.
Sobre el arte de hacer reír, aseguró que no se estudia ni se adquiere.
“La gracia es innata. Yo creo que es algo que no se puede adquirir. O eres soso o eres gracioso”.
Pero ¿qué le provoca emoción aún después de 45 años desde su primer protagónico?
“A mí siempre me moviliza cada proyecto nuevo, ya sea un género teatral, cinematográfico, televisivo o serie, lo que sea, me genera algo de plenitud. Ahora estoy haciendo un proyecto teatral que siempre fue un sueño para mí, que es la comedia desde el jardín. Tuve que hacer una pausa para poder venir a Xcaret para luego retomar las actividades. Pero repito, todo me hace sentir con mucha plenitud porque vivo de lo que amo. Paralelamente a eso, necesito contenidos heterogéneos, nuevos. Vengo de Homo Argentum, llevando a cabo 16 personajes, estoy haciendo la serie El Encargado. Y estoy haciendo desde el jardín del teatro cosas absolutamente antagónicas, que me hacen sentir vivo, siempre, desde lo interpretativo”, contó.
“De carne somos fue en 1988, un gran proyecto televisivo que luego llevé al teatro. Y fue muy hermoso. Ahí fue donde empecé a protagonizar y a generar empatía con el espectador, un feedback (retroalimentación) fantástico de inicio. El programa fue un éxito muy grande. Y desde ahí empecé a tener una continuidad que nunca mermó. Gracias a Dios, porque es una profesión bastante especial. No era sencillo tener una seguridad salarial, nunca lo fue. Por eso me costó mucho trabajar y vivir de lo mismo, pero lo logré”, agregó.
La comedia, un gran reto
Afirmó que hacer reír supone un mayor desafío que transmitir otras emociones en escena.
“Siempre el género más difícil es la comedia, hacerla con verosimilitud. Hay distintos tipos de humor, pero el humor yo lo jerarquizo, le doy una valorización absoluta. Creo que el humor sí es universal, pero bueno no siempre lo que le hace reír a un americano tiene el mismo efecto en un alemán o un belga. Cada región tiene su ADN y lo que genera gracia en un lugar, no causa nada en otros lugares”, dijo.
Sobre cómo transita entre el drama y la comedia, comentó al referirse a su rol en el thriller político El clan (2015):
“Es difícil, porque uno de los géneros más difícil que hay es la comedia y si pasa al drama, no tiene nada que ver uno con el otro. Pero tiene que ver mucho el trabajo de ensayo, el trabajo de mesa, con el director. El clan la llevé a cabo con [Pablo] Trapero y fue algo difícil porque era un personaje execrable, con el que no comulgaba en lo más mínimo. Viste que, a veces, cuando tienes cierta empatía con algo que llevas a cabo, te divierte. Pero ese personaje era oscuro y feo. Y basado en una historia real”, recordó.
En otras pieles
Asimismo, varios roles han marcado su recorrido actoral. Para Francella adentrarse en la piel de un personaje, es esencial que éste logre conectar con el público.
“Pablo Sandoval de Secreto Sus Ojos (2009) fue muy movilizador para mí. Pepe Argento en Casados con Hijos (2005) fue hermoso. Eliseo Basurto, en El encargado (2022) también. Amé a León Godoy en Corazón de león (2013). Fueron personajes hermosos que me gustó mucho interpretar. Arquímedes Puccio (El clan) fue duró. Vitette en El robo del siglo (2020), también. Hay muchos personajes que me han marcado”, expuso.
“El personaje debe tener identificación, que no sea para pocos el universo que quiera contar, que sea masivo, que sea reconocible y que el espectador se sienta representado”.
Recordó a su amigo Luis Brandoni, fallecido en abril, quien fuera una gran influencia en su vida artística y con quien compartió créditos en El encargado.
“Fue un gran amigo, mi referente desde jovencito. Era una de las personas que yo más amaba de esta profesión. Y luego terminé siendo su amigo, lo quise mucho, y él me quería mucho a mí. Pudimos trabajar muchas veces juntos. Empezamos con Durmiendo con mi jefe (2003). El hombre de tu vida (2011), de Campanella. Mi obra maestra, El encargado. Participé un montón de veces con él, un hermoso ser humano”, contó.
El Platino de Honor 2025 recayó en Eva Longoria. Cecilia Roth, Benicio del Toro, Carmen Maura y Diego Luna son otras figuras que han recibido esta distinción en recientes ediciones de los Premios Platino del cine iberoamericano.
Francella también estuvo nominado en esta edición en la categoría de mejor interpretación masculina de largometraje por Homo Argentum.
NULL
