MIAMI.- Marlene Rodríguez de Montaner aborda el bienestar emocional en las páginas de su sexto título, El libro del corazón, con el que insta a la introspección, a cuidar las emociones y a conectar con la espiritualidad para alcanzar una vida más plena.
Marlene Montaner: "Soy imperfecta, pero feliz"
Marlene Montaner conversa sobre El libro del corazón, y revela cuál ha sido la clave de sostener un matrimonio duradero con el autor de La cima del cielo
“En realidad es integral. Es sobre la salud en todo sentido, porque habla de la parte emocional. Pero para mí, el fundamento es la parte espiritual. Entonces toca un poco la parte física, la emocional, pero basándonos en lo espiritual, sin lugar a duda”, dijo Marlene Rodríguez de Montaner en entrevista con DIARIO LAS AMÉRICAS.
“Me pasé un poquito por todo, como el tener cuidado con lo que albergamos en el corazón, por esos monstruos, como le llamo en el libro, y revisar esas cosas que guardamos que hacen que nuestra vida no sea lo que debe ser o que no alcancemos la plenitud que merecemos, porque tenemos dentro cosas que nos impiden ser más felices”, agregó.
Uno de sus capítulos preferidos habla precisamente de la introspección y la importancia de evaluar nuestras acciones.
“Lo más importante es hacer un inventario a diario, revisar lo que nos hace mejores personas y lo que nos está frenando, que no dejar fluir. El capítulo que me gusta un montón es El corazón es un jardín. Y es que lo que vas a cosechar depende mucho de la semilla que le siembres. Si uno siembra cosas lindas en los demás, eso es lo que va a recoger”, expuso la esposa del cantautor Ricardo Montaner.
“Y lo mismo pasa con nuestro corazón, dependiendo de lo que sembramos ahí será lo que cosecharemos en nuestra propia vida. Por eso la importancia de estar constantemente revisando qué está brotando de ahí. O sea, si estamos obteniendo resultados y frutos preciosos o estamos recogiendo cosas que no queremos”, añadió.
Su inspiración
Con seis libros publicados, dijo encontrar inspiración en la familia y la fe. Los primeros fueron Evaluna Nueva, Evaluna Creciente, Evaluna Llena, dedicados a su hija, para la posteridad.
“Cada uno de ellos tiene diferentes fuentes de inspiración, pero la principal viene de Dios. Cada uno de los libros que he escrito lo he hecho por mandato divino. O sea, he sentido, en su memento, que era hora de escribir por algún motivo distinto. En el caso de mi hija Evaluna, que fueron los primeritos, los hice para documentar, por si yo falto, lo que a mí me hubiera gustado hacer, lo que he hecho y lo que me hubiera gustado hacer distinto. Y para que ella después se lo pase a su hija. Eso me parece precioso. Yo no lo tuve y me hubiera fascinado, porque mi mamá era una mujer de muchísima sabiduría. Y todo lo que tengo de ella es porque lo he anotado, no porque me lo dejó por escrito”, recordó.
Otro de sus libros ahonda en la importancia de ser agradecidos y su esposo quien la motivó a escribirlo para mostrar que es necesario dar gracias hasta por las pequeñas cosas.
“Fue idea suya que lo sacara porque es algo que yo hago todos los días. Entonces Ricardo me dijo: ‘¿por qué no haces un libro que tenga tus agradecimientos, para que la gente tenga una ruta y vean que se agradece hasta por la por la ducha de la mañana, porque gracias a Dios tenemos agua; o por el sillón en que estoy’”, contó.
“Hay millones de motivos para dar gracias. Yo, por ejemplo, tan pronto amanezco tengo muchos, porque te vas dando cuenta de que hay tantas cosas que pasamos por alto. Entonces Ricardo me dijo que iba a ayudar a la gente a ver las maravillas que hay alrededor. Y en la medida en que uno es agradecido, la vida toma un color distinto”.
La mujer detrás de la musa
La mujer que ha sido la musa inspiradora de tantas canciones de Ricardo Montaner se describe a sí misma como una obra en construcción.
“Diría que soy un trabajo en obras todavía, a work in progress, porque me falta un montón, pero trabajo en mí todos los días. Soy intensa, muy intensa. Hay que quererme mucho, la verdad. Pero esa intensidad estoy trabajándola para que sea, lejos de ser tóxica, positiva para las personas que me rodean, que es lo más que me importa”, expresó.
“Y lo que mejor me describe es que soy una enamorada de Jesucristo. En primer término, busco de él constantemente. Soy absolutamente imperfecta, pero feliz”.
Sobre la terminología de hoy en día para describir comportamiento en las relaciones, considera que la sociedad ha avanzado hacia la dirección de saber entender e identificar mejor las emociones.
“Me identifica un montón, porque siento que ahora estamos siendo mucho más conscientes de poner nombre a los sentimientos, que antes tenían la misma palabra para todo. Uno pensaba que estaba triste cuando en realidad estaba frustrado o con mucho dolor. Hay una cantidad de sinónimos para esa tristeza. Y siento que es buenísimo que en este memento uno pueda ponerle nombre a cada uno de esos sentimientos y esas emociones de manera correcta”, reflexionó.
“Toxicidad, por ejemplo, me fascina esa palabra, porque la verdad es que uno se da cuenta la cantidad de toxina que tiene alrededor en todo sentido. Y que bueno que uno pueda estar alerta y filtrar, sobre todo en uno mismo, cositas por ahí que hay que cambiar. Y poder hacerlo, sobre todo, para los demás, para los que uno ama”.
Para Marlene, la clave de un matrimonio duradero ha sido la conexión espiritual y emocional que han conservado y saber manejar la fama.
“En primer término, la importancia de tener a Dios en el centro de la relación, porque los dos sabemos que tenemos que empujar hacia el mismo lado y sabemos perfectamente cuál es el camino, estamos alineados con eso. El respeto, el amor. En el caso de Montaner que es famosísimo, cuando él llega a casa, es mi esposo y es famosísimo para mí, porque me hace sentir muy orgullosa de él. Pero la fama no aplica dentro de la casa. Él es esposo, es papá, es un tipo fantástico y lleno de Dios que hace todo para que yo sea feliz. Es mucho más por mí que por él. Y eso es fundamental”, dijo.
“Él no juega a ser famoso, o se le da un buen palazo rápido y lo aterriza (risas). Así que sabe que conmigo no, pero lo sabe desde hace mucho tiempo. Él me hace sentir que la famosa soy yo”.
Ricardo y Marlene Montaner se casaron hace 35 años y recientemente renovaron sus votos matrimoniales durante un viaje a la India.
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