Islandia reúne las fuerzas de la naturaleza y las tradiciones culturales en un territorio sin igual en Europa. Volcanes, glaciares, cascadas y manantiales geotérmicos definen la isla, mientras que su herencia vikinga y su cultura nórdica aportan una dimensión extraordinaria.
Islandia: el gran viaje por carretera
Del Círculo Dorado y sus maravillas geológicas a los fiordos remotos, las auroras boreales y las lagunas glaciares de la Ruta 1, Islandia ofrece paisajes extraordinarios
Para quienes quieran contemplar las auroras boreales, la isla ofrece la posibilidad de presenciar uno de los espectáculos naturales más extraordinarios. Sin embargo, Islandia recompensa a sus visitantes en cualquier época del año, ya sea por sus largos días de verano, sus espectaculares paisajes costeros o la experiencia de recorrer territorios modelados por el fuego y el hielo.
La planificación es esencial. Quienes dispongan de pocos días pueden explorar el Círculo Dorado, mientras que aquellos que cuenten con una semana o más pueden aventurarse a recorrer la isla por la carretera de circunvalación, conocida como Ring Road, y descubrir pueblos pesqueros, puertos de montaña, regiones volcánicas y extensos tramos de costa.
Con la reanudación prevista para el 24 de octubre de los vuelos estacionales sin escalas de Icelandair entre Miami y Reikiavik, Islandia se convierte en un destino más accesible para los viajeros del sur de Florida. La conexión enlaza Miami con el Aeropuerto Internacional de Keflavík, principal puerta de entrada al país.
Islandia en pocos días
Para quienes disponen de tres o cuatro días, el Círculo Dorado ofrece una introducción a algunos de los principales atractivos naturales e históricos de Islandia. Esta popular ruta turística abarca aproximadamente entre 230 y 240 kilómetros (140 a 150 millas), según el itinerario, y puede recorrerse por cuenta propia o mediante una excursión organizada.
Después de aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Keflavík, conviene dedicar tiempo a Reikiavik, la capital, antes de emprender el recorrido. Su compacto centro urbano combina arquitectura nórdica contemporánea, restaurantes, cafeterías, museos y una animada oferta cultural.
Desde Reikiavik, el Círculo Dorado se adentra en un territorio donde las fuerzas tectónicas, la energía geotérmica y las aguas procedentes de los glaciares han dado forma a algunos de los lugares más conocidos de Islandia.
Varias empresas turísticas ofrecen excursiones organizadas y paquetes vacacionales, auneu también puede hacerlos por cuenta propia si alquila un automóvil o un todo terreno para recorrer la ruta a su ritmo. Antes de salir, es importante consultar el estado de las carreteras y los pronósticos meteorológicos, especialmente fuera de los meses de verano.
Parque Nacional de Pingvellir
A unos 45 minutos de Reikiavik se encuentra el Parque Nacional de Pingvellir, uno de los lugares de mayor importancia histórica y geológica de Islandia. El territorio forma parte de la dorsal mesoatlántica, donde las placas tectónicas de América del Norte y Eurasia se separan gradualmente.
Caminar entre sus grietas y extensiones rocosas permite observar de cerca las fuerzas geológicas que moldean la isla. El gran parque ocupa también un lugar central en la historia islandesa: allí se estableció alrededor del año 930 el Alpingi, una de las instituciones parlamentarias más antiguas del mundo.
Conviene reservar tiempo para recorrer los senderos y visitar las instalaciones disponibles. Aunque el acceso al parque es gratuito, puede cobrarse el estacionamiento.
Área geotérmica de Geysir
Desde Pingvellir, la ruta continúa hacia el valle de Haukadalur, donde se encuentra el área geotérmica de Geysir. El vapor emerge del suelo y el agua burbujeante revela la energía volcánica que se oculta bajo la superficie.
El Gran Geysir original dio nombre a los géiseres de todo el mundo, aunque sus erupciones son actualmente poco frecuentes. En cambio, el cercano Strokkur entra en erupción con regularidad y lanza al aire una columna de agua caliente ante quienes se congregan en las zonas de observación señalizadas.
Los principales atractivos geotérmicos están a poca distancia a pie del estacionamiento. Una hora suele ser suficiente para recorrer el lugar, aunque los aficionados a la fotografía quizá prefieran permanecer más tiempo.
Gullfoss
A poca distancia en automóvil de Geysir se encuentra Gullfoss, una de las cascadas más impresionantes de Islandia. El río Hvítá se precipita en dos niveles hacia un profundo cañón, produciendo un potente estruendo y una nube de agua pulverizada.
