MIAMI.- Mucho se habla y se escribe sobre los beneficios que aporta a la salud física y emocional el hecho de agradecer. De practicar ese sano ejercicio de contar las bendiciones diarias, y de asumir una actitud positiva frente a las adversidades de la vida, por grandes o pequeñas que sean.
Pero ¿cuántas personas realmente asumen este hábito de gratitud desde la conciencia, más allá de practicarlo desde una obligación que muchas veces lleva a censurar el saludable estado de no sentirse bien al momento de transitar épocas de frustraciones?
Sin duda, el nuevo libro de Marlene Rodríguez de Montaner, esposa de Ricardo Montaner, logra promover ese estado de conciencia que permite profundizar en los milagros diarios que ocurren, ayudando a sus lectores a enterarse de que -a pesar de las pruebas y días adversos- los seremos humanos siempre tenemos razones para ser felices.
De ahí surge Dar gracias, un atajo a la felicidad, el quinto libro de la autora, filántropa, y directora de más de 300 trabajos audiovisuales.
“Agradezco sobre todo en esos momentos que no son de tanta claridad, porque leer y releer la gratitud diaria me invita a decir: ‘Sabes qué, si ya yo salí de un paquete [problema] similar en el pasado, seguramente voy a poder salir de este también’. Y en ese sentido este libro funciona como una herramienta para ayudarnos a transitar los buenos y los malos momentos”, dijo Marlene Montaner a DIARIO LAS AMÉRICAS.
“El hecho de ser agradecidos no nos priva de que haya momentos y situaciones tristes, en las que nos sintamos fatal y en un hueco. Pero uno entiende de que se pueda estar muy mal, y seguir siendo agradecido”, expuso.
“Lo importante es saber que en todo lo que nosotros hacemos hay un motivo para agradecer, y eso -al irse profundizando en nuestras vidas- hace que uno sea mucho más feliz, porque se aprende a ir sumando bendiciones a la vida y a abrir los ojos para ver lo que Dios pone frente a nosotros. En ese sentido también es importante dar las gracias para que nada nos pase desapercibido, y podamos disfrutar más cada momento y detalle, por pequeño que sea”, dijo la autora que en su nueva publicación nos recuerda que cada día, es un día memorable.
Sobre el libro
Disponible en Amazon y en la tienda Toy Style, Dar gracia, un atajo a la felicidad invita a registrar tus motivos de agradecimiento a lo largo de los 365 días del año. Además, cada día ofrece inspiración en los motivos de la autora, para que el lector tenga espacio para escribir sobre las cosas por las que agradecer.
“Comencé este ejercicio de agradecer hace muchos años, hasta que dije: ‘Voy a hacerlo en Instagram’. Y cuando me iba de viaje la gente me decía: ‘No sabes lo importante que ha sido para mí leer tu gratitud diaria’. Y fue así como el hecho de publicar mi gratitud diaria terminó siendo una responsabilidad para mí, porque entendí que ayudaba a mucha gente, sobre todo a dar las gracias por lo que uno normalmente no da las gracias. Razón por la que defino este libro como un recolector de milagros”, dijo Marlene Montaner.
Con secciones especiales llenas de colores vibrantes que impulsan a abrir el corazón y a echar a volar la imaginación, la nueva publicación de la cineasta fue ilustrada por la diseñadora Melissa Arbelaez, con quien también trabajó la trilogía de su popular libro Evaluna.
Sin duda, un texto imprescindible para quienes disfrutan de los trabajos de Marlene Montaner, una mujer cuyo éxito radica -según sus seguidores- en el hecho de tener a Dios como centro de su vida. De ahí se gesta este nuevo libro, como una forma de dejar un legado a sus hijos y en “obediencia” a lo que Dios puso en su corazón.
“Tengo un espacio con Dios cada día, y ese espacio tiene que ser en la mañana si o si, porque eso es lo que me da la luz para enfrentar el día. Cuando uno le dedica el primer espacio del día a Dios, Él se encarga de organizar todo, y uno observa su día dice: ‘¿Cómo me dio tiempo?’ Y es que Él es el dueño de tiempo”, reflexionó la autora, quien confesó que no siempre supo escuchar y entender los designios que eran parte de su vida.
“Me peleé duro con Dios cuando se murió mi mamá. Yo en ese momento era creyente, pero una creyente equivocada, porque siempre quería hacer mi voluntad. Y así estuve mucho tiempo, dándome trancazos”, recordó Marlene Montaner, quien nuevamente comparte un libro honesto, profundo, lleno de color y mensaje bíblicos, con el que impulsa a abrir todos los sentidos a los infinitos motivos para dar gracias.