“Cartas a Pedro”, escrita por Janisset Rivero, es una novela que engancha, que seduce al lector y le hace difícil despegarse de ella. Una vez que conoces a Alberto de la Fuente, el protagonista de la historia y a los otros personajes que toman vida en la trama, una vez que ellos mismos despiertan tu interés y te hacen sentirte parte del relato, se te hace difícil dejar para luego el desenlace.
Reseña: Novela "Cartas a Pedro" engancha y seduce al lector
Esto, para mí, es el requisito indispensable de toda novela y de todo cuento para hacerlos merecedores de ser leídos. Si, además, como es el caso en esta original novela, la prosa fluye como la misma vida de sus héroes y sus villanos, a buen paso, entre riesgos y sobresaltos, entre lo poético de los sueños y lo pedestre de las realidades, se le agrega a la obra otro importante incentivo al placer de leerla.
Placer no es quizás el mejor término para describir la lectura de las Cartas a Pedro. Como que la novela te envuelve y te lleva de la mano haciéndote vivir lo que sus personajes viven, haciéndote compartir sus sentimientos, desde la ilusión al miedo, desde el desprecio al amor, desde lo rastrero de las miserias humanas hasta lo sublime de la lucha por un justo ideal, el placer, como tal, te llega al final, después que has doblado su última página, cuando recopilas todo lo experimentado al son del relato y el suspiro final confirma tu satisfacción con lo que has leído. Con lo que has vivido.
La historia no se ubica en un país determinado, ni en una época exacta y es bueno que así sea, pues en ella se reflejan las vivencias de quienquiera que haya vivido bajo un régimen totalitario, quienquiera que haya sufrido vigilancia, acoso, persecución, terror, impotencia ante la maldad y en medio de todo, la bondad que existe y el callado heroísmo de los que se sobreponen y, a pesar de su desventaja ante el mal, se abrazan al deber, pues no sabrían vivir de otra manera.
Quien conozca a Janisset Rivero o haya seguido de lejos su trayectoria vital, su apasionada dedicación a la justa causa de la libertad de Cuba, tal vez se sorprenda al ver que no hay en Cartas a Pedro una denuncia airada ni un alegato estridente, a pesar de que sí, en la belleza del leguaje y en lo que el libro relata, está la denuncia del mal que a todos nos corresponde hacer. El alegato en favor de la justicia es la vida misma de los que no la conocen, como son hombres y las mujeres que tan fielmente retratan las Cartas a Pedo.
Con esta novela, Janisset Rivero, ya más que bien reconocida por sus credenciales poéticas, abre un nuevo capítulo en su vida literaria. Un capítulo que espero se nutra abundantemente de su recién estrenada capacidad como narradora para ofrecernos en el futuro otras joyas de su experiencia y su imaginación. Cartas a Pedro no es solamente una sólida realidad. Es también una hermosa promesa.
Por Julio Estorino
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