Los miradores señalizados permiten contemplar las caídas desde diferentes perspectivas, pero el tiempo puede cambiar rápidamente. El viento, las bajas temperaturas y las salpicaduras hacen recomendable llevar una chaqueta impermeable y calzado resistente, incluso durante el verano.
Conviene dedicar al menos una hora a explorar el área y disfrutar del paisaje.
El cráter Kerid y Laugarás Lagoon
Dos paradas adicionales permiten ampliar la experiencia del Círculo Dorado.
Kerid es un cráter volcánico cuyas empinadas laderas de roca rojiza rodean un llamativo lago de tonalidades azul verdosas. El contraste de colores lo convierte en un lugar popular para la fotografía, aunque es recomendable comprobar las condiciones de acceso y el precio de la entrada.
Para disfrutar de una experiencia diferente, Laugarás Lagoon combina baños geotérmicos con un diseño contemporáneo. Este complejo, situado en el sur de Islandia, cuenta con zonas de baño distribuidas en dos niveles, saunas y vistas del paisaje circundante. Sus instalaciones ofrecen una pausa relajante después de una jornada dedicada a explorar cascadas y terrenos volcánicos.
Noche en el campo y auroras boreales
Pasar una noche fuera de Reikiavik permite recorrer el Círculo Dorado con más tranquilidad y brinda otra oportunidad para ver la aurora boreal.
Las auroras se producen cuando partículas cargadas procedentes del Sol interactúan con los gases de las capas superiores de la atmósfera terrestre. El resultado puede adoptar la forma de cortinas o arcos de luz verde, a veces acompañados de tonalidades púrpuras, rosadas o rojizas.
La temporada de auroras boreales en Islandia suele extenderse desde finales de agosto hasta mediados de abril, cuando regresan las noches oscuras. No obstante, también puede suceder durante otoño o invierno. La presencia de cielos despejados, la escasa iluminación artificial y una actividad solar suficiente son factores determinantes. Las auroras débiles pueden parecer grisáceas a simple vista, mientras que las exposiciones prolongadas de una cámara pueden revelar colores más intensos.
La Ring Road, el gran recorrido
Para quienes disponen de al menos una semana, la Ring Road, también conocida como Ruta 1, ofrece una perspectiva mucho más amplia de Islandia.
Esta carretera de aproximadamente 1.322 kilómetros (820 millas) conecta numerosas poblaciones del país, atravesando regiones de glaciares, cascadas, llanuras volcánicas, puertos de montaña y profundos fiordos. Una semana constituye un plazo mínimo razonable para completar el circuito, aunque disponer de días adicionales permite realizar desvíos, practicar senderismo y conocer mejor el lugar y la vida en la isla.
La ruta puede recorrerse en ambos sentidos. El siguiente itinerario comienza en Reikiavik y se dirige hacia el norte, continúa alrededor de la isla y regresa por la costa sur.
De Reikiavik a Skagafjörður
Al norte de Reikiavik, Borgarnes constituye una primera parada conveniente. Situada cerca de las laderas de Hafnarfjall, la localidad alberga el Settlement Center, un centro cuyas exposiciones introducen al visitante en la época de los primeros asentamientos islandeses y en las sagas que contribuyeron a preservar la historia antigua del país.
Más al norte, los viajeros pueden detenerse en Grábrók, un cráter volcánico al que se llega por un sendero señalizado. Desde la cima se contemplan los campos de lava y el paisaje rural de los alrededores.
Los fiordos occidentales, situados más hacia el oeste, ofrecen una alternativa más remota para quienes cuentan con tiempo adicional. Su accidentada costa, las comunidades aisladas y los imponentes acantilados convierten esta región en un destino por derecho propio, más que en un simple desvío de la Ring Road.
De regreso a la Ruta 1, la carretera conduce hacia Skagafjörður, una región conocida por sus paisajes rurales y sus tradiciones de cría de caballos. Las casas de huéspedes y los alojamientos en granjas permiten conocer el campo a un ritmo más pausado.
El pueblo costero de Hofsós también merece una parada. Entre sus atractivos figuran el Centro de Emigración de Islandia, dedicado a la historia de los islandeses que abandonaron su tierra natal rumbo a América del Norte, y una piscina geotérmica con vistas al fiordo.
Tröllaskagi, Akureyri y el lago Mývatn
En lugar de seguir la ruta más directa hacia Akureyri, puede tomar la pintoresca carretera que rodea Trollaskagi, también conocida como la península de los Trolls. El recorrido atraviesa montañas escarpadas, pueblos costeros y túneles antes de llegar a Siglufjordur, antiguo centro de la industria del arenque cuya tradición marítima se conserva en el Museo de la Era del Arenque.
