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CINE

Serie de cine en Miami presenta "La otra Cuba"

Orlando Jiménez Leal, director de La otra Cuba, conversa sobre el documental que se proyecta en Miami, donde se estrenara hace cuatro décadas en el festival de cine de la ciudad

Por WILMA HERNÁNDEZ

MIAMI.- 40 años después de que La otra Cuba se estrenara en el Festival de Cine de Miami, el documental de Orlando Jiménez Leal será proyectado el viernes 23 de enero, como parte de la serie de cine cubano que organiza Miami Dade College.

Producida por la Radio Televisión Italiana en 1984, la película narra pasajes de la historia de la isla que transcurrieron entre 1952 y 1980. La cinta responde a una interrogante o reflexión que el realizador quiso abordar sobre la existencia de otra Cuba, más allá de las fronteras marítimas que limitan la Mayor de las Antillas o de los estereotipos concebidos desde la distancia.

Eso fue justamente lo que Jiménez Leal logró retratar en su obra audiovisual, que incluye testimonios de emblemáticas figuras ya fenecidas, entre ellas Reinaldo Arenas, Carlos Alberto Montaner o el escritor y activista político Carlos Franqui.

“Yo estaba en Roma de vacaciones con mi familia y un amigo mutuo me dice: ‘Carlos Franqui está aquí y quiere verte’”. Él fue director del periódico Revolución y el colaborador más cercano de Fidel Castro, y emprendió una carrera en contra de ese sistema por muchos años. Entonces me invita y me reuní con él y Valerio Rivas, que es un productor y editor de libros muy importante en Italia. Entonces me dice: ‘nos acaban de aprobar el presupuesto para hacer una película sobre Cuba’. Le dije: ‘qué bien y ¿de qué se trata? Me dice: ‘es un fresco de la Cuba que se dejó atrás’. Le pregunté y quién la va a dirigir, y me dijo: ‘tú’. ¡Muy simpático! En ese momento me di a la ardua tarea de buscar archivos, pietaje antiguo, de entrevistar a gente. Fue una cosa caótica, porque yo no sabía cómo iba a cuajar todo aquello. Y me enfrenté a todas esas entrevistas a poetas, escritores, políticos, a sindicalistas exiliados”, recordó el cineasta.

“Fue producida por la RAI (Radiotelevisione Italiana), que es un sello muy importante. Y es una especie de fresco de lo que fue la revolución cubana. La película abarca desde el golpe de Estado de Batista en el año 52 hasta el éxodo del Mariel”.

Para el realizador, este documental, que se puede ver en YouTube, continúa vigente hoy en día cuatro décadas después, porque la isla a la que debe su origen pareciera haberse detenido en el tiempo.

“Porque te das cuenta de que en Cuba nada ha cambiado. Mientras la sociedad evoluciona, la gente cambia y los países tienen otras perspectivas, Cuba está todavía en el Medioevo. Y entonces eso también hace que la gente tenga un deterioro mental. Pero, en fin, esa es la teoría”, expuso.

Sobre si mantiene contacto con realizadores en la isla desde el exilio, comentó:

“Bueno, últimamente sí, con gente que ha venido aquí a festivales, con una perspectiva de disidente. He tenido contacto con Carlos Lechuga, un director que es muy interesante, que hace películas que son una crítica mild (leve), pero que es una crítica. He visto la obra de Fernando Pérez, que ha hecho una película que me parece extraordinaria. Si uno quiere ver exactamente la degradación moral y ética que ha sufrido ese país tiene que ver Los últimos dos días en La Habana. Y he tenido contacto con muchos otros. Ahora estoy trabajando con Alejandro Gutiérrez, un director que está haciendo una película que es un poco como lo que quise hacer con La otra Cuba”.

Jiménez Leal, prominente figura del cine independiente en el exilio quien también dirigió los documentales El Súper y PM, asegura que su obra maestra vino después de rodar La otra Cuba, y se inspiró en el trágico final del general Arnaldo Ochoa, fusilado, junto a otros tres oficiales de alto rango, a manos del régimen castrista en 1989, acusados de narcotráfico y otros delitos graves en un juicio catalogado por muchos como una purga política con el fin de encubrir a los hermanos Castro.

“Para mí, 8-A es mi mejor película. Es sobre el juicio a Arnaldo Ochoa, es una misa negra. Y ves cómo la gente se degrada aún más inculpándose de crímenes que no cometieron. Yo creo que ese es mi mejor trabajo”, dijo.

El cine y el deterioro en la isla

Asimismo, contestó a la pregunta de cómo evalúa el cine cubano en cuestión del elemento artístico, dejando a un lado la censura y la escasez de recursos.

“El ICAIC (Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos) se inició con muchísimo presupuesto y el apoyo del Estado. Hicieron un cine muy malo. Todo ese primer cine, bueno, primero, segundo y tercero, era muy malo, imitaban, parecían películas mexicanas malhechas. Hubo una que me impresionó mucho, que fue Memorias del subdesarrollo, pero salvo esa, el cine cubano hasta hace 10 años hizo basura. Yo llegué a pensar que el cine no se les daba a los cubanos. Como he visto mucho cine, veo que las referencias que han usado son lamentables, no son del cine italiano ni del francés, sino del cine mexicano, malo. Pero ese es mi punto de vista y puede que esté equivocado. Yo soy un hombre lleno de dudas”, expuso.

“Pero ahora parce que, como han conseguido financiamiento fuera de Cuba, como ha hecho Fernando Pérez, es decir, hace coproducciones. Y como hay cansancio en todo el mundo, han dejado que se filtre cierto aire de rebeldía y libertad, pero eso es todo. Son muy pocas las películas que salen. Ya no es lo mismo, el ICAIC no hace todas las producciones como en la época del nido rojo, como le decían. Pero realmente hay un renacer ahora, en muy poca gente, uno o dos realizadores que están haciendo películas que tienen otra altura”.

El director dista de la idea de que el séptimo arte sea responsable de retratar o reflejar a las sociedades.

“No tiene esas responsabilidades. El cine tiene responsabilidad consigo mismo”.

En cuanto a si avizora un posible cambio en el panorama sociopolítico de la isla tras la extracción de Nicolás Maduro de Venezuela, comentó:

“Yo creo que la capacidad de deterioro del hombre es infinita. Y si no hay una acción muy violenta por parte de los EEUU, el pueblo de Cuba seguirá deteriorándose más de lo que está. Soy un poco pesimista, realmente. Es que son más de 60 años. Yo hice el documental PM y esos años te hacen un poco pesimista. Pero Cuba nunca ha estado más cerca del abismo. Y si se cae al abismo, puede empezar un renacer, pero hay que ver cómo se desarrolla primero Venezuela. Eso podría ser una carambola”.

“El deterioro se ve no solo en las películas, también en los noticieros, toda esa basura, las moscas. El diario de podredumbre, como el libro del filósofo rumano Cioran, esa es la película que se debería hacer en Cuba”.

Sin embargo, el director quisiera que quien vea La otra Cuba por primera vez se quede con el mensaje que intenta transmitir al final del documental.

“Con la esperanza de que, como termina la película, Cuba sea eterna”.

La otra Cuba, viernes 23 de enero, a las 7 pm, en el Koubek Center, 2705 SW 3 St., entrada libre.

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