MIAMI.- La venezolana Fabiana Petruzzi celebra su triunfo en la edición 2026 del certamen Miss Carnaval, una victoria que encara con orgullo, dedicación y el compromiso de continuar expandiendo la labor altruista de los Kiwanis de la Pequeña Habana, organizadores de Carnaval Miami.
Miss Carnaval Miami 2026: "Es un sueño hecho realidad"
La joven venezolana Fabiana Petruzzi, coronada para representar a los Kiwanis de la Pequeña Habana en su labor altruista, aspira a concursar en Miss Universo
“No me cabe la emoción. Yo sé de este concurso desde hace mucho. Y poder materializarlo, es un sueño hecho realidad. Es mi primera corona. Además, lo que destaca de este certamen es el acto de servicio, y poder hacerlo de la mano de los Kiwanis, que tienen tanta trayectoria, es un gran honor. Estoy muy emocionada por llevar este título”, dijo la joven de 24 años en entrevista con DIARIO LAS AMÉRICAS.
“Yo siento que Dios me puso en el camino muchas personas que me fueron guiando en este certamen, porque llevaba un poquito de tiempo fuera del modelaje”.
Petruzzi, quien estudió Mercadeo y Finanzas, reconoce la importancia de ayudar a los demás, una causa que promueve desde temprana edad.
“Desde muy joven he estado involucrada en el servicio comunitario. Mi mamá siempre ha tenido ese corazón de mandar medicinas a Venezuela, asistir a orfanatos y, gracias a eso, he estado involucrada en ese ambiente de dar. Y para mí ha sido algo muy importante experimentar esa gratificación. También asistí a una iglesia, donde estoy sirviendo actualmente”, contó.
“Y todo esto me ha dado esas ganas de esforzarme para que los Kiwanis sepan lo que hago y así llevar adelante su proyecto”.
Además de la labor social, trabajar con niños es algo que le ilusiona.
“Yo doy tutoría desde hace mucho tiempo, siempre me ha apasionado trabajar con niños, he tenido esa empatía trabajando con ellos uno a uno. Y me escribió una de las mamás de las concursantes y me dice que un papá vio mi historia, o sea, una foto mía, y resulta que yo le di tutorías a la hija. Me llenó de gratificación saber que aporté a la vida de esa niña”, dijo.
Para Miss Carnaval 2026, que conquistó su primera corona a los 12 años en su natal Venezuela, los concursos de belleza son un vehículo para darse a conocer y alcanzar metas profesionales, así como satisfacción personal. Haberse coronado en el certamen en Miami el 22 de febrero significa concursar en Miss Florida, que, a su vez, la podría llevar al Miss USA, que desenlaza en la pasarela de Miss Universo.
“Sería un sueño, imagínate. Miss Florida es en junio, todavía no nos dicen la fecha. Obtuve mi primera corona cuando tenía 12 años, en 2014, en Venezuela. Era un concurso bien pequeño, no teníamos ni entrevista con jueces, ni pregunta en tarima. Pero me creó ese fueguito del modelaje. Y volver después de 10 años, porque había hecho una pausa, y volví con todo, me preparé. Esto fue un trabajo que se hizo. Y ver los frutos es muy satisfactorio. Y bueno, ahora cuando ganas el Miss Carnaval Miami te dan el pase a Miss Florida. Eso sería un sueño también, entonces vamos a ver cómo podemos continuar y alcanzar más coronas”, expuso.
La nueva embajadora de los Kiwanis se prepara para promover el conocimiento y representar al club en las actividades vinculadas al Carnaval de Miami, que incluyen Carnaval on the Mile, en Coral Gables, a celebrarse el 7 y 8 de marzo; y el festival de música Calle Ocho el domingo 15.
“Voy a estar en todas las actividades. Tengo unas ideas. Quiero hacer un workshop para hablarle a los jóvenes sobre las finanzas. Hay muchas cosas básicas que uno puede ir aprendiendo. Mi hermanito a los 16 años ya estaba invirtiendo. Es importante que se eduquen sobre los principios financieros, con alguien que tenga licencias, que sea un profesional. Hay muchos conceptos como pagarse uno mismo primero, por ejemplo”, dijo.
“Hay mucha información en internet que el IRS provee. Hay que informarse, buscar y tener esa hambre de no dejar a un lado ese tema, porque las finanzas no solamente es tema de dinero, también puede afectar la salud mental, influye en hasta dónde puedes lograr tus metas y sueños, porque al final para todo necesitamos dinero”.
Proveniente de una familia multicultural, la joven se aventuró dos años atrás a Italia en busca de independencia e inmersión en una cultura que la remonta a sus ancestros.
“Mi familia paterna es italiana y la materna es árabe. Y yo quería conectar con esa cultura italiana, aprender el idioma y todo. Yo nunca me había independizado así, completamente sola, tenía que cocinarme. Con el apoyo de mi familia, pero cada uno en su casa. No es lo mismo tener a tus padres en casa que te consienten. Fue una experiencia que me cambió la vida, porque aprendes a ser más empático, a conectar, que así seamos de diferentes culturas o idiomas, uno puede conectar con otras personas. Conocí personas que me cambiaron la vida y con quien mantengo contacto. Agradezco a Dios por permitirme vivir esas experiencias que tanto te llenan cuando sales de la zona de confort. Te dan mucha valentía”, contó.
“Estuve siete meses y ni siquiera hablaba el idioma. Me da risa, porque mi mamá me decía: ¿no vas a estudiar italiano? Y yo le decía: no, vale, eso se aprende. Así que sí, soy echada para adelante”.
Instalada en Doral, sur de Florida, a donde emigró con su familia hace 12 años, Petruzzi reconoce que, a pesar de haberse adaptado a vivir lejos de su tierra natal, lleva siempre un pedazo de ella en el corazón.
“Sabíamos que no podíamos regresar a Venezuela y que haríamos vida aquí. Me metí en voleibol y muchas actividades extracurriculares que me ayudaron a adaptarme. Y uno aprende mucho en ese proceso de adaptación. Extraño las playas de Venezuela. Creo que no hay otras playas como las nuestras. También la gente es muy cálida, se ayudan unos a los otros. Y se siente esa familiaridad. También extraño la comida, una buena empanada (risas). Allá ponen unos puesticos, que llamamos la calle del hambre. Cuando fui en 2024 estaban tal como los recordaba ¡Qué belleza!”.
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