Akureyri, el principal núcleo urbano del norte de Islandia, es un lugar práctico para repostar combustible, comprar provisiones y descansar de la conducción. Entre sus atractivos figuran la iglesia, el jardín botánico, las cafeterías y las instalaciones de baños geotérmicos.
Al este de la ciudad, Godafoss ofrece otra parada memorable. Conocida como la Cascada de los Dioses, se extiende en una curva sobre un amplio tramo del río, con senderos que permiten contemplarla desde distintos ángulos.
La ruta continúa hacia el lago Myvatn, una región volcánica caracterizada por formaciones de lava, campos geotérmicos y curiosas estructuras geológicas. Los alrededores invitan a una exploración sin prisas, desde caminatas entre las formaciones de lava de Dimmuborgir hasta visitas a los terrenos humeantes de Hverir.
Los baños naturales de Mývatn ofrecen otra forma de experimentar la actividad geotérmica de la región. Dada la cantidad de atractivos, vale la pena pasar una noche adicional en esta zona.
De Mývatn a los fiordos orientales
Antes de dirigirse hacia el este, quienes dispongan de tiempo pueden desviarse hacia el norte hasta Húsavík, una localidad conocida por sus excursiones para observar ballenas y por su Museo de las Ballenas. El recorrido añade tiempo de conducción, pero brinda la oportunidad de conocer las tradiciones marítimas y la vida marina de Islandia.
De regreso a la Ring Road, el paisaje se vuelve cada vez más remoto. Un desvío hacia Dettifoss, una de las cascadas más caudalosas de Europa, permite contemplar la fuerza del agua procedente de los glaciares. El acceso depende de la carretera elegida y de las condiciones estacionales, por lo que conviene consultar la información actualizada antes de emprender el trayecto.
Egilsstadir, principal centro de servicios del este de Islandia, es una parada conveniente para pasar la noche. Quienes busquen un entorno más íntimo pueden continuar por el puerto de montaña hasta Seydisfjordur, una pequeña localidad junto al fiordo, conocida por sus coloridos edificios históricos, su ambiente artístico y su espectacular entorno natural.
Los fiordos orientales y la región de los glaciares
Los fiordos orientales constituyen uno de los tramos que más tiempo requieren en la Ring Road. La carretera serpentea alrededor de ensenadas y montañas, dejando a la vista pueblos pesqueros, laderas escarpadas y panorámicas del Atlántico Norte. Las distancias que parecen cortas en el mapa pueden llevar más tiempo debido al relieve sinuoso.
A medida que la carretera bordea Hvalnes y continúa hacia el sureste de Islandia, el paisaje vuelve a transformarse. Los glaciares y las montañas cubiertas de hielo se elevan sobre las llanuras costeras, mientras el Atlántico permanece como una presencia constante.
Hofn, una localidad pesquera conocida por sus platos de cigalas, es un buen lugar para detenerse a comer o pasar la noche.
Al oeste del pueblo se encuentra Jokulsárlón, una de las lagunas glaciares más emblemáticas de la región. Los bloques de hielo se desprenden de un glaciar y flotan sobre la laguna antes de desplazarse hacia el océano. Muy cerca, Diamond Beach, o Playa de los Diamantes, debe su nombre a los fragmentos de hielo esparcidos sobre la arena volcánica negra.
Más al oeste, la zona de Skaftafell, dentro del Parque Nacional de Vatnajokull, ofrece rutas de senderismo, vistas de los glaciares y acceso a formaciones naturales de gran atractivo. El paisaje también conserva las huellas de las poderosas inundaciones glaciares conocidas como jokulhlaups, que periódicamente han transformado carreteras, ríos y puentes.
La costa sur y el regreso a Reikiavik
El último tramo hacia Reikiavik atraviesa algunos de los paisajes costeros más visitados de Islandia.
Reynisfjara, cerca del pueblo de Vík, es famosa por su arena negra, sus formaciones basálticas y el potente oleaje del Atlántico. Debe mantenerse a una distancia prudente del agua: las olas inesperadas, conocidas como olas traicioneras, pueden avanzar repentinamente sobre la playa y representar un peligro grave.
Sólheimajokull permite contemplar una lengua glaciar, mientras que la zona de Skógar combina las colecciones del Museo de Skógar, dedicadas al patrimonio cultural islandés, con la impresionante cascada de Skógafoss.
En días despejados, la costa sur ofrece vistas de Eyjafjallajokull, el volcán cuya erupción de 2010 interrumpió el tráfico aéreo en distintas partes de Europa. Seljalandsfoss constituye otra parada importante, con un sendero que permite pasar detrás de la cascada cuando las condiciones lo permiten. Se recomienda llevar ropa impermeable y calzado adecuado.
