ver más
SIN RESPALDO

Otaola fracasa en su intento de destituir a la alcaldesa de Miami-Dade

El influencer apenas logra reunir un tercio de las firmas necesaria para activar el revocatorio contra la titular del condado, Daniella Levine Cava

Por CÉSAR MENÉNDEZ

MIAMI. – El proceso revocatorio impulsado por el influencer y excandidato político Alexander Otaola contra la alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, fracasó oficialmente este 14 de mayo al vencer el plazo legal de 120 días sin haber alcanzado las 65.681 firmas válidas exigidas por la ley para convocar un referendo en las elecciones primarias de agosto.

Otaola reconoció a DIARIO LAS AMÉRICAS que apenas lograron superar las 20.000 rúbricas, en medio de denuncias de presiones políticas, falta de apoyo institucional y dificultades para sostener la campaña.

Después de 120 días de campaña, Otaola reconoció en entrevista con este medio que el esfuerzo fracasó al quedarse muy por debajo de las 65.681 rúbricas que la ley exigía para este proceso. Según explicó, apenas logró superar las 20.000 rúbricas, pese a meses de activismo, convocatorias públicas y una red de voluntarios desplegada por todo el condado.

El proceso revocatorio había comenzado formalmente el 15 de enero, luego de que el secretario de las cortes aprobara oficialmente la petición y las autoridades electorales certificaran que el condado de Miami-Dade cuenta con 1.642.010 votantes registrados. Para que la petición pudiera ejecutarse la legislación exige recolectar el número de firmas equivalentes al 4 % de ese padrón electoral, distribuidas entre los 13 distritos del condado, sin que ninguno supere el 25 % del total requerido.

De haberse alcanzado la cifra dentro del plazo legal, el Condado habría tenido que convocar una elección revocatoria en un período de 90 días.

“Más tortuoso de lo que pensé”

Durante la entrevista, Otaola atribuyó el origen del intento de revocatorio a lo que considera una “mala administración” del gobierno condal y al creciente malestar ciudadano por el deterioro de la infraestructura y el manejo de los recursos públicos.

“La propia gente, el propio reclamo de la gente por la mala gestión, por el despilfarro del dinero, por la mala utilización de los fondos”, afirmó al explicar qué lo motivó a encabezar el esfuerzo.

El influencer sostuvo que el proceso resultó “mucho más tortuoso” de lo que imaginó inicialmente. Según relató, la estrategia se basó en instalar mesas para la recogida de firmas en centros comerciales, restaurantes, negocios privados, eventos públicos y puntos de alta circulación, además de habilitar un sistema telefónico para enviar boletas directamente a las viviendas de los interesados.

“Nosotros hemos hecho todo lo que se puede hacer”, aseguró.

“El despilfarro del dinero continúa y la gente no se lo toma como algo que ellos pueden cambiar”, lamentó.

También, denunció supuestas presiones por parte de autoridades locales para impedir la recolección de firmas en determinados espacios privados.

“Empezaron a venir inspectores, la policía, a decirnos que no pueden estar aquí, no quieren que estén aquí”, declaró al referirse a experiencias ocurridas en centros y plazas comerciales. Según Otaola, algunos dueños de negocios permitieron que los voluntarios se colocaran frente a sus locales para continuar el proceso.

Captura de pantalla 2026-05-15 a la(s) 7.08.58p.m.

Voluntarios colectan firmas de noche.

Otaola culpa al “establishment” político

Uno de los señalamientos más fuertes del activista estuvo dirigido al Partido Republicano local, al que señaló de no involucrarse verdaderamente en la campaña.

“Tendría que haber habido más apoyo. Y no lo hubo”, afirmó.

Aunque reconoció que, al principio, “una o dos semanas”, algunos jóvenes republicanos colaboraron temporalmente tocando puertas y ayudando a recolectar firmas, insistió que nunca hubo un respaldo coordinado de la maquinaria política republicana.

Según él todo hubiera sido diferente “si el partido republicano toma control de este proceso y se involucra realmente con la base republicana, ahí te das cuenta de que no hay un verdadero interés del establishment político de ambos partidos de garantizar que las cosas se hagan bien”, dijo.

Otaola rechazó además que el revocatorio fuera una “revancha personal” tras su derrota electoral de 2024 frente a Levine Cava.

