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MÚSICA

Jóvenes caraqueños conectan con la fe a través de un musical

La producción está a cargo de Salvador Orozco, quien hace tres años dirigió el mismo acto con jóvenes que hacen vida en la iglesia Nuestra Señora del Lourdes

Por Alexandra Sucre

CARACAS.- Un grupo de niños y jóvenes de la barriada caraqueña El Guarataro presentan este sábado 28 de marzo el musical Jesucristo Superstar, una producción que busca no solo llevar la fe a las comunidades vulnerables de la capital venezolana, sino también exponer el talento de quienes la habitan.

La producción está a cargo de Salvador Orozco, quien hace tres años dirigió el mismo acto con los jóvenes que hacen vida en la iglesia Nuestra Señora del Lourdes, ubicada a los pies de la barriada.

Entonces, la obra se montó con el fin de recaudar fondos para la restauración de la estructura, una iglesia católica construida hace más de 100 años por los padres franceses Hijos de María Inmaculada, y que evoca el Santuario de la Virgen en Francia.

El musical se repitió al año siguiente y posteriormente se montó la producción de El Príncipe de Egipto. Todas presentadas una noche antes del Domingo de Ramos.

Pero este 2026, Orozco tomó un rumbo diferente: llevar el montaje a la comunidad de La Pedrera, en el Guarataro, donde en los últimos dos años dirigentes vecinales se han reunido para promover actividades artísticas en el sector y celebrar fiestas patronales.

"El equipo de la comunidad me invitó a sus actividades, y me preguntaron qué íbamos a hacer en Semana Santa y propuse hacer Superstar", dijo a DIARIO LAS AMÉRICAS.

"La dinámica este año cambia por completo porque no hubo un musical en la parroquia, como acostumbramos hacer y los chamos que vivieron el musical ahora se trasladan a la comunidad para dirigir el musical".

Orozco explica que junto a él, los jóvenes miembros de los apostolados que participaron en las producciones lo acompañan en la dirección del montaje. “Unos ya hicieron catequesis de confirmación, otros son coordinadores de monaguillos y otros catequistas”.

"Ellos son los que están todos los días en los ensayos, corrigiendo, porque ya vivieron algún personaje. Están desde cero enseñando a los chamos", agregó.

En este sentido, explicó que el mayor reto que enfrentaron fue el tiempo, pues a diferencia de los años anteriores, esta vez solo tuvieron: "menos de un mes para montar el musical".

Renacer de la comunidad

La comunidad comenzó a organizar actividades con las fiestas de San Juan Bautista, celebración que decidieron enaltecer debido a que la barriada se encuentra en la parroquia San Juan de Caracas.

“La comunidad se ha estado organizando desde hace rato. Por ser la parroquia San Juan, empezó a organizarse con las festividades de su santo. Los chamos se encargan de recibir clases de percusión y tambora y las niñas montan las coreografías. Desde ahí vienen arraigando eso, que crezca en ellos”.

Asimismo, los líderes vecinales tienen un objetivo importante, que los niños y jóvenes encuentren motivación, espacios de esparcimiento y educación, alejándolos de la violencia.

“La comunidad se ha organizado para poder realizar trabajos para los niños (...), rescatando valores como el compañerismo y la amistad”.

Yajaira Longa, representante y activista de la comunidad, explicó que los niños y jóvenes siempre han estado dispuestos a sumarse a las distintas actividades.

“Con el musical, busco a los niños por toda la comunidad. Los padres me dieron su visto bueno y aquí están. Yo les pido que se porten bien y que tengan disciplina”.

Actualmente, el musical lo integran un total de 35 participantes. No obstante, Longa destacó que en un nacimiento viviente lograron reunir a 120 niños y jóvenes.

Por su parte, Fabiola Vargas, maestra de danza y activista, señaló que ya suman dos años trabajando en pro de la comunidad.

“Muchos de los niños presentes vienen desde ese momento. Hacemos actividades para la unión entre ellos y desde el año pasado estábamos intentando hacer actividades para todo el año. En 2025 fue San Juan y allí quedó el enganche de los niños”, recordó.

“Muchos de los varones quieren tocar o bailar, entonces, para continuar aquí, ajustamos los detalles para que participaran en lo demás. Están viendo que es algo bonito. Hay otros niños que están por primera vez”.

