Unos prefieren las amplias y esbeltas playas de República Dominicana, otros optan por el campo florido siempre verde, pero hay quienes se inclinan por la capital. Santo Domingo, la ciudad que descansa frente al mar Caribe, cuida su patrimonio histórico y avanza en tiempos modernos.
Santo Domingo, historia y buen comer
La ciudad dominicana, que yace frente al mar Caribe, cuida su bagaje histórico y crece en tiempos modernos
Historia
Para entender el presente, hay que conocer un poco de historia. Hispanoamérica prácticamente tuvo su comienzo en la isla Quisqueya, renombrada La Española, cuando Cristóbal Colón, durante su segundo viaje a América en 1493, fundó un pequeño asentamiento que llamó La Isabela en el norte de la isla.
No obstante, fue Santo Domingo de Guzmán, el pequeño enclave instaurado por el hermano de Colón, Bartolomé, la localidad que mejor suerte tuvo cuando se trasladó a la margen occidental del río Ozama.
De aquellos primeros años el dominicano repite con orgullo que aquel lugar fue uno de los primeros asentamientos europeos en suelo americano y que ostenta la Catedral Primada de América, la primera, la más antigua, construida por mandato del papa Julio II en 1504.
Poco a poco, la ciudad fue tomando forma y aunque después el Imperio español prestó más atención a La Habana y Cartagena por sus importancias portuarias, hay calles, casonas, iglesias, incluso un fuerte, una muralla y algunos palacetes que perduran en nuestros días.
Entre las construcciones coloniales destacamos el palacio estilo gótico isabelino Real Audiencia que data de 1511, primer tribunal del Nuevo Mundo, hoy bastión de historia como Museo de las Casas Reales.
Y aunque el palacio sufrió cambios durante el curso de los siglos, para albergar a gobernadores, generales capitanes e incluso el despacho de Rafael Leónidas Trujillo durante algún tiempo de su dictadura, hoy se pueden apreciar su apuesta fachada labrada en piedra, sus salones interiores y ambientes típicamente hispanos.
A unos pasos de allí está el Alcázar de Colón, que fue residencia oficial del gobernador español, don Diego Colón, hijo primogénito de Cristóbal Colón.
El palacio guarda hoy un importante inventario de tapices europeos de siglos pasados, no lejos de la sobria Fortaleza Ozama que luce a su alrededor una muralla que permanece viva.
De apariencia casi militar es la Catedral Primada de América o Catedral Santa María La Menor con su imponente fachada románica y corte gótico tardío interior, construida entre 1514 y 1546, y consagrada como tal en 1540.
La Catedral Primada de América, que antecede a una muy concurrida plaza que lleva por nombre Parque Colón y guarda en su centro una imagen de bronce del almirante de los mares, asegura que ostenta los restos del navegante, aunque la seo de Sevilla afirma lo mismo.
Prácticamente repoblada durante la dura etapa de la esclavitud, República Dominicana trata de recuperar sus raíces autóctonas taínas aún cuando el 90% de la población indígena desapareció durante la colonización.
Muestra del intento de recuperación es el Centro Cultural Taíno, que se encuentra en la antigua Casa del Cordón, con objetos ceremoniales, herramientas agrícolas y recreaciones funerarias que ofrecen una visión dedicada del estilo de vida aborigen.
Más
Aparte de la historia, la buena comida y la diversión son atractivos de la capital dominicana. Valores muy bien catalizados por el carácter siempre afable y festivo del dominicano.
Sea sentado en una de las terrazas de la Zona Colonial o mirando al mar desde unos de los bancos del Malecón, el paso del tiempo es asociado al placer de una cerveza muy fría. Bebida que no sólo satisface el paladar, sino que ayuda amainar cualquier alta temperatura y disfrutar mejor los platos típicos de la cocina del país.
No olvide probar la mamajuana, que además de ser una bebida tradicional, hecha con ron, vino tinto, miel y una variedad de hierbas y cortezas, aseguran que tiene facultad afrodisíaca en el género masculino.
Para desayunar, nada mejor que un mangú bien hecho. Un rico plato de plátano verde majado que es acompañado con huevos fritos, salchichón y queso blanco frito.
Para almorzar, comer o disfrutar la noche, el restaurante Maraca destaca por su ambiente decorativo ecléctico y tropical, salón bajo techo climatizado, música internacional y buena cocina con platos dominicanos estilizados.
Si de alta cocina internacional se trata, Zola, en el Kimpton Las Mercedes, le complacerá con una selección de platos italianos y una amplia selección de cócteles y vinos.
En la zona moderna de la capital, donde las nuevas edificaciones denotan prosperidad económica, llama la atención el JW Marriott Hotel Santo Domingo con su esmerado servicio y vistas de la ciudad, conectado internamente con el centro comercial Blue Mall Shopping Center, en el que el restaurante japonés Makoto sobresale por su cocina creativa.
Cómo llegar
Santo Domingo cuenta con un importante aeropuerto servido por varias aerolíneas internacionales, entre las que destaca Arajet con sus precios económicos y conexiones a varias ciudades de Latinoamérica.
La aerolínea dominicana cuenta con modernos aviones Boeing 737 Max 8, confortables asientos de clase turística, servicio afable y consumición a bordo Cositas pa´picar que denota una selección de aperitivos, refrigerios y bebidas alcohólicas a precios económicos y combinaciones que ofrecen descuentos.
Consulte el portal arajet.com para información detallada sobre precios, donde puede seleccionar fechas y destinos para pagar la tarifa más baja disponible.
No necesita visa si viaja con pasaporte estadounidense. En caso diferente, debe consultar el consulado dominicano.
Dónde pernoctar
Santo Domingo ostenta un importante inventario de hostales, apartamentos y hoteles para todos los bolsillos, entre los que resalta el emblemático Hodelpa Nicolás de Ovando, enclavado en el centenario palacete que fue residencia del gobernador español Nicolás de Ovando.
Consulte el portal en: www.GoDominicanRepublic.com para obtener información detallada sobre el destino turístico, así como ofertas disponibles.
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