Desde aquí, puede regresar directamente a Reikiavik o pasar otra noche en la región. Quienes dispongan de días adicionales pueden considerar una excursión independiente a las islas Vestman, un archipiélago de paisajes volcánicos y fauna silvestre cuya historia ha estado marcada por la pesca y las erupciones.
La Ring Road es mucho más que una carretera que conecta lugares de interés. Es una manera de comprender la diversidad geográfica de Islandia, desde los terrenos volcánicos del norte hasta los fiordos orientales y los ríos alimentados por glaciares de la costa sur. La posibilidad de detenerse, explorar y pasar la noche en distintos puntos es lo que hace especialmente gratificante el recorrido.
Cómo llegar
Icelandair conecta Islandia con numerosas ciudades de América del Norte. Su servicio estacional sin escalas entre Miami y Reikiavik opere tres veces por semana, desde el 24 de octubre hasta el 11 de mayo de 2027. Antes de reservar, conviene verificar los horarios, las tarifas y las fechas de operación vigentes.
Los vuelos llegan al Aeropuerto Internacional de Keflavík, situado aproximadamente a 50 kilómetros (31 millas) al suroeste de Reikiavik. El trayecto por carretera suele durar entre 45 y 60 minutos, según el tráfico y las condiciones del camino.
Quienes viajen con pasaporte de Estados Unidos no necesitan visado para visitas turísticas de hasta 90 días. Quienes viajen con otros pasaportes deben consultar los requisitos de entrada con las autoridades islandesas correspondientes.
Idioma
El islandés es el idioma oficial del país y conserva numerosos rasgos del nórdico antiguo, la lengua asociada con la época vikinga. El inglés se habla ampliamente, sobre todo en el sector turístico y hotelero.
Dónde alojarse
Islandia ofrece alojamientos para diferentes presupuestos y preferencias, desde hoteles de lujo y establecimientos boutique hasta casas de huéspedes, alojamientos rurales, hostales y apartamentos. Durante la temporada alta de verano, conviene reservar con antelación, especialmente fuera de Reikiavik, donde las opciones pueden ser más limitadas.
En la capital, The Reykjavík EDITION ofrece una estancia de categoría superior cerca del puerto, con diseño moderno, propuestas gastronómicas y fácil acceso a los atractivos culturales de la ciudad.
Para quienes prefieren descansar en el campo, Hotel Rangá, situado al este de Hella junto a la Ruta 1, es conocido por su ambiente rústico y lujoso, su restaurante y sus bañeras de hidromasaje al aire libre. Su ubicación, alejada de las luces más intensas de la capital favorecen la observación de las auroras boreales cuando las condiciones son propicias.
Quienes recorran la Ring Road deben organizar las paradas nocturnas de acuerdo con el itinerario, en lugar de intentar cubrir grandes distancias cada día. Permanecer dos noches en regiones especialmente atractivas, como el lago Mývatn o el sureste, permite dedicar más tiempo a las excursiones y reduce la presión de tener que continuar el viaje constantemente.
Moneda y consejos para ahorrar
La moneda oficial de Islandia es la corona islandesa (ISK). El país funciona mayoritariamente sin efectivo y las tarjetas de crédito y débito se aceptan ampliamente en tiendas, restaurantes, hoteles y muchos otros establecimientos.
La mayoría de los visitantes no necesita cambiar grandes cantidades de dinero antes de viajar. Una alternativa práctica es utilizar una tarjeta con condiciones favorables para transacciones internacionales y consultar las comisiones bancarias antes de partir.
Al retirar efectivo, conviene utilizar cajeros automáticos de entidades bancarias reconocidas y revisar los cargos que aparezcan en pantalla. En los terminales de pago o cajeros automáticos, cuando se ofrezca la opción, es preferible pagar o retirar dinero en coronas islandesas en lugar de aceptar la conversión a dólares estadounidenses, ya que esta última puede implicar un tipo de cambio desfavorable.
La comida, el alojamiento y las excursiones organizadas pueden resultar costosos. Reservar con antelación, comprar alimentos en supermercados para algunas comidas y planificar cuidadosamente los desplazamientos en automóvil son medidas que ayudan a controlar el presupuesto. También es importante calcular los gastos de combustible, estacionamiento, atracciones de pago y baños geotérmicos, además del alojamiento.
El atractivo de Islandia reside en el contraste entre las poderosas fuerzas naturales y la vida cotidiana de sus pueblos y ciudades. Tanto si el viaje dura un fin de semana largo como si comprende una vuelta completa a la isla, sus cascadas, paisajes volcánicos, asentamientos históricos y cielos cambiantes ofrecen razones de sobra para viajar sin prisas y explorar más allá de los principales miradores.
NULL
