LOS ÁNGELES.- Tras casi un siglo de entregar estatuillas doradas, este domingo la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas otorgará sus primeros Óscar a los profesionales —en muchos casos, mujeres— que logran crear esa alquimia perfecta en el set de rodaje.
Premios Óscar reconocen trabajo de directores de casting
El casting es tan esencial para el éxito de una película como el guion o el diseño de vestuario, categorías que ya son reconocidas en los premios Óscar
Cuando una película perdura en nuestra memoria, a menudo se debe a la química mágica que existe entre los actores. De ello podemos dar las gracias a los directores de casting y, por fin, la Academia también ha decidido rendirles homenaje.
"Estoy realmente feliz por todos nosotros (...) Espero que la gente comprenda que el casting es una labor creativa; una labor verdaderamente, genuinamente creativa", declaró a la AFP Nina Gold, nominada por su trabajo en Hamnet, el drama familiar sobre la tragedia de Shakespeare.
Gold, una británica con más de 30 años de experiencia en el mundo del casting, sabe que su trabajo —cuyo éxito o fracaso depende enteramente de la interpretación de otras personas— resulta, en cierto modo, difícil de cuantificar y evaluar.
Sin embargo, el casting es tan esencial para el éxito de una película como el guion o el diseño de vestuario, categorías que llevan décadas siendo reconocidas en los premios Óscar.
Para Hamnet, Gold no solo propuso a Jessie Buckley —la gran favorita para alzarse con el premio a la mejor actriz— para interpretar a Agnes, la esposa de William Shakespeare, un personaje atormentado por la muerte de su hijo.
También se aseguró de que Paul Mescal, quien da vida al Bardo, encajara a la perfección con Buckley; para ello, organizó una lectura del guion con el fin de comprobar la compatibilidad entre ambos.
"Lo que distingue a un buen director de casting es una especie de intuición, no solo para detectar el talento de una persona, sino para articular la química del conjunto de la película, para saber cómo encaja cada pieza en el engranaje", afirmó Juliet Taylor, una de las dos únicas profesionales del casting que han recibido un Óscar honorífico por su trayectoria profesional.
El «terapeuta» de la película
El director de casting constituye una de las principales fuerzas creativas durante el proceso de gestación de una película, explica Taylor, de 80 años de edad, quien fue la colaboradora clave de Woody Allen y trabajó en clásicos del cine como El exorcista y Taxi Driver.
Asimismo, fue la responsable de conseguir sus primeros papeles a dos ganadores del Óscar: Meryl Streep y Joaquin Phoenix.
Una vez leído el guion, el director de casting debe ser capaz de sintonizar con la visión artística del cineasta para poder proponer a los actores más idóneos para dar vida a dicha visión. «Es un poco como ser terapeuta. Tienes que aprender a valorar realmente a las personas por lo que son, te caigan bien o no», dijo Taylor entre risas.
Los directores de casting deben apoyarse en su vasto conocimiento de las comunidades cinematográficas y teatrales, y realizar audiciones tanto en persona como por video.
Gabriel Domingues, nominado este año por su trabajo en The Secret Agent, eligió a muchos actores desconocidos para recrear escenas que evocaran el Brasil de la década de 1970, bajo la dictadura militar.
En ocasiones, los directores de casting encuentran talento en la calle.
Así fue como la nominada Cassandra Kulukundis reclutó a su elenco de extras —compuesto por inmigrantes— para la película One Battle After Another.
Desde la llegada de internet, las posibilidades se han multiplicado exponencialmente, declaró a la AFP Francine Maisler, directora de casting de Sinners y favorita para ganar el Óscar.
El director Ryan Coogler le comunicó que deseaba realizar una película "muy personal" y que tenía un interés particular en asegurarse de que el papel de Sammie —el joven músico de blues que constituye el eje central de la trama— fuera elegido a la perfección.
Maisler emprendió una búsqueda a escala mundial que culminó con la elección de Miles Caton, un joven neoyorquino que se encontraba de gira como telonero de la cantante de R&B H.E.R. cuando fue seleccionado para hacer su debut cinematográfico en esta exitosa película de época sobre vampiros.
"Recibimos su cinta de audición y resultó innegable lo especial que era", comentó Maisler.
Guiando a los directores
Según Maisler —una profesional estadounidense que también ha trabajado con figuras de primer nivel como Denis Villeneuve, Greta Gerwig y Alejandro González Iñárritu—, esta profesión se sustenta en la capacidad del director de casting para guiar sutilmente al cineasta hacia sus objetivos finales.
No obstante, si el director y su experto en casting no logran ponerse de acuerdo sobre un actor, se deben proponer alternativas sin dar lugar a disputas, explicó.
"No voy a llevarle la contraria a Jacques Audiard", afirmó, refiriéndose al director francés con quien trabajó en su wéstern The Sisters Brothers.
"Es su película y él tiene una visión particular en mente", añadió Maisler. "Lo que yo puedo hacer es mostrarle todas las opciones posibles". Esta delicada labor conjunta adquirió una dimensión artística en la década de 1960 gracias a pioneras como Marion Dougherty —quien descubrió a James Dean y a Dustin Hoffman, y fue mentora de Taylor—.
Antes de Dougherty, el casting se consideraba, básicamente, un trabajo de secretaría.
Pero a partir de entonces, muchas mujeres incursionaron en la profesión, recordó Taylor.
"Quizás sea esa la razón por la que, durante tanto tiempo, siguió siendo un trabajo no muy bien remunerado ni muy bien reconocido".
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