MIAMI.- Para Nicolas Cage ser exitoso significa mucho más que haber ganado el Óscar al mejor actor, entre otros tantos reconocimientos que le ha otorgado la industria del cine.
Nicolas Cage: "Si no triunfaba como actor, me iba en un bote a escribir"
Ser un buen padre, como el suyo lo fue, se ha convertido en su gran prioridad, además de continuar actuando.
“Una manera de medir el éxito, para mí, es como padre. Y ser un buen papá es tratar de guiar, pero sin hacer exigencias. Se puede guiar si te lo piden, y está bien así”, dijo Nicolas Cage en entrevista vía videollamada con DIARIO LAS AMÉRICAS, durante la promoción de la nueva película Renfield.
“Creo que el éxito es algo que ocurre cuando te acercas o llegas a la marca, con la proximidad más verdadera a lo que imaginas en una obra de arte o en una actuación”, continuó explicando su definición del éxito.
En su más reciente aparición en la gran pantalla, Cage se puso bajo las ordenes del director Chris McKay para encarnar a Drácula en la comedia de terror Renfield, que se estrenó en abril en las salas de cine en EEUU.
Ambientada en la New Orleans de hoy en día, la trama del guionista Robert Kirkman es una versión inventiva del mundo ficticio de los vampiros al que pertenece el conde Drácula.
Renfield (Nicholas Hoult), el leal sirviente de Drácula, quiere romper relaciones con su jefe pero éste se niega a disolver el lazo.
La película aborda, desde una mezcla de humor y terror, el tema de las relaciones dañinas, algo con lo que Cage considera muchos pueden identificarse.
“Esta es nueva versión sobre la relación entre Renfield y Drácula. Se desarrolla en la New Orleans moderna. Y, aunque es una divertida combinación entre comedia y terror, con una espectacular secuencia de escenas de peleas, trata un tema en el que la gente piensa, que es el de las relaciones tóxicas, ya sea entre jefes y empleados, en el hogar entre parejas o con quien sea, cuando las cosas se ponen malas. Y a pesar de que Renfield y Drácula probablemente se divirtieron durante los primeros cien años, la relación se volvió agria y Renfield quiere romper el vínculo, pero Drácula no lo deja”, elaboró Cage sobre la sinopsis de la película.
Su mayor inspiración
En su interpretación de este nuevo Drácula, Cage se inspiró en la figura de su padre, August Coppola, un profesor de literatura, autor y ejecutivo del cine, además, hermano del afamado cineasta Francis Ford Coppola.
“Mi padre fue mi mayor influencia para crear este Drácula. La manera cómo hablaba con distinción. Él siempre era el hombre más inteligente de cualquiera habitación donde entrara. Él lo sabía y se aseguraba de que lo supiéramos”, expresó.
“Él fue profesor de literatura comparativa. Y creo que Drácula habla con distinción como mi padre, August Coppola, que hablaba con acento midatlántico”.
El primer acercamiento de Cage al personaje de Drácula fue a temprana edad, cuando su padre proyectaba películas en blanco y negro o del cine silente, entre ellas Nosferatu: A Symphony of Horror, una adaptación de Drácula que de niño le causaba mucha impresión.
“Mi papá siempre ponía esas películas viejas; recuerdo que con apenas 5 años veía la interpretación de Max Schreck de Nosferatu y a esa edad no sabía si era un mal sueño o lo que era, pero definitivamente me influenció. Creo que eso incluso influyó en el lenguaje corporal en esta película, esos gestos que hace el personaje con las manos y cosas así”, contó.
Pero más allá de que los recuerdos de su infancia le inspiraran a la hora de construir a este nuevo Drácula, su padre también le instó a ser curioso y siempre caminar hacia adelante.
“Creo que el mantuvo viva en mí esa mente de estudiante, porque siempre estaba aprendiendo algo. Y mi tío también quería que aprendiera. Era cuestión de siempre tratar de evolucionar, de progresar, sin mirar atrás. Creo que esa actitud se quedó conmigo”, dijo.
Nacido como Nicolas Kim Coppola en el seno de una familia de cineastas, Cage asegura que nunca se sintió presionado a seguir ese rumbo.
“No sentí ninguna presión ni deseo que vinieran por haber nacido en una familia de cineastas. Quise [hacer cine] genuinamente porque amo las películas desde temprana edad”, indicó.
Pero si no hubiera triunfado en Hollywood, el actor y productor de ascendencia italiana y alemana se hubiera dedicado a escribir, como quería su padre. Y el mar sería su inspiración.
“Creo que mi padre hubiera preferido que yo fuera escritor. No creo que quisiera que yo fuera actor. Y sí tenía otro plan en caso de que esto no funcionara para mí. Siempre quise ser actor, pero si no hubiera funcionado, también me gusta escribir historias. Yo decía: voy a intentarlo una vez más, voy a audicionar y si no pasa, entonces me voy a subir a un bote, ya fuera uno de pescar o de la Marina y voy a empezar a escribir historias intentando seguir el ejemplo de algunos escritores americanos. Me encanta el océano, me gusta la idea de escribir en el mar. Ese era el plan: si no triunfaba como actor, me iba en un bote a escribir”, contó.
Cage logró posicionarse entre los favoritos de Hollywood con cintas taquilleras como National Treasure (2004), Face Off (1997), con John Travolta, Gone in 60 Seconds (2000), con Angelina Jolie, o Leaving Las Vegas (1995), que le valió el Óscar al mejor actor. También fue merecedor del Globo de Oro y un premio del Sindicato de Actores.
Sin embargo, ninguno de esos reconocimientos lo ha marcado tanto en su extensa trayectoria como lo hizo una de sus anteriores actuaciones.
“Creo que la película Pig (2021) fue la única vez que en verdad sentí que alcancé esa marca de lo que me imaginaba en mi mente y lo que quería proyectar en la actuación. Para mí eso fue exitoso”.
Nicolas Cage, de 59 años, se ha casado cinco veces, una de ellas con Lisa Marie Presley. Tiene tres hijos y dos nietos. Con su esposa actual, Riko Shibata, una emprendedora japonesa de 27 años, tuvo en septiembre de 2022 a una niña, a quien dio el nombre de August Francesa, en honor a su padre.
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