Puesta en escena

A diferencia de los años anteriores, Jesucristo Superstar se presentará en las calles de la barriada, lo que ha ameritado ensayos en la casa de Orozco, pero también en los callejones que tomarán la noche del 28.

Esto ha llamado la atención de quienes aún no se han animado a ser parte de las actividades.

“Hacemos los ensayos en la calle y la gente va pasando, ven varias mamás que nos han escrito para saber si pueden traer a sus hijos para participar”, agregó Vargas.

Sobre la dinámica y organización con los más pequeños, aseveró que poco a poco les han enseñado la importancia del trabajo en equipo.

“Han aprendido a trabajar en equipo, algo que era muy difícil para ellos. También a ser tolerantes. El tema de la espera y que se queden tranquilos ha sido un trabajo, pero vamos bien. Se ha ido logrando bastante”.

Conectar con la fe

Vargas también insistió en lo importante que ha sido para los chamos participar en el musical, aclarando que aunque algunos son católicos, otros son parte de otras religiones y algunos no vienen de familias practicantes.

“Esto, para ellos, ha sido algo fuera de sus líneas porque muchos de los niños que están aquí ni siquiera están bautizados. Ha sido un trabajo, más que todo para Salvador, a nivel espiritual para hacerles entender lo que están haciendo. Vivieron experiencias lindas y van a venir otras. Desde la parte religiosa no hemos tenido choques. Aquí tenemos niños cuyas familias vienen de otras religiones y lo han tomado bien”.

Sin embargo, sostuvo que el trabajo más arduo ha sido invitando a los padres a ser parte del proyecto.

“Se está haciendo un trabajo más fuerte con los padres para integrarlos porque al comienzo no preguntaban qué estábamos haciendo. De los niños que tenemos, son contados los padres que están pendientes de lo que hacemos; sin embargo, ahorita han ido aumentando los que están al tanto (…) ese proceso ha sido algo más tedioso”.

Experiencia

Samuel González es coordinador de monaguillos en la iglesia Nuestra Señora de Lourdes, espacios en los que creció pues sus padres son feligreses comprometidos con el servicio.

Luego de participar en los musicales como actor, ahora dirige y enseña a los más pequeños a dar vida a sus personajes.

“Este camino de comenzar siendo los actores a enseñar a otros chamos a interpretar este musical ha sido un reto, no tan difícil, pero sí complejo. Me ha enseñado varias cosas, a convivir con niños”.

Por su parte, Ashley Castillo, catequista, confesó que no ha sido un camino fácil, pero la vocación de servicio la ha ayudado a lograr los objetivos.

“Llevar a los muchachos no ha sido fácil, pero tampoco imposible. He sabido entenderlos a pesar de que no soy de mucha paciencia, pero es enriquecedor. Es sabroso ver cómo están avanzando, como logran sincronizarse, saber sus papeles. Es lindo estar del otro lado, no ser el actor sino el que los ayuda a ser mejores”.

Para ellos, crecer y formarse en la iglesia ha sido clave para compartir estos momentos y retribuir a la comunidad.

“Me parece muy lindo poder estar capacitados para hacer cosas importantes con los chamos, que les sirva para descubrirse y estar enfocados en algo más nutritivo que estar metidos en su casa con la computadora o quién sabe haciendo qué otro tipo de cosas no tan buenas para ellos”, compartió Victoria Moya.

Del otro lado, los niños y jóvenes que conforman el elenco manifestaron su emoción por ser parte del proyecto, agradeciendo a cada uno de sus mentores y aseverando que las experiencias los han ayudado a ser más responsables, a tener disciplina y a visualizar un futuro comprometidos con una formación artística o profesional en otras áreas.

“Siempre me han dicho en la comunidad que soy multiuso. Amo mi personaje, me siento bien con él. El profesor, Samuel, ha puesto carácter porque nosotros a veces molestamos, pero sé que lo hace por nuestro bien, para que seamos alguien en la vida”, señaló Dylan De Jesús, quién da vida a un discípulo.

Ciara Ibarra, una de las niñas que encarna a la bailarina de Herodes enfatizó: “Estoy muy feliz porque todos hemos estado colaborando, dando nuestro granito para aportar. Creo que Salvador merece algo importante de nosotros porque nos ha estado enseñando en este mes. Gracias a las señoras Yajaira y Yanet porque ya no estamos en nuestras casas, sino que ahora estamos compartiendo entre amigos. Espero que eso se siga haciendo aquí en la comunidad”.

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