“Esto no es un tema personal de Otaola. La realidad está ahí”, afirmó, al insistir en que el incremento de impuestos, el alto costo de vida y los problemas de infraestructura continúan afectando al condado.

El activista aseguró sentirse conforme con el esfuerzo realizado, aunque admitió que, sin apoyo político, el proceso terminó siendo insuficiente.

Respuesta de la alcaldesa

La reacción de la administración de Levine Cava no se hizo esperar.

Christian Ulvert, asesor político de la alcaldesa, calificó el revocatorio como un “fracaso total” y aseguró que la campaña nunca tuvo verdadero respaldo popular.

“El esfuerzo de revocatorio contra la alcaldesa Daniella Levine Cava terminó y fracasó completamente”, afirmó Ulvert en una declaración enviada a DIARIO LAS AMÉRICAS.

El estratega político sostuvo que, después de 120 días, Otaola “ni siquiera estuvo cerca” de reunir las firmas necesarias y alegó que el influencer utilizó el proceso como una plataforma de promoción personal.

“Esto nunca se trató de rendición de cuentas ni del pueblo de Miami-Dade. Fue un truco publicitario financiado en secreto, manejado en las sombras y construido sobre mentiras”, expresó.

“Seamos claros sobre lo sucedido: Otaola se postuló para alcalde en 2024 y fue rechazado por el 89% de los votantes de Miami-Dade. En lugar de aceptar el resultado, lanzó una campaña de destitución y se negó a revelar quien la financiaba”, recordó Ulvert quien además cuestionó la transparencia financiera del comité organizador del revocatorio.

Según afirmó, el comité incumplió plazos de reportes financieros, asegura que difundió anuncios que habrían violado leyes estatales y dijo que mantuvo en secreto la identidad de los donantes que financiaban la iniciativa.

“El público merece saber quién financió este esfuerzo. Todavía no lo saben porque Otaola se aseguró de eso”, declaró.

El asesor también defendió la gestión de Levine Cava y aseguró que, mientras se desarrollaba la campaña revocatoria, la alcaldesa continuó enfocada en gobernar.

“Seguridad pública mejorando. Inversiones en infraestructura avanzando. Comunidades siendo atendidas. Eso es liderazgo”, sostuvo.

Ulvert enfatizó que Levine Cava fue reelegida con cerca del 60 % de los votos y señaló que el hecho de que Otaola no pudiera convencer a 66.000 personas de firmar demuestra la falta de apoyo ciudadano a la iniciativa.

Infraestructura, impuestos y vivienda siguen igual

Durante la conversación con este medio, Otaola insistió repetidamente en que el condado atraviesa una crisis de infraestructura y administración pública.

Criticó el estado del Aeropuerto Internacional de Miami, el sistema de transporte, las calles y el aumento de los impuestos y tarifas.

“El aeropuerto se está cayendo a pedazos, el Metrorail se está cayendo a pedazos, hay un tráfico espantoso”, afirmó, además no reconoce éxito en las inversiones realizadas en MIA por la alcaldesa.

También arremetió contra proyectos impulsados por la administración condal, como los autobuses eléctricos, el manejo presupuestario y el crecimiento de la burocracia gubernamental.

En materia de vivienda, sostuvo que el desarrollo inmobiliario ha desplazado comunidades y encarecido aún más el acceso a viviendas asequibles.

Un mecanismo democrático

Los procesos revocatorios contra alcaldes de Miami-Dade son extremadamente y complejos. El intento encabezado por Otaola recordó inevitablemente el precedente histórico de 2011, cuando el entonces alcalde Carlos Álvarez fue destituido mediante referendo.

En aquella ocasión, el 88 % de los votantes respaldó la revocación de Álvarez en medio del rechazo popular por aumentos de impuestos, apoyo público a un nuevo estadio de béisbol y medidas tomadas durante la recesión económica. El movimiento fue impulsado por el empresario millonario Norman Braman.

A diferencia de aquel episodio, el proceso liderado por Otaola nunca logró generar una movilización masiva ni el respaldo institucional necesario para transformar el descontento ciudadano en una amenaza electoral real.

Con la expiración oficial del plazo este 14 de mayo, el revocatorio queda archivado y la alcaldesa Levine Cava continuará en el cargo mientras se intensifica el debate político sobre impuestos, infraestructura y el futuro administrativo del condado más poblado de Florida.

cmenendez@diariolasamericas.com

 NULL

    

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Temas

Deja tu comentario

Te